Paisaje

Ramón Pichot i Gironès

Pichot i Gironès, Ramón

Barcelona, 1871 - París, 1925

Paisaje, s/f

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior izquierdo: "R. Pichot"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre lienzo

60 x 73 cm

CTB.1995.98

Historia de la obra

  • Maragall Subastas de Arte, Barcelona, 4 de mayo de 1995. lote 131.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

1997 - 1998

El paisatgisme català del naturalisme al noucentisme en la Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Andorra, Sala d'Exposicions del Govern d'Andorra, n. 29, p. 94, lám. p. 95.

  • -El paisatgisme català; del naturalisme al noucentisme en la Col.lecció Carmen Thyssen-Bornemisza. Llorens Serra, Tomás (ed.). [Cat. exp. Andorra, Sala d’Exposicions del Govern d’Andorra, 1997-1998]. Andorra, Ministeri de Cultura, 1997, n. 29, p. 94. [Ficha de Francesc Miralles].

Informe del experto

Es tan grande el desconocimiento que existe de la obra de este prolífico pintor que Jean-Paul Crespelle escribe: «Su pintura no era nada apreciada, por eso se resignó a ganarse la vida buscando en las viejas librerías para proporcionar libros raros al millonario americano Pierpont Morgant”, afirmación que distorsiona sin lugar a dudas la realidad. Joaquim Torres García, en sus memorias, explica como Barcelona, en su juventud, se podían considerar dos grandes grupos de artistas que solo coincidían a ser antiburgueses y en el convencimiento que en la Escuela de Bellas Artes no enseñaban nada de bueno.

Un grupo lo formaban Joaquim Mir, lsidre Nonell, Ricard Canals y Ramón Pichot; en el otro Picasso, Sunyer y el mismo Torres García. Estos andaban más cerca de Toulouse-Lautrec y Steinlen, mientras que los primeros eran influenciados por el impresionismo y el plenairismo y constituyen, con algún compañero más, el grupo de La Pandilla del Safra. Este grupo se caracteriza por insistir en el tema suburbial de estos entornos de Barcelona y por emplear con insistencia colores safranosos. Solo hay que recordar el dibujo de Picasso en el que Joaquim Mir anda por el campo llevando una tela bajo un brazo y en el otro la caja de pinturas, mientras un perro lleva dos botes de pintura amarilla y cadmio, y el sol hace una mueca como quejándose que le tomen el color los pintores. Fue en esta época cuando Ramón Pichot realizó más paisajes en general, de San Martín de providencia, más tarde se decantó hacia la figura de manera insistente. Los componentes de este grupo, como señala Francesc Fontbona, seguían un plenairismo desvelado por la obra parisina de Casas y de Rusiñol, y se situaban en la línea del futuro postmodernismo. Paisaje resume estas características, aceptadas por la crítica avanzada de Sebastian Junyent que exaltaba la visión potente y sugestiva de la luz y del color del primer Pichot y rechazadas por la crítica conservadora que se mantenía fiel a los valores Fortunistas. A pesar del gran paso que suponía la pintura de su primera época, la su presencia en Los 4 Gatos y su larga amistad con Picasso, Ramón Pichot siguió fiel al gusto por una temática popular y miserabilista, hay que recordar su muestra de temas de la guerra europea, en 1915 con un estilo más próximo a los modernistas que a los autores de vanguardia.

Es por esta razón, que la dispersión de su obra y por una muerte lejana, que todavía falta un estudio esquemático esencial de este interesante personaje. Poco es lo que se sabe sobre él que ni Francesc Fontbona ha podido presentarlo, de forma matizada, en su historia de paisajismo catalán. Sin duda, Ramón Pichot no se puede calificar de paisajista, pero su acercamiento a la temática nos ha aportado unos paisajes claros, bien construidos, en los cuales no falta una espuma de misterio.

Francesc Miralles