Playa de Castelldefels

Eliseu Meifrèn i Roig

Meifrèn i Roig, Eliseu

1858, Barcelona - 1940, Barcelona

Playa de Castelldefels, s/f

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior derecho: ''E. Meifren''
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre lienzo

42 x 83,4 cm

CTB.1994.40

Historia de la obra

  • Galería Gothsland, Barcelona, 1994.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

1997 - 1998

El paisatgisme català del naturalisme al noucentisme en la Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Andorra, Sala d'Exposicions del Govern d'Andorra, n. 21, p. 78, lám. p. 79.

2000

De Corot a Monet. Los orígenes de la pintura moderna en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Valencia, Museo del Siglo XIX, p. 50.

2000 - 2001

Eliseo Meifrén i Roig. 1857-1940, Valencia, Museo del Siglo XIX, p. 103.

2004

Pintura catalá do Naturalismo ao Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Santiago de Compostela, Fundación Caixa Galicia, n. 15, p. 68.

2004

Pintura catalana del Naturalismo al Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, n. 21, p. 80, lám.

2005

El mar en la pintura española. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Valencia, Sala de Exposiciones del Edificio del Reloj, Puerto de Valencia, n. 13, p. 60, lám. p. 61.

2015

Días de verano. De Sorolla a Hopper, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga, n. 7, pp. 66-67, lám.

2018

Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols. p. 126-127 y 177-178.

  • -El paisatgisme català; del naturalisme al noucentisme en la Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza. Llorens Serra, Tomàs (ed.). [Cat. exp. Andorra, Sala d’Exposicions del Govern d’Andorra, 1997-1998]. Andorra, Ministeri de Cultura, 1997, n. 21, p. 78. [Ficha de Jaume Socias].

  • -Pintura catalá do Naturalismo ao Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Santiago de Compostela, Fundación Caixa Galicia, n. 15, p. 68. Pintura catalana del Naturalismo al Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, 2004, n. 21, p. 80, lám.

  • -El mar en la pintura española. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Valencia, Sala de Exposiciones del Edificio del Reloj, Puerto de Valencia, 2005, n. 13, p. 60, lám. p. 61.

  • -Días de verano. De Sorolla a Hopper. Moreno, Lourdes (ed.)[Cat. exp. Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga]. Málaga, Fundación Palacio de Villalón, 2015, n. 7, pp. 66-67, lám.

  • -Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, 2018, p. 126-127 y 177-178.[Cat. Exp.]  [ Ficha de Jaume Socías Palau].

Informe del experto

A la izquierda, el mar, escasamente agitado; a la derecha, la playa, llena de gente y bastantes casetas de baño pintadas con rayas azules verticales; al fondo, lejanas, se ven las montañas de las costas del Garraf. Más de la mitad del cuadro lo ocupa un cielo muy plano -de un azul apagado y una luminosidad dorada-, poblado de pequeñas nubes de un gris azulado o blanquecino.

Se trata sin duda de una de las marinas primerizas de Meifren, pintor que más tarde haría tantas en otro estilo, cada vez más impresionista, buscando exclusivamente los efectos de la luz y el color en el agua y en el cielo. Aquí todavía predomina el factor humano: la muchedumbre de pequeñas figuras rebosante de color y movimiento, realizada magistralmente con una gran economía de trazo y color. En tal sentido, el cuadro recuerda mucho a la pintura francesa preimpresionista; parece que contemplamos un Boudin o un cuadro de algún otro pintor de su tiempo.

El mar y el cielo están pintados con gran delicadeza, con «colores sensibles y opalinos», como dijo un crítico que, precisamente, sólo salvaba a Meifren de toda la multitud de paisajistas catalanes. Las olas son pequeñas, realizadas a base de toques de blanco, con una mezcla de azules y verdosos, mientras que al fondo, el agua es ya más uniformemente azul, ligeramente oscura. El cielo posee también gran sutileza de color: apenas destaca en el centro una zona de azul más delicado, mientras que el resto está enturbiado con tonos rosas y dorados, junto a nubes alargadas de gris azulado. A pesar de que Meifren pintase a menudo las costas del norte de Cataluña, sobre todo la Costa Brava (especialmente Cadaqués), conocía bien la atmósfera particular de las del sur de Barcelona ya que su madre era hija nativa de Vilanova i la Geltrú y él mismo pintó a menudo en Sitges, ciudad que descubrió a Rusiñol. No es extraño, por lo tanto, que supiese pintar los colores suaves de aquel mar y cielo tan típicos, cargados de humedad y dorados por la luz filtrada del sol.

El cuadro es, por otra parte, un estupendo documento histórico de los primeros baños de la población barcelonesa: el pintor insinúa -más que muestra- toda la complicada ceremonia de los baños de comienzos de siglo, con las casetas sobre ruedas para cambiarse, las sillas para sentarse a tomar el sol, los clásicos trajes de baño y los bañistas que ayudaban a meterse al agua sobre todo a niños y mujeres.

Jaume Socías Palau