Gitana embarazada, 1904

Isidre Nonell i Monturiol

Nonell i Monturiol, Isidre

1873, Barcelona - 1911, Barcelona

Gitana embarazada, 1904

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior izquierdo: ''Nonell / 1904''
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre lienzo

95 x 80 cm

CTB.1999.98

Historia de la obra

  • Colección Rafael Ruiz Gallardón, Madrid, desde antes de 1984.

  • Arte. Subasta de Arte y Joyas, lote 183, Sevilla, 11 de noviembre de 1999.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

1997

Pintura simbolista en España (1890-1930), Madrid, Fundación Cultural Mapfre Vida, p. 146.

2000

De Corot a Monet. Los orígenes de la pintura moderna en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Valencia, Museo del Siglo XIX, p. 132.

2002

Il trionfo del colore. Collezione Carmen Thyssen-Bornemisza. Monet, Van Gogh, Gauguin, Toulouse-Lautrec, Matisse, Kandinsky, Roma, Palazzo Ruspoli, p. 140.

2004

Pintura catalá do Naturalismo ao Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Santiago de Compostela, Fundación Caixa Galicia, n. 22, p. 82.

2004

Pintura catalana del Naturalismo al Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, n. 52, p. 148, lám.

2007

Pintura Catalana del Naturalismo al Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Oviedo, Sala de Exposiciones Banco Herrero, n. 52, p. 148, lám. p. 149.

2010

Del Naturalismo al Noucentisme en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Los Arcos (Navarra), Casa de Cultura Carmen Thyssen-Bornemisza; Tudela (Navarra), Catel Ruiz, n. 10, p. 40, lám. p. 41.

2011

La tradición moderna en la Colección Carmen Thyssen. Monet, Picasso, Matisse, Miró, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga, p. 80, lám. p. 81.

2012

Paisatges de llum, paisatges de somni. De Gauguin a Delvaux. Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Sant Feliu de Guíxols, Espai Carmen Thyssen, p. 96, lám. p. 97.

2015

La rosa di fuoco. La Barcelona di Picaso e Gaudí, Ferrara, Palazzo dei Diamanti, n. 118, p. 124, lám.

  • -Jardí, E.: Nonell. Barcelona, Polígrafa, 1984, p. 89, lám. 100.

  • -De Corot a Monet. Los orígenes de la pintura moderna en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Llorens Serra, Tomàs (ed.) [Cat. exp. Valencia, Museo del Siglo XIX]. Valencia, Generalitat Valenciana, 2000, p. 132. [Ficha de Francesc Fontbona].

  • -Il trionfo del colore. Collezione Carmen Thyssen-Bornemisza. Monet, Van Gogh, Gauguin, Toulouse-Lautrec, Matisse, Kandinsky, Roma, Palazzo Ruspoli, 2002, p. 140. [Cat. exp]

  • Pintura catalá do Naturalismo ao Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Santiago de Compostela, Fundación Caixa Galicia, 2004, n. 22, p. 82. Pintura catalana del Naturalismo al Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, 2004, n. 52, p. 148, lám. [Cat. exp]

  • Pintura Catalana del Naturalismo al Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Oviedo, Sala de Exposiciones Banco Herrero, 2007, n. 52, p. 148, lám. p. 149. [Cat. exp]

  • Del Naturalismo al Noucentisme en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Los Arcos (Navarra), Casa de Cultura Carmen Thyssen-Bornemisza; Tudela (Navarra), Catel Ruiz, 2010,  n. 10, p. 40, lám. p. 41. [Cat. exp]

  • La tradición moderna en la Colección Carmen Thyssen. Monet, Picasso, Matisse, Miró, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga, 2011, p. 80, lám. p. 81. [Cat. exp]

  • Paisatges de llum, paisatges de somni. De Gauguin a Delvaux. Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Sant Feliu de Guíxols, Espai Carmen Thyssen, 2012, p. 96, lám. p. 97. [Cat. exp]

  • La rosa di fuoco. La Barcelona di Picaso e Gaudí, Ferrara, Palazzo dei Diamanti, 2015, n. 118, p. 124, lám. [Cat. exp]

Informe del experto

El tema de la figura solitaria de mujer es el más frecuente en la obra al óleo de Isidre Nonell. Aunque no existe un catálogo razonado completo de su producción, si nos basamos en lo más parecido a esto, la monografía de Jardí, veremos que de cerca de doscientos óleos del pintor reproducidos allí, unos ciento cuarenta son de mujeres solitarias. Se puede afirmar pues que más de un setenta por ciento de la producción al óleo de Nonell la constituyen mujeres solas, y aun en este cómputo no se han incluido los cuadros con más de una figura. De todas las mujeres representadas por Nonell más de la mitad son gitanas.

No obstante, el tema de la pintura de una mujer sola, nunca risueña y a menudo abatida, no aparece en la obra de Nonell hasta 1901. Con anterioridad el artista se dedicó más al dibujo y, como pintor, al paisaje y a composiciones de grupo. En 1901, tras su regreso de París, ciudad con la que estuvo muy vinculado durante unos cuatro años—desde febrero del 1897 hasta, por lo menos, octubre de 1900—, Nonell pasó un tiempo de crisis personal: de entre 1900 y 1901 no se sabe gran cosa de él y son pocas las obras suyas de las que se tienen referencias. Lo que resulta evidente es que entonces empezó a preparar una exposición que tendría lugar en la Sala Parés de Barcelona en enero de 1902: fue en ella donde el tema de las gitanas solitarias eclosionó.

El eco de la exposición fue muy grande. Gustara o no, obtuvo una audiencia excepcional: La Vanguardia habló de ella en primera página, Pèl & Ploma le dedicó un número casi monográfico, y el joven Pablo Picasso pudo ver la exposición justo al reintegrarse a Barcelona, después de pasar más de medio año intensísimo en París, y sin duda acusó su impacto que se hizo sentir en las figuras femeninas de su época azul.

La presente Gitana, típico ejemplo del Postimpresionismo personal creado por el artista, aunque dos años posterior, está en la línea de aquellas primeras gitanas solitarias suyas. La postura de su cabeza, vuelta de manera que sus rasgos casi no pueden ser percibidos por el espectador, está evidentemente relacionada con la Cabeza de gitana, del mismo año, que se conserva en el Museu de l’Empordà, de Figueras, que fue de la colección del crítico y escritor Alexandre Plana. Además el hecho de que la obra refleje una mujer embarazada la singulariza especialmente.

El Nonell que pintaba esta gitana, incómodo e irritante, lo acababa de describir certeramente el escritor Frederic Pujulà: «Pocos artistas hay que como Nonell hayan sido tan combatidos, si bien privadamente y no en público, pues Nonell ha sido innovador en esta tierra, y la ignorancia […] odia a los innovadores […]. De Nonell se ha dicho de todo; se ha dicho que no sabía dibujar […]; se ha dicho que no sentía el color, que era extravagante, que era monótono… y para decirlo todo, se le ha criticado por su persistencia en hacer gitanas y gente pobre, como si el artista no tuviera el derecho de sentir lo que quisiera».

Esta es una obra ya de la época en que Nonell se ha desencantado de Barcelona, y, sin dejar de mandar piezas a los Salons de París, empieza a mandarlas también, en abundancia, a las Exposiciones Nacionales de Madrid, en las que sin embargo nunca tendría más éxito que menciones honoríficas en 1904 y 1906.

El hecho que esta pintura no aparezca reproducida en ninguno de los títulos de la bibliografía catalana de Nonell que yo conozco, que no aparezca en clichés antiguos del Arxiu Mas4 o del de Francesc Serra, y que proceda de una colección madrileña, hace pensar en la hipótesis de que fuera una de las once que el pintor expuso en la Nacional de 1904 —no exponía en Madrid desde 1895— o de las diecisiete que llevó a la de 1906, con títulos confundibles por lo parecidas que son temáticamente las piezas.

Francesc Fontbona