Dos bretonas bajo un manzano en flor

Paul Sérusier

Dos bretonas bajo un manzano en flor

Sérusier, Paul

París, 1864 - Morlaix, 1927

Dos bretonas bajo un manzano en flor, 1892 (Les Deux bretonnes sous un pommier en fleurs)

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior derecho: ''PSér''.
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo en el Museo Thyssen-Bornemisza.

Óleo sobre lienzo

73,5 x 60,5 cm

CTB.1998.45

Historia de la obra

  • Paul Ranson, adquirido al artista / acquired from the artist, París

  • Michel Ranson, París

  • Sotheby’s, lote 45, Londres, 29 de noviembre de 1988

  • Colección particular / Private collection

  • Sotheby’s, lote 265, Nueva York, 17-18 de noviembre de 1998

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo en el Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

1999

Do impresionismo ó fauvismo: A pintura do cambio de século en París. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Santiago de Compostela, Centro Galego de Arte Contemporánea, n. 28, p. 88

1999 - 2000

Del impresionismo a la vanguardia en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Barcelona, Centre Cultural Caixa Catalunya, p. 120

2000

Del impresionismo a la vanguardia en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, México, DF, Museo del Palacio de Bellas Artes, . no figuró en el catálogo

2000

Del post-impresionismo a las vanguardias. Pintura de comienzos del siglo XX en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Valencia, IVAM Centre Julio González, n. 10, p. 46

2000 - 2001

La Révolte de la couleur. De l'impressionnisme aux Avant-gardes. Chefs-d'oeuvre de la Collection Carmen Thyssen-Bornemisza, Bruselas, Musée d'Ixelles, n. 20, p. 66

2002

Il trionfo del colore. Collezione Carmen Thyssen-Bornemisza. Monet, Van Gogh, Gauguin, Toulouse-Lautrec, Matisse, Kandinsky, Roma, Palazzo Ruspoli, p. 166

2011

La tradición moderna en la Colección Carmen Thyssen. Monet, Picasso, Matisse, Miró, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga, p. 78, lám. p. 79

2018 - 2019

Femina Feminae. Las Musas y La Coleccionista. De Piazzetta a Delaunay. Museu Carmen Thyssen Andorra. p. 36-37 y p. 118-119.

  • -Guicheteau, M.: Paul Sérusier. París, 1976, n. 30.

  • -Boyle-Turner, C.: Paul Sérusier. Ann Arbor (MI), 1983, p. 77, fig. 28.

  • -Do impresionismo ó fauvismo: A pintura do cambio de século en París. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Santiago de Compostela, Centro Galego de Arte Contemporánea, 1999, n. 28, p. 88.

  • -Del impresionismo a la vanguardia en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Barcelona, Centre Cultural Caixa Catalunya, 1999, p. 120.

  • -Del post-impresionismo a las vanguardias. Pintura de comienzos del siglo XX en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Valencia, IVAM Centre Julio González, 2000, n. 10, p. 46.

  • -La Révolte de la couleur. De l’impressionnisme aux Avant-gardes. Chefs-d’oeuvre de la Collection Carmen Thyssen-Bornemisza, Bruselas, Musée d’Ixelles, 2000, n. 20, p. 66.

  • -Il trionfo del colore. Collezione Carmen Thyssen-Bornemisza. Monet, Van Gogh, Gauguin, Toulouse-Lautrec, Matisse, Kandinsky, Roma, Palazzo Ruspoli, 2002, p. 166.

  • -Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Arnaldo, Javier (ed.). 2 vols. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2004, vol. 2, p. 104, lám. p. 105 [ Ficha de Guillermo Solana]

  • -La tradición moderna en la Colección Carmen Thyssen. Monet, Picasso, Matisse, Miró, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga, 2011, p. 78, lám. p. 79.

  • -Virginie Foutel: Sérusier. Un prophète, de Paris à Châteauneuf-du-Faou. Loperec, Locus Solus, 2014, cit. p. 84, lám. p. 86.

  • – Femina Feminae. Las Musas y La Coleccionista. De Piazzetta a Delaunay. Museu Carmen Thyssen Andorra.[Cat. Exp. Museu Carmen Thyssen Andorra], 2018. P. 36-37  y p. 118-119  [Ficha de  Guillermo Solana]

Informe del experto

En el verano de 1888, el joven Paul Sérusier visitó la aldea de Pont-Aven en Bretaña. Allí conoció a Gauguin, cabeza de un pequeño grupo de artistas, a quien se acercó para pedirle consejo. En un bosquecillo cercano a Pont-Aven, Sérusier pintó sobre la tapa de una caja de cigarros un pequeño paisaje siguiendo las instrucciones de Gauguin, que le decía: «¿Cómo ve usted ese árbol? […] ¿es verde? Pues ponga verde, el verde más bello de su paleta; y esa sombra ¿más bien azul? No tema pintarla tan azul como sea posible». De vuelta en París, Sérusier mostraría a sus amigos de la Académie Julian aquel paisaje casi abstracto, El talismán, pintado con los colores puros tal como salen del tubo, casi sin mezcla de blanco. Así les reveló súbitamente la nueva teoría del cuadro como una «superficie plana recubierta de colores reunidos en cierto orden». De esa revelación nacería el grupo de pintores Nabis, integrado entre otros por Denis, Bonnard, Vuillard y Ranson. A lo largo de la década de 1890, Sérusier gozaría de prestigio entre los Nabis como erudito y filósofo, pues se decía que, además del latín, dominaba el árabe y el hebreo, que leía al neoplatónico Plotino, que era versado en teosofía y teología católica…

Al mismo tiempo, después de la partida de Gauguin para los mares del Sur en 1891, Sérusier siguió vinculado con el grupo de Pont-Aven durante sus largas estancias en Bretaña. Consideraba esta región como su verdadera patria espiritual, y la celebraba exhaustivamente en su obra. En la pintura de Sérusier, como antes en Gauguin y Émile Bernard, apenas hay figuras masculinas: dominan las mujeres bretonas con sus pintorescos trajes tradicionales. Reunidas por parejas o en grupos, absortas y en actitud contemplativa, estas mujeres «primitivas» encarnan una silenciosa comunión con la naturaleza, inaccesible al espectador masculino y «civilizado». Así, estas dos bretonas parecen íntimamente vinculadas al árbol, como si participaran en su florecimiento.

Los cuadros de Sérusier de período 1889-1895 son la quintaesencia de estilo simplificado, plano y decorativo de Pont-Aven, con las áreas de color extendido entre los contornos negros. El contraste entre las ramas oscuras y las flores rosas está evidentemente inspirado en las estampas japonesas. Como ha señalado Caroline Boyle-Turner, este cuadro reúne dos tendencias características de Sérusier en este momento: la pasión por las estampas japonesas y la fascinación por los frescos de los primitivos italianos. De las estampas japonesas le atraía el carácter plano, el arabesco lineal, la composición asimétrica y la paleta reducida. En los frescos admiraba las figuras estáticas y majestuosas, el espacio poco profundo… Sérusier creía en la primacía de la pintura mural y monumental y concebía sus propios cuadros como «decoraciones».

Guillermo Solana