Playa de Barcelona, c. 1850-1860

Ramón Martí i Alsina

Martí i Alsina, Ramón

1826, Barcelona - 1894, Barcelona

Playa de Barcelona, c. 1850-1860

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior izquierdo: "R. Martí Alsina"
Inscripción al dorso: "nº 249"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre lienzo

72,5 x 105,5 cm

CTB.2011.2

Historia de la obra

  • Subastas Balclis, Barcelona, Lote 1160, 16 de marzo de 2011.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

2018

Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, p. 38-39 y 158.

  • -Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, 2018, p. 38-39 y 158 .[Cat. Exp.]  [ Ficha de Pilar Giró].

Informe del experto

Playa de Barcelona es una obra que pertenece a los primeros años de su carrera como pintor profesional. Martí i Alsina recibe una fuerte influencia del pintor Lluís Rigalt, que lo incita a la constancia en el dibujo y la observación de la naturaleza. Estos dos ítems están representados en la obra, por un lado por la precisión detallista de los personajes y, sobre todo, de sus vestimentas, que hacen pensar en una pintura dibujada que le permite plasmar el realismo y la vivacidad de la escena representada; y por otro, el trato de la luz, que será otro factor importante en el desarrollo posterior de su pintura.

En esta primera etapa, Martí i Alsina muestra un gran interés por la realidad que lo rodea, tomando nota de todo aquello susceptible de ser usado en un cuadro, del cromatismo, los cambios de luminosidad en el paisaje.

En el año 1853, en la exposición de la Asociación de Amigos de las Bellas Artes, presentó públicamente sus primeras marinas. Ramón Martí i Alsina será uno de los artistas representantes del realismo y la figura clave de la renovación de la pintura catalana moderna. En palabras de María Teresa Guasch, «su magisterio defendió e impulsó el estudio directo de la naturaleza y contribuyó, con eficacia, a abandonar antiguos métodos académicos y a liberar la enseñanza del arte de viejas rutinas. Fue el primer artista catalán de su época que se enfrentó de manera abierta y decidida a la naturaleza. Convencido de que el principio de la vida era la transformación constante y que el verdadero arte se encontraba en el mundo real dominado por la luz y el color, abrió la puerta a una nueva concepción pictórica en la cual se formaría después la siguiente generación de pintores catalanes».

Concepción Chillón Domínguez, en su tesis doctoral apunta y propone que en la obra del artista se conjugan los tres estilos más importantes del siglo XIX, el neoclasicismo, el romanticismo y el realismo, abriendo la puerta a las primeras incursiones sobre el impresionismo en el arte catalán. En la obra Playa de Barcelona, el romanticismo está presente en el espíritu, dando una visión de pujanza de la burguesía catalana por la manera elegante como se representan los personajes.

Pilar Giró