La carga de la mies
Sunyer i de Miró, Joaquim
Sitges, 1874 - 1956
La carga de la mies, 1945
Firmado y fechado en el ángulo inferior izquierdo: "Sunyer/45"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza
Óleo sobre lienzo
59 x 72 cm
CTB.2000.38
Historia de la obra
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Galería Theo, Madrid, 1975.
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Durán Subastas, Madrid, del 23 al 25 de mayo de 2000. lote 232.
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Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.
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-Benet, Rafael: Sunyer. Barcelona, Polígrafa, 1975, p. 215, lám. 615.
Informe del experto
Tras la Guerra Civil y después de haber sido sobreseída la causa por la que fue denunciado, Sunyer pudo situarse de nuevo en su oficio de pintor y estabilizar su actividad y vida cotidiana. Entre 1945 y 1948 veraneó en la población de Seva, en el Montseny, desde donde realizó diversas obras de temática rural, entre las que sobresalen los rebaños (vacas) y los cultivos, a menudo tratados en la misma obra. La carga de la mies, pintada durante el primer veraneo en Seva, representa la escena de la siega en un momento decisivo, cuando, agavillada, la mies es dispuesta para su transporte. Parece que el artista quiere hacer ahínco en la agricultura y la ganadería como forma de vida en pleno apogeo, no tanto por la presencia de elementos humanos en las obras sino por la extensión de los campos ya segados, los pajares construidos y la armonía que en términos generales parece reinar en el escenario rural, lejos del trasiego urbano de Barcelona. Cabe señalar la descripción en primer plano de las cabezas de ganado, pura mansuetud, como el resto de las representaciones de animales, que subraya el carácter harmónico y casi beatífico de las escenas rurales de Sunyer.
El cuadro es representativo de uno de los cuatro temas principales (junto con los desnudos femeninos en una amplia gama de variantes, los interiores y los retratos) con que Sunyer reemprende la actividad pictórica a principios de los años cuarenta, tema que destaca por su singularidad y por la mirada del artista que, sin dejar de apelar a la figuración y al realismo, es característica y personal dentro del panorama figurativo y paisajístico de la pintura catalana de postguerra. Otros dos cuadros de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza se encuadran en este período, En el campo o Paisaje del Montseny (Seva), pintado el 1945, y Trigo y vacas (1948). Cabe señalar que su producción veraniega es relativamente cuantiosa tanto durante los tres veranos transcurridos en Seva como los que pasó en Andorra (1947), Martinet (1949) o en Queralbs (1951-1954). Para Sunyer el verano nunca fue sinónimo de período vacacional.
Vinyet Panyella