Pareja de Arcángeles
Escuela Española Siglo XVII-XVIII,
Pareja de Arcángeles
Anónimo (Atrib. Escuela Española, S. XVII)
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo en el Museo Carmen Thyssen Málaga
Madera tallada, policromada y sobredorada
158 cm (altura)
CTB.DEC.2014.01.1-2
Historia de la obra
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Colección particular.
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Subastas Ansorena, Madrid, Subasta 346, Lote 665, enero 2014.
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Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.
Informe del experto
Tras Contrarreforma Católica la figura de los Arcángeles (literalmente “ángeles superiores”) adquirieron gran importancia, en especial los arcángeles Miguel y Gabriel. A este respecto surgieron nuevas fórmulas iconografías que se tomaron como formula genérica para la representación de los Arcángeles como guerreros, jefes de los ejércitos celestiales, como figuras aladas, nimbadas y vestidas con armadura, caso militar y portando un arma (1). Asimismo, esta iconografía derivaría en Hispanoamérica en la figura de los ángeles Arcabuceros.
La Pareja de Arcángeles, de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, datada en el siglo XVII, de gran tamaño, los Arcángeles son representados como varones adolescentes imberbes, de mejillas delicadamente sonrosadas y de cabello largo, siguiendo la iconografía citada por Francisco Pacheco en pintura: “Debénse pintar, pues: en edad juvenil, desde 10 a 20 años, …representa la fuerza y valor vital que está siempre vigoroso en los ángeles; mancebos sin barba de hermosos y agraciados rostros….y lustrosos cabellos, rubios y castaños, con gallardos talles…” (2). Visten a la forma de centuriones romanos, con coraza militar ricamente tallada y dorada con dibujos geométricos. Bajo la coraza llevan una camisa de mangas anchas y en la parte inferior un faldín y una especie de grebas para proteger la parte superior de las piernas. En la cabeza llevan un casco emplumado y en los pies sandalias de tiras de cuero (coturnos).
Una de las figuras levanta la mano izquierda y otra la mano derecha, en posición contrapuesta a la otra figura, y ambas debían portar una lanza o espada y puede que un escudo que actualmente no se conservan. En la espalda llevan las alas doradas (que posiblemente sean un añadido de época posterior) y se sitúan sobre una peana cuadrada, también posterior. Es probable que estas imágenes formasen parte de un retablo. Las figuras de ángeles y arcángeles enmarcaban diversas escenas o se colocaban en las entrecalles u hornacinas de los retablos, o bien flanqueaban dichos retablos o formaban en algunos casos parte de la escena representada. También este tipo de imágenes podían formar parte de los pasos procesionales. En el caso de los Arcángeles representados como jefes de las milicias celestiales, con la iconografía estandarizada de armadura y portando un arma, tenían una función protectora y guardiana y su representación adquirió gran importancia en el pleno Barroco. En la realización de este tipo de tallas en madera intervenía el escultor, que ejecutaba la talla de la figura, los pintores y doradores, que realizaban la policromía, el dorado, estofado (técnica que imita ricas telas) y las carnaciones (pintura de la piel a la vista).
María Luisa García Serrano
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(1) Gonzalez Hernándo, I.: “Los ángeles” en Revista Digital de Iconografía Medieval, Vol. I, nº 1, 2009, p. 2.
(2) Pacheco, F.: Arte de la pintura. Su antigüedad y grandezas. Sevilla, Pintura de los Ángeles. Pág. 476. Traduc. Bassegoda i Hugas, B. Ed. Cátedra, 1990.