Hora del baño, 1975

Ramon Sanvisens i Marfull

Sanvisens i Marfull, Ramon

1917, Barcelona - 1987, Barcelona

Hora del baño, 1975 (Hora del bany)

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior derecho: "Sanvisens"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre tela

73 x 92 cm

CTB.2009.10

Historia de la obra

  • Subastas Brok, Barcelona, 14 de julio de 2009.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

2014

L'ideal en el paisatge. De Meifrèn a Matisse i Gontxarova. Col·lecció Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, Espai Carmen Thyssen, p. 122, lám. p. 123.

  • -L’ideal en el paisatge. De Meifrèn a Matisse i Gontxarova. Col.lecció Carmen Thyssen. Giró, Pilar [ed.]. [Cat. exp.]. Sant Feliu de Guíxols, Fundació Privada Centre d’Art Col.lecció Catalana de Sant Feliu de Guíxols, 2014, p. 122, lám. p. 123 [Ficha de Pilar Giró].

Informe del experto

En la pintura de Sanvisens resulta evidente la influencia del postimpresionismo y del expresionismo. El contacto con Joaquim Mir fue de crucial importancia, sobre todo en cuanto al aprendizaje y aplicación del color pero Sanvisens buscaba un trazo más contundente, con más vigor.

La hora del baño es una temática que invita a jugar con la luz, con el movimiento. Sanvisens en esta obra transmite la sensación de bullicio, de movimiento constante, y lo consigue de tal forma que hubiese sido el deleite de futuristas.

La asimilación de los diversos lenguajes que ha ido explorando la pintura a lo largo de un siglo se sintetiza en esta obra, que en principio parece de mirada fácil pero en donde toda figuración acaba siendo mancha de color, gesto, impresión.

El colorido fauve de contrastes complementarios pone de manifiesto el dominio absoluto de este artista sobre el color. Un paisaje caluroso, casi tórrido que invita a chapotear y adentrarse en el mar, de repente se torna fresco: la fuerza del color, una fuerza casi desgarradora, se suaviza por la ejecución de un trazo rápido, sencillo y contundente. Las pinceladas naranjas arrastran la mirada hasta el azul perfilado con unas olas que se retiran de la orilla para invitamos a entrar en el mar. Mientras el amarillo de la arena de la playa, como una vertical serpenteante se recorra en un horizonte de violetas urbanos.

Esta obra puede ser leída en clave de alegoría entorno al tiempo de ocio y los placeres aprendidos del mar, una nueva relación entre el ser y  el entorno nacido durante el siglo pasado.

Pilar Giró