La Iglesia de San Cosme y San Damián y el monasterio franciscano de Igaraçu, Brasil

Frans Janszoon Post

La Iglesia de S. Cosme y S. Damián, y el monasterio franciscano de Igaraçu, Brasil

Post, Frans Janszoon

Haarlem, c. 1612 - 1680

La Iglesia de San Cosme y San Damián y el monasterio franciscano de Igaraçu, Brasil, c. 1660-1680.

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior izquierdo: ''F. Post''.
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo en el Museo Thyssen-Bornemisza.

Óleo sobre tabla

42,8 x 58,8 cm

CTB.1994.20

Historia de la obra

  • Adolphe Stein, París, 1962

  • Adolphe Stein, Crans-sur-Sierre, 1973

  • British Rail Pension Fund, Londres, 1974

  • Doncaster Museum and Art Gallery, Doncaster, 1977-90, (en préstamo)

  • Sotheby’s, lote 24, Londres, 7 de diciembre de 1994

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo en el Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

1982 - 1983

Dutch 17th Century Paintings from Yorkshire Public Collections, Leeds, Leeds City Art Gallery, n. 34, lám. p. 70

1983

Dutch Landscape Painting, Newcastle-upon-Tyne, Laing Art Gallery, n. 28, lam. p. 48

1984

Thirty-five Paintings from the Collection of the British Rail Pension Fund, Londres, Agnew's, n. 23

1989 - 1990

Dutch Paintings, Birmingham, City Museum & Art Gallery, n. 69, p. 232, lám. p. 95

1990

Frans Post, Basilea, Kunsthalle Basel; Tubinga, Kunsthalle Tübingen, lám. p. 58

1998

El final de la Guerra de Flandes (1621-1648), Madrid, Fundación Carlos de Amberes, n. 99, p. 153, lám. p. 31

1999

Aspectos de la tradición paisajística en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Málaga, Salas de Exposiciones del Palacio Episcopal, n. 5, pp. 38-40

2000

De Van Goyen a Constable. Aspectos da tradición do pintoresco na Colección Carmen Thyssen- Bornemisza, La Coruña, Museo de Belas Artes da Coruña, n. 5, p. 44

2000

O olhar distante, Fundação Bienal, 500 años, Sâo Paulo, Pavilhao Cirillo Matarazzo, lám. p. 100

2001

De Van Dyck a Goya. Maestros Antiguos de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Castellón, Museo de Bellas Artes, n. 32, p. 116

2006

Frans Post (1612-1680). Maler des Verlorenen Paradieses, Múnich, Haus der Kunst, n. 22, p. 108, lám. p. 109

2009

Tarsila do Amaral, Madrid, Fundación Juan March, n. 148, p. 283, fig. p. 181

2012

Paraísos y paisajes en la Colección Carmen Thyssen. De Brueghel a Gauguin, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga, n. 4, pp. 72-73, lám. p. 73

2014

Rembrandt and the Ducht Golden Age. Budapest, Museum of Fine Arts, 2014.

2018

Allées et venues. Gauguin y cuatro siglos de caminos en el arte. Museu Carmen Thyssen Andorra, 2018. p. 22-23 Y 96.

  • -Larsen, Erik: Frans Post.Interprète de Brésil. Ámsterdam – Río de Janeiro, Colibris Editora, 1962, n. 133, p. 30, lám.

  • -Sousa-Leao, J. de: Frans Post 1612-1680. Ámsterdam, 1973 , n. 85, pp. 26 y 114ss., fig. p. 17.

  • -Sotheby’s (aut. corp.): Old master paintings. [Cat. subasta]. Londres, 7 diciembre 1994 , p. 29, lám.

  • -Aspectos de la Tradición Paisajística en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Llorens Serra, Tomàs (ed.). [Cat. exp. Málaga, Salas de Exposiciones del Palacio Episcopal]. Málaga, Fundación Unicaja, 1999, n. 5, pp. 38-40. [Ficha de Peter C. Sutton]

  • -Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Arnaldo, Javier (ed.). 2 vols. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2004, vol. 1, p. 106, lám. p. 107 [ – Ficha de Peter C. Sutton]

  • -Frans Post (1612-1680). Maler des Verlorenen Paradieses. Krempel, León (ed.). [Cat. exp.]. Múnich, Haus der Kunst, 2006, p. 108, lám. p. 109 [Ficha de León Krempel]

  • -Corrêa do Lago, Pedro y Corrêa do Lago, Bia: Frans Post (1612 – 1680). Catalogue raisonné. Río de Janeiro, Capivara – Milán, 5 Continents, 2007 [ed. orig. en portugués: Frans Post (1612-1680) : obra completa. Río de Janeiro, Capivara, 2006], lám. p. 228, detalle p. 229.

  • -Rembrandt and the Ducht Golden Age. Budapest, Museum of Fine Arts, 2014. nº17, P. 176-177.

  • -Allées et venues. Gauguin y cuatro siglos de caminos en el arte. Museu Carmen Thyssen Andorra, 2018. p. 22, 23 y 96 [Cat. Exp.] [Ficha de Peter C. Sutton]

Informe del experto

Frans Post dedicó su dilatada carrera artística a pintar nostálgicas vistas de Brasil compuestas con toda libertad y basadas en el material recopilado durante los siete años de su estancia en Sudamérica (1637-1644). El cronista y biógrafo de artistas Arnold Houbraken cuenta que el hermano de Frans, Pieter Post, lo recomendó para que se uniera a la expedición de Johann Maurits van Nassau-Siegen a Brasil, donde éste había sido nombrado gobernador general. Mientras que el pintor Albert Eckhout se dedicó a representar a los nativos y la flora y la fauna de la región, Post se centró en el paisaje, las fincas, las plantaciones y los poblados. Realizó in situbocetos y cuadros; de estos últimos han llegado hasta nuestros días media docena. Sin embargo, la mayor parte de la obra conocida de Post fue creada después de su regreso a su Holanda natal. Curiosamente, mientras que los cuadros de su período brasileño presentan la paleta sobria y los efectos atmosféricos del estilo «tonal» holandés que Post aprendió en su fase de formación en Holanda, sus obras posteriores se caracterizan por unos contrastes más estridentes y atrevidos, un colorido más variado y una división tripartita del paisaje que recuerda las convenciones del siglo XVI. Post divide a menudo sus escenas en franjas correspondientes al primer plano, a la zona intermedia y al fondo, en las que dominan respectivamente los verdes de la exuberante vegetación, las tonalidades marrones y ocres y, hacia la lejanía, los azules brumosos.

El cuadro que aquí se comenta es un ejemplo característico del tipo de vista panorámica cuidadosamente compuesta, con elementos que delimitan la escena a modo de coulisses (los altos árboles con «alas» de oscuro follaje a cada lado de la imagen) que Post perfeccionó en su madurez. Los edificios que aparecen en segundo plano son las ruinas de la iglesia de San Cosme y San Damián a la izquierda, y el monasterio franciscano de Igaraçu a la derecha. Seguramente Post realizó apuntes del natural de Igaraçu (hoy desaparecidos), a partir de los cuales hizo dibujos más elaborados al año siguiente de regresar a los Países Bajos. A su vez los dibujos acabados sirvieron de modelo para los grabados que ilustraban laHistoria de rerum per octennium in Brasilia (1647) de Barlaeus.

Sin embargo, al igual que los pintores de paisajes y vistas urbanas holandesas tales como Jacob van Ruisdael y Jan van der Heyden se permitían ciertas libertades con relación a la topografía y a los edificios reales, seguramente también Frans Post alteró y adaptó la arquitectura y la disposición de Igaraçu. Así por ejemplo, en otras cuatro representaciones de la iglesia aparece siempre esta composición sin el monasterio y con diferentes edificios adyacentes. Por otra parte, en otras dos obras en las que aparece el monasterio el artista desplaza y modifica libremente su arquitectura. Es muy probable que Post, sobre todo después de tantos años, considerara que para los espectadores era menos importante la exactitud topográfica que la evocación del espíritu del lugar, es decir el de una tierra lejana poblada de plantas y animales exóticos, ruinas pintorescas y edificios que amalgaman las tradiciones europeas con la arquitectura autóctona, todo ello incluido dentro de vastas extensiones de tierras fértiles. Al hacer inventario de la fauna local -obsérvense el armadillo y el sapo gigante en el primer plano a la derecha-, de los frutos y las plantas en plena floración, y de los habitantes del lugar -en el centro de la escena aparecen representantes de las tres razas que poblaban Brasil en aquella época: negros africanos, indios nativos y un europeo-, Post ofrecía un relato imaginario pero enciclopédico de uno de los rincones del Nuevo Mundo, satisfaciendo con ello los deseos de sus clientes.

Sousa-Leão alaba con razón esta obra que define como «uno de los cuadros más atractivos de Post». Su estilo fresco y luminoso y la calidad de su técnica son características destacadas de la producción del artista a partir de 1660. Se da el caso de que, en 1654, los Países Bajos cedieron el dominio de Brasil a los portugueses. Por este motivo, en cierto sentido los cuadros de Post pueden considerarse como una compensación por esta pérdida y una reafirmación del gran poderío del imperio comercial holandés.

Peter C. Sutton