Bañistas

Jean Metzinger

Baigneuses: deux nus dans un paysage exotique

Metzinger, Jean

Nantes, 1883 - París, 1956

Bañistas (Dos desnudos en un paisaje exótico), c. 1905 (Baigneuses: deux nus dans un paysage exotique)

© Jean Metzinger, VEGAP, Madrid, 2018

Firmado en el ángulo inferior derecho: "Metzinger"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

Óleo sobre lienzo

116 x 88,8 cm

CTB.2004.1

Historia de la obra

  • Zwemmer Gallery, Londres, 1951

  • Colección particular, 1951

  • Colección particular, 1982-2004

  • Sotheby’s, lote 251, Londres, 4 de febrero de 2004

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

2005

Le Néo-impressionnisme. De Seurat à Paul Klee, París, Musée d'Orsay, p. 360, lám. p. 361. [Ver PDF en Bibliografía]

2012 - 2013

Gauguin y el viaje a lo exótico, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, n. 34, lám. p. 146

2018 - 2019

Femina Feminae. Las Musas y La Coleccionista. De Piazzetta a Delaunay. Museu Carmen Thyssen Andorra. p. 40-41 y p. 102-103.

  • -Sotheby’s (aut. corp.): Impressionist & Modern Art. [cat. subasta]. Londres, 4 de febrero de 2004, lote 251, p. 64.

  • -Le néo-impressionnisme. De Seurat à Paul Klee. Ferretti Bocquillon, Marina [et al.]. [Cat. exp. París, Musée d’Orsay]. París, Editions de la Réunion des musées nationaux, 2005 , pp. 360-361 (lám.) [Ficha de Nicole Tamburini]

  • Gauguin y el viaje a lo exótico, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, 2012, n. 34, lám. p. 146.[Cat. exp. Museo Thyssen-Bornemisza] .

  • – Femina Feminae. Las Musas y La Coleccionista. De Piazzetta a Delaunay. Museu Carmen Thyssen Andorra.[Cat. Exp. Museu Carmen Thyssen Andorra], 2018. P.  40-41 y p. 102-103 [Ficha de  Guillermo Cervera]

     

Informe del experto

Comentario de la obra:

Las obras iniciales de Jean Metzinger tienen la influencia del puntillismo de Georges-Pierre Seurat, uno de los fundadores del neoimpresionismo. En su trayectoria posterior, Metzinger trabajó en diferentes estilos, experimentando el fauvismo y el cubismo. La obra de la Colección Carmen Thyssen corresponde a la primera etapa pictórica del artista, la divisionista, que se enmarca dentro del neoimpresionismo.

El divisionismo fue un estilo característico de la pintura neoimpresionista definido por la separación de los colores en puntos individuales que interactuaban de forma óptica; era una técnica de pintura que yuxtaponía pinceladas de color para componer los diferentes elementos de la obra, como si se tratara de un mosaico. Los divisionistas creían que conseguían más luminosidad de esta manera, en lugar de mezclar los pigmentos en la paleta. Exploraron maneras para expresar la máxima luz posible sobre el lienzo. La mezcla óptica produciría colores más vibrantes y puros que el proceso tradicional de mezclar los colores antes de aplicarlos al cuadro.

Durante el punto culminante del  fauvismo Jean Metzinger creó este paisaje paradisíaco ejecutado con un estilo divisionista particular. En la pintura de Metzinger, cada pincelada asociada a otra de la misma forma y color forma un grupo; cada grupo de color conecta con otro formando los diferentes elementos de la composición, al igual que las sílabas combinadas forman palabras, y estas palabras forman frases que se combinan para formar párrafos, generando historias y creando lo que Metzinger describió como «imagen total» y «poesía cromática».

En la obra, el artista ha representado dos figuras femeninas desnudas en un entorno lleno de vegetación exótica, donde los elementos de la composición crean una perspectiva de proximidad gracias al formato vertical de la obra. El cielo, las figuras centrales, el agua y la vegetación se tratan con colores naturales, auténticos (azul para el cielo, rosa pálido para los cuerpos desnudos, turquesa para el agua y verdes para la vegetación). Se han aplicado los mismos colores en tonos más oscuros para simular las sombras y las partes más oscuras. Los amarillos y naranjas que se intercalan representan la luz natural, mientras que para conseguir los contrastes, se aplican colores opuestos cercanos.

El contenido y el estilo exóticos de esta obra producen, en la imaginación del espectador, una explosión de color.

Guillermo Cervera