Lilas

Paul Gauguin

Lilas

Gauguin, Paul

París, 1848 - Atuona, Islas Marquesas, 1903

Bouquet de lilas

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado y fechado en el ángulo inferior izquierdo: ''P. Gauguin 85''.
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo en el Museo Thyssen-Bornemisza.

Óleo sobre lienzo

34,9 x 27 x 0 cm

CTB.2000.4

Historia de la obra

  • Lady Baillie, Londres

  • The Lefevre Gallery, Londres, c. 1954

  • Sir Alexander Korda, Londres

  • Sir Lawrence y Lady Olivier, Londres, 1950

  • Sotheby’s, lote 21, Londres, 14 de junio de 1962. Venta de la Colección Sir Alexander Kolda

  • Edward Speelman, Londres

  • Sir Charles Clore, Londres

  • Sotheby’s, lote 10, Londres, 3 de diciembre de 1985

  • Sotheby’s, lote 30, Londres, 28 de noviembre de 1989

  • Sotheby’s, lote 164, Nueva York, 9 de noviembre de 1995

  • Sotheby’s, lote 233, Nueva York, 17-18 de noviembre de 1998

  • Sotheby’s, lote 125, Nueva York, 11 de mayo de 2000

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo en el Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

1954

Selected French Paintings, XIX and XX Centuries, Londres, The Lefevre Gallery, n. 10

1987

Paul Gauguin, Tokio, National Museum of Modern Art; Nagoya, Aichi Prefectural Museum of Art, n. 14

2002

Il trionfo del colore. Collezione Carmen Thyssen-Bornemisza. Monet, Van Gogh, Gauguin, Toulouse-Lautrec, Matisse, Kandinsky, Roma, Palazzo Ruspoli, p. 154

2004 - 2005

Gauguin y los orígenes del simbolismo, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza - Sala de las Alhajas, n. 15, pp. 122-123

2010 - 2011

Gauguin: Elsewhere, Taipei, Taipei Fine Arts Museum, p. 158, lám. p. 159

2012

Paisatges de llum, paisatges de somni. De Gauguin a Delvaux. Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Sant Feliu de Guíxols, Espai Carmen Thyssen, p. 90, lám. p. 91

  • Wildenstein, Georges: Gauguin. París, Les Beaux Arts, 1964. L’Art Français; vol. 1: Catalogue , n. 177, p. 66, lám.

  • En Apollo. Londres. Septiembre 1965, vol. 90 , lám. p. 92

  • Sotheby’s (aut. corp.): Impressionist & Modern Art. [Cat. subasta]. Nueva York, 11 mayo 2000, p. 66, lám.

  • Wildenstein, Daniel: Gauguin. Premier itinéraire d’un sauvage. Catalogue de l’oeuvre peint (1873-1888). Crussard, Sylvie y Heudron, Martine. Milán, Skira – París, Wildenstein Institute, 2001 , vol. 1, n. 168, p. 200, lám.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Arnaldo, Javier (ed.). 2 vols. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2004, vol. 2, p. 80, lám. p. 81 [ – Ficha de Guillermo Solana]

  • Gauguin: Elsewhere. [Cat. exp.]. Taipei, Taipei Fine Arts Museum, 2010, p. 158, lám. p. 159 [Ficha de Chun-Lan Liu]

Informe del experto

El año 1885 fue crítico para Gauguin, tanto en el ámbito de su vida personal como de su orientación artística. Durante los primeros meses del año, el pintor vivió con su familia en Copenhague, la ciudad de su esposa, Mette. Aunque Gauguin figuraba en el censo como viajante de comercio, estaba dedicado cada vez más plenamente a la pintura; en la Sociedad de Amigos del Arte de la capital danesa logró exponer e incluso vender algún cuadro. También escribió unas Notas sintéticas en las cuales se manifiesta una inclinación neorromántica (por ejemplo, en la insistente comparación entre la pintura y la música) y una abierta tendencia a trascender los postulados del Impresionismo. En el mes de junio, tras una violenta disputa con su familia política, Gauguin se marchó a París, llevando consigo a uno de sus hijos, el pequeño Clovis. Aquella separación de su mujer llegaría a ser, con el tiempo, definitiva. En París, Gauguin se encontró en graves dificultades económicas, que trató de resolver pidiendo a Durand-Ruel que le recomprara un Renoir y un Monet de su colección. Sabemos que durante el mes de junio residió en casa de su amigo Schuffenecker y su familia, en el número 29 de la rue Bolard. Fue en aquellos días cuando pintó este Jarrón con flores.

La elección de los objetos de esta naturaleza muerta -el jarrón de porcelana neoclásico con una figura mitológica, las flores, el chal de colores y el libro semioculto- sugiere un gusto refinado si bien algo convencional. El dibujo es más naturalista y menos simplificado que en otros bodegones pintados en la misma época, como la Naturaleza muerta con jarrón de peonías japonesas y mandolina(París, Musée d’Orsay). Comparada con otras obras coetáneas, esta composición ostenta un carácter menos abstracto y una mayor frescura, una espontaneidad más impresionista. Estas peculiaridades se deben, sin duda, a que se trata, más que de un cuadro, de un estudio ejecutado del natural (como confirma su pequeño formato).

En la factura destaca la densa textura del fondo, a base de pinceladas dispuestas en paralelo. Es un recurso tomado de la obra de Cézanne, a quien Gauguin había conocido en el círculo de Pissarro. La sombría y dramática armonía de colores, basada en el contraste entre los toques ligeros y luminosos de las flores y los verdes y azules oscuros del fondo, también podría vincularse con el romanticismo tenebroso del primer Cézanne. En una célebre carta a Schuffenecker escrita desde Copenhague pocas semanas atrás, Gauguin había evocado el ejemplo de Cézanne, en cuya pintura «el color es grave como el carácter de los orientales».

Guillermo Solana