Paseando, c. 1924

Joan Llimona i Bruguera

Llimona i Bruguera, Joan

1860, Barcelona - 1926, Barcelona

Paseando, c. 1924

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior izquierdo: "J. Llimona"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre lienzo

41,5 x 56,5 cm

CTB.1995.31

Historia de la obra

  • Margarita Dòria (alumna del pintor).

  • Familia Puig-Dòria.

  • Maragall Subastas de Arte, Barcelona, 1955. lote 76.

  • Colección Estrada Vilarassa.

  • Maragall Subastas de Arte, Barcelona, 4 de mayo de 1995. lote 78.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

1997 - 1998

El paisatgisme català del naturalisme al noucentisme en la Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Andorra, Sala d'Exposicions del Govern d'Andorra, n. 13, p. 62, lám. p. 63.

1998

La pintura española del cambio de siglo en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Zaragoza, Palacio de Sástago, n.º 9, p. 54, lám. p. 55.

  • -El paisatgisme català, del naturalisme al noucentisme en la Col.lecció Carmen Thyssen-Bornemisza. Llorens Serra, Tomàs (ed.). [Cat. exp. Andorra, Sala d’Exposicions del Govern d’Andorra, 1997-1998]. Andorra, Ministeri de Cultura, 1997, n. 13, p. 62. [Ficha de Josep Bracons i Clapés].

  • -La pintura española del cambio de siglo en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Zaragoza, Palacio de Sástago, 1998, n.º 9,  p. 54, lám. p. 55.

  • -Bracons Clapés, Josep: «Joan Llimona. la pintura dolça», en Joan Llimona (1860-1926) Josep Llimona (1864-1932). [Cat. exp.] Barcelona, Museu Nacional d’Art de Catalunya, 2004, pp. 9-23, p. 20, il.

Informe del experto

De las distintas facetas que abarcó la pintura de Joan Llimona, las pequeñas notas paisajísticas son las que transmiten una expresión más sincera y espontánea, en la que están exentas de los formalismos que impone la pintura mural- una de las especialidades del artista-o de la necesidad de satisfacer la demanda del público que tratándose de Joan Llimona quería ver composiciones cargadas de idealismo-sobre todo las típicas figuras femeninas que leen, rezan o piensan- ante un fondo paisajístico que no llega a asumir nunca la plena condición de protagonista.

Éste no es el caso de la obra que se comenta, en la cual el idealismo se atenúa. Su formato es el apto para la nota y no para la pintura de ideas y de hecho la figura humana no queda destacada para imponer el tono pensativo característico de las obras más elaboradas de Joan Llimona, sino que se presenta bien integrada en el paisaje, en armonía con la atmósfera viva dominante del conjunto.

El cuadro muestra en primer plano a una figura masculina que avanza por un camino, apoyada en un bastón. Los márgenes del camino son verdes. En segundo término quedan un grupo de árboles -posiblemente algarrobos- y un campo que amarillea, mientras que al fondo se adivina el mar. Los charcos del primer término, así como el cielo, denotan que hace poco que ha llovido.

Este paisaje corresponde a las cercanías de Vilassar, población de la comarca del Maresme próxima a Barcelona, en la que pasaban los veranos Joan Llimona y su familia durante los últimos años de vida del artista. Se trata, al fin y al cabo, de una obra con planteamiento impresionista, que podemos relacionar obras notas de similares características realizadas por Llimona durar sus habituales paseos al atardecer. Cabría entenderlas como ejercicio de captación de impresiones fugaces y valorarías preferentemente por la sinceridad a que se aludía al principio, así como expresiones’ de un oficio maduro y de un buen sentido naturalista, gracias a las cual el pintor expresa con gran agilidad las impresiones que le proporcionan los sentidos.

Josep Bracons i Clapés