El mirón, 1973

Antoni Clavé i Sanmartí

Clavé i Sanmartí, Antoni

Barcelona, 1913 - Saint-Tropez, 2005

El mirón, 1973 (Le Voyeur)

© Antoni Clavé, VEGAP, Madrid, 2017

Firmado en el ángulo inferior derecho: "Clavé"
Al dorso, titulado y datado: "LE VOYEUR - 1973"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre tela

130 x 145 cm

CTB.1995.132

Historia de la obra

  • Sala de Subastas Retiro, Madrid, 29 de mayo de 1995. lote 79.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

2012 - 2013

Rusiñol, Monet, Gauguin, Sunyer. El paisaje en la Colección Carmen Thyssen, Gerona, CaixaForum; Tarragona, CaixaForum; Lérida, CaixaForum, n. 64, p. 188, lám. p. 189.

2013 - 2014

Courbet, Van Gogh, Monet, Léger. Del paisaje naturalista a las vanguardias en la Colección Carmen Thyssen, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga, n. 44, p. 150, lám. p. 151.

2015

Barcelona, París, New York. D'Urgell a O'Keeffe. Col·lecció Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, Espai Carmen Thyssen, p. 112, lám. p. 113.

  • -Rusiñol, Monet, Gauguin, Sunyer. El paisaje en la Colección Carmen Thyssen. (Juan Ángel López-Manzanares, ed.). [Cat. exp. Caixaforum, Gerona; Caixaforum, Tarragona; y Caixaforum, Lérida, 2012-2013]. Barcelona, Fundación “la Caixa”, 2012, n. 64, p. 188, lám. p. 189 [Ficha de Ángel Llorente].

  • -Courbet, Van Gogh, Monet, Léger. Del paisaje naturalista a las vanguardias en la Colección Carmen Thyssen, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga, 2013, n. 44, p. 150, lám. p. 151.

  • -Barcelona, París, New York. D’Urgell a O’Keeffe. Col·lecció Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, Espai Carmen Thyssen, 2015, p. 112, lám. p. 113.

Informe del experto

El título de este cuadro haría alusión al rostro que se intuye con cierta dificultad a la izquierda de lo que podemos imaginar que sea una cabeza de un pájaro. Lo más visible de ese rostro son los dos círculos que constituyen los ojos y menos la nariz -un trazo vertical entre ambos- y las dos pinceladas curvas que lo limitan y dibujan. Estaríamos entonces ante una persona que subida a un árbol se esconde detrás de una rama desde la que nos observa, ¿o se trata de la cabeza de un animal? Tal vez sea, en cambio, alguien que está al otro lado de una tapia baja, indicada por el corte horizontal marcado por el verde del tercio inferior del cuadro, desde donde fisga lo que nosotros hacemos. Los ojos, y algo menos el rostro, son similares a los que aparecen en otros cuadros del artista de la serie Guerreros, pintados entre 1958 y 1960 (Guerrier, 1960, técnica mixta, col. particular), así como otros posteriores de los años sesenta, setenta y ochenta, como Guerrero con fondo rojo (col. del antiguo Banco Hispanoamericano, 1962)  Peinture et collage (col. particular, 1975), Don Servando en papier froissé (col. particular, 1976), Guerrier aux gants (1978, col. particular), Homme à la lampe (col. particular, 1984-1985), e incluso de finales de los noventa, como Robert est là!!!, (col. particular, 1998), si bien todos estos cuadros citados combinan la pintura al óleo y el collage, mientras que El mirón no contiene ningún añadido, ya que está pintado con óleo y, según ha revelado un análisis de restauración, trazos de carboncillo graso o lápiz de cera. La rama del árbol y la gran mancha oscura que oculta el rostro son los elementos que más destacan en el cuadro. Situados frente al mismo nuestra mirada se dirige en primer lugar a la rama cubierta de hojas y de ella a la mancha. La posición de la primera marca una diagonal que divide el espacio, a la vez que hace más realista la representación, voluntariamente ambigua, onírica y lúdica, como sugieren la pincelada inferior del rostro, que nos recuerda una sonrisa y la cerrada curva azul que dibuja la cabeza del pájaro.

El cuadro está pintado con un óleo muy diluido, con un tratamiento muy acuoso que evoca la acuarela y la tinta. Brochazos y pinceladas grandes, en direcciones múltiples, se superponen y cubren la práctica totalidad de la superficie del lienzo, creando grandes manchas de color en el fondo y en la rama que se adelanta. Es probable, también, que su autor aplicase pintura sirviéndose de un trapo, procedimiento seguido por este artista en muchos de sus cuadros de épocas diferentes. Clavé empleó como base una imprimación clara, visible en la cabeza del pájaro y en otras zonas, como en algunas de las hojas. También se aprecian veladuras, especialmente en las transiciones entre las hojas doradas y agrietadas que nos hacen pensar en el otoño. Posiblemente utilizó hojas reales, que situó sobre el lienzo como guía para marcar los perfiles con gran realismo, para representarlas después una vez retiradas, y como tampón sobre la pintura, de modo que destacan nítidamente del fondo. Las pinceladas de un azul intenso y vivo -color primario y frío- del pájaro y la del borde derecho contrastan con los diversos verdes -color secundario- y los azules verdosos casi negros.

Aunque en el reverso de la pintura se puede leer “LE VOYEUR” – 1973, por sus características técnicas  (las grandes manchas con la que resolvió el fondo, las pinceladas largas y fluidas, los restregados y la combinación de partes en positivo con otras en negativo) unidas a la importancia del gesto y la espontaneidad del trazo, nos atreveríamos a pensar que fuese pintado antes.

Ángel Llorente Hernández