Playa, efecto de tarde
Cross, Henri-Edmond
Douai, 1856 - Saint-Clair, 1910
Playa, efecto tarde, 1902 (Plage, effet du soir)
Firmado en el ángulo inferior derecho: ''Henri Edmond Cross''.
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza
Ubicación: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid
Óleo sobre lienzo
54 x 65 cm
CTB.1998.73
Historia de la obra
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Señora de Henri-Edmond Cross, París
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Galerie Bernheim- Jeune, París, 1912
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Sotheby’s, lote 14, Londres, 12 de abril de 1984
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Sotheby’s, lote 127, Londres, 8 de diciembre de 1998
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Colección Carmen Thyssen-Bornemisza
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-Guilbeaux, H.: »La vie et les arts. Exposition H.-E. Cross». En Les Hommes du Jour. 29 octubre 1910.
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-Compin, I.: Henri-Edmond Cross. París, 1964, p. 196, n. 100, p. 196.
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-Do impresionismo ó fauvismo: A pintura do cambio de século en París. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Santiago de Compostela, Centro Galego de Arte Contemporánea [Cat. Exp.], 1999, n. 32, p. 98.
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-Del impresionismo a la vanguardia en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Barcelona, Centre Cultural Caixa Catalunya [Cat. Exp.], 1999, p. 100.
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-Del impresionismo a la vanguardia en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, México, DF, Museo del Palacio de Bellas Artes [Cat. Exp.], 2000, p. 100.
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-Del post-impresionismo a las vanguardias. Pintura de comienzos del siglo XX en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Valencia, IVAM Centre Julio González [Cat. Exp.], 2000, n. 13, p. 54.
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-La Révolte de la couleur. De l’impressionnisme aux Avant-gardes. Chefs-d’oeuvre de la Collection Carmen Thyssen-Bornemisza, Bruselas, Musée d’Ixelles [Cat. Exp.], 2000, n. 2, p. 26.
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-Il trionfo del colore. Collezione Carmen Thyssen-Bornemisza. Monet, Van Gogh, Gauguin, Toulouse-Lautrec, Matisse, Kandinsky, Roma, Palazzo Ruspoli [Cat. Exp.], 2002, p. 108.
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-Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Arnaldo, Javier (ed.). 2 vols. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2004, vol. 2, p. 138, lám. p. 139 [ Ficha de Guillermo Solana]
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-Louis Valtat à l’aube du fauvisme, Lodève, Musée de Lodève [Cat. Exp.], 2011, n. 94, p. 160.
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-Alarcó, P. y Borobia, M. (eds.): Guía de la colección. Museo Thyssen-Bornemisza. Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, 2012, p. 278, lám.
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-Paraísos y paisajes en la Colección Carmen Thyssen. De Brueghel a Gauguin, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga [Cat. Exp.], 2012, n. 38, p. 146, lám. p. 147.
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-L’ideal en el paisatge. De Meifrèn a Matisse i Gontxarova. Col·lecció Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, fundació Privada Centre d’Art Col·lecció Catalana de Sant Feliu de Guíxols [Cat. Exp.], 2014, p. 92, lám. p. 93.
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-Mediterráneo. Una Arcadia reinventada. De Signac a Picasso. Museo Carmen Thyssen Málaga, [Cat. Exp.], 2018. Fig. 8, P. 29.
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-Color and Light: The Neo-Impressionist Henri-Edmond Cross. Musée des impressionnismes Giverny y Museum Barberini, Potsdam. [Cat. Exp. Giverny y Potsdam], 2018, Ed. Prestel, Cat. 39, p. 131.
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-Colección Carmen Thyssen. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Ed. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid, 2024. P. 278-279 [Ficha de Guillermo Solana]
Informe del experto
En el otoño de 1891, Cross se instaló en St. Clair, en la costa mediterránea francesa, donde crearía buena parte de su obra. Aquel mismo año se adhirió al Neoimpresionismo, aprendido según las lecciones de sus amigos Seurat y Signac. En sus punteados usaba tintas puras pero suaves, mezcladas con blanco, para expresar la decoloración de los tonos bajo la luz intensa del mediodía. Progresivamente iría conquistando su propia variante personal dentro de los métodos comunes del Divisionismo.
El conflicto que atormentaba a Cross, según Signac, era el dilema entre las dificultades del natural y la libertad de la imaginación. «La lucha de Cross con la naturaleza era terrible; a cada pincelada, luchando con toda su voluntad contra su primera formación, lanzaba un grito doloroso como si tuviera que levantar una pesada carga. Y a menudo en esta lucha caía vencido, mientras que cuando estaba solo ante su caballete, en plena creación, triunfaba, como lo prueban sus últimas obras cuya libertad y esplendor no han sido nunca superados».
A partir de 1903, en efecto, los paisajes de Cross de la costa provenzal adquieren colores más irreales y se pueblan de criaturas mitológicas, como ninfas y faunos. Este cuadro, pintado durante el verano de 1902 en los alrededores de St. Clair, se encuentra todavía en un momento de equilibrio entre la fidelidad a la naturaleza y la fantasía decorativa. Las figuras, los desnudos que tantas veces protagonizan los cuadros de Cross, aparecen aquí francamente disminuidas por la presencia del gran árbol que domina la composición. El pino ante el paisaje es un motivo frecuente en Cross, aunque no exclusivo de él. Cézanne pintó al menos dos veces un pino solitario como protagonista de un cuadro; Signac retomó ese tema a menudo, situando sus pinos en la bahía de Saint-Tropez. En fin, el pino reaparece en Matisse: por ejemplo, en sus estudios preliminares para el cuadro Lujo, calma y voluptousidad, pintados precisamente en la costa de Saint-Tropez en el verano de 1904 en compañía de Signac y Cross y bajo su influencia directa.
Guillermo Solana