Señorita en el balcón
Grau i Sala, Emili
1911, Barcelona - 1975, Barcelona
Señorita en el balcón, s/f
Firmado en el ángulo inferior derecho: "Grau Sala".
Etiqueta en el reverso: David Cervello Galeria de Arte, Barcelona.
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza
Óleo sobre lienzo
85 x 62 cm
CTB.2024.38
Historia de la obra
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David Cervello Galeria de Arte, Barcelona.
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Subastas Ansorena, Madrid. Subasta n. 435, marzo de 2024, lote 540.
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Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.
Informe del experto
Señorita en el balcón aborda un tema característico en la obra de Emili Grau Sala, el de la figura femenina habitualmente acomodada en estancias privadas o disfrutando de animados paseos o entretenimientos. Un argumento que el artista trató ya desde su primera producción y que incrementaría con la ejecución de escenas cada vez más coloristas en los que no faltaban las flores y los abanicos, fruto sin duda de su personalidad afable y espíritu alegre.
En un ambiente fin de siglo, también frecuente en la obra del pintor, la dama de esta composición exhibe su presencia des de un balcón siguiendo quizás, con ingenuo coqueteo, la comitiva de un festejo o procesión. El ropaje, la mantilla y el abanico abierto decorado con imágenes taurinas indican el origen de la joven o la naturaleza popular de la celebración a la que asiste.
Cabe destacar la relevancia que Grau Sala otorga al abanico en este lienzo, adornándolo profusamente y dándole especial protagonismo en el centro de la composición. Y más que tratarlo como un complemento, muestra el interés que otorga el artista a este objeto que en ocasiones utilizaba como soporte pictórico independiente.
Una vez más vemos en este óleo la riqueza y armonía cromática que viste la paleta del pintor de azules, rosas y verdes, tonalidades luminosas afines a sus raíces mediterráneas. Cabe subrayar también la utilización del blanco matizado de grises con los que consigue un destacado efecto de transparencia. La pincelada densa y libre delimitan unos márgenes enlazados por los distintos colores con agudeza sin pretender la perfección de las formas. El conjunto consigue radiar una vitalidad evidente no exenta de un intenso decorativismo.
Grau Sala se trasladó a París en 1936, donde vivió hasta principios de los años sesenta. Su obra triunfó en esta ciudad y des de esta se proyectó internacionalmente.
Perteneciente a la heterogénea Escuela de París en su etapa tardía, el pintor experimentó con una figuración amable que supo modular con gran dominio técnico. Su estilo recoge tanto el legado postimpresionista como el enérgico cromatismo fauvista, aunque el artista no se inscribió nunca plenamente en movimiento o escuela alguna dada su formación mayoritariamente autodidacta y personalidad independiente.
El artista se mantuvo fiel a su personal estilo a lo largo de su trayectoria artística aplicando pocas alteraciones tanto en la faceta pictórica como en la de la ilustración, en la que también se distinguió, y sobreponiéndose a la eclosión de las nuevas vanguardias con las que convivió sin renunciar a la modernidad plástica. En 1943, el pintor fue uno de los artistas presentes en el primer Salón de los Once impulsado por Eugeni d’Ors, con el objetivo establecido por su Academia Breve de la Crítica de Arte, de “orientar y difundir en España el arte moderno, por todos los medios a su disposición”.
Lluïsa Sala Tubert