Playa de Normandía , 1972

Emili Grau i Sala

Grau i Sala, Emili

1911, Barcelona - 1975, Barcelona

Playa de Normandía, 1972

© Emilio Grau Sala, VEGAP, Madrid, 2018

Firmado en el ángulo inferior derecho: "Grau Sala"
Titulado y fechado en el reverso.
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre tela

50 x 100 cm

CTB.1996.115

Historia de la obra

  • Subastas BROK, Barcelona, 27 de febrero de 1996. lote 449.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

2018

Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols. p. 124-125 y 177.

  • -Grau Sala 1911-1975. Madrid, Sammer Gallery, 1992.

  • -Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, 2018, p. 124-125 y 177.[Cat. Exp.]  [ Ficha de Pilar Giró].

Informe del experto

En 1963, Grau Sala regresa a Barcelona después de haber pasado veinticinco años en Francia. Del análisis de sus obras se desprende que tanto el impresionismo como el postimpresionismo y las vanguardias influyeron en el desarrollo de su lenguaje plástico. A pesar de que siempre se mantuvo en la línea de la figuración, sus composiciones y tratamiento del color trasmiten una modernidad innegable.

En Playa de Norrnandía, una obra de los últimos años de su trayectoria, muestra una pincelada completamente libre, con un trazo despreocupado por las formas y una composición gobernada por el color, claramente derivada del impresionismo y el fauvismo.

Su estilo es inconfundible, ya sea en las obras de temática más conocida, el mundo femenino y el goce cotidiano, o en las de género paisajístico. Las estancias que realizó en Normandía, Francia meridional o Cadaqués le inspiraron sus pinturas de paisaje, siguiendo los pasos de los predecesores como Chagall o Dufy. Resulta evidente la influencia estética de la obra de estos dos pintores en la pintura de Grau Sala.

El puerto normando de Le Havre es un lugar importante para la pintura de paisaje, de la misma manera que también lo había sido con anterioridad la zona de Barbizón y los bosques cercanos a Fointeneblau. Si bien en Barbizón se pone de manifiesto la necesidad de pintar al plein air, en la costa normada, la potencia de su luz atraerá la mirada de los impresionistas y la fuerza de paisaje invitará a romper con los convencionalismos del orden marcado por la línea. En este sentido, la obra de Grau Sala representa la expresión punzante del color, de la luz, para manifestar en el lienzo un existencialismo que reafirma su conciencia de plenitud en el goce del paisaje.

Pilar Giró