Campo de trigo
Renoir, Pierre-Auguste
Limoges, 1841 - Cagnes-sur-Mer, 1919
Campo de trigo, 1879 (Le Champ de blé)
Firmado y fechado en el ángulo inferior derecho: ''Renoir 79''.
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza
Ubicación: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid
Óleo sobre lienzo
50,5 x 61 cm
CTB.1961.11
Historia de la obra
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Durand-Ruel, París, 6 de enero de 1881, (comprado al artista por 300 francos; n.º inv.: 728; etiqueta al dorso)
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Jules Féder, París, 18 de marzo de 1881, (comprado a Durand-Ruel, París)
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Durand-Ruel, París, 19 de enero de 1883, (comprado a Jules Féder por 600 francos; n.º inv.: 2733)
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Durand-Ruel, Nueva York, abril de 1888, (foto Durand-Ruel Nueva York: A 728)
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Mr. Catholina Lambert
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Durand-Ruel, Nueva York, 14 de abril de 1899, (comprado a Mr. Catholina Lambert; n.º inv.: NY 2207)
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James A. Viles, 4 de enero de 1903, (comprado a Durand-Ruel, Nueva York)
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Durand-Ruel, Nueva York, 26 de junio de 1939, (consignado por James A. Viles; depósito n.: 9473; etiqueta al dorso)
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Durand-Ruel, Nueva York, 15 de septiembre de 1939, (comprado a James A. Viles; inv. n.: 5455)
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Stanley Newbold Barbee, 15 de septiembre de 1939, (comprado a Durand-Ruel, Nueva York)
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Paul Rosenberg, Nueva York, c. 1954
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Stanley N. Barbee, Los Ángeles (CA)
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Marlborough Fine Art Ltd., Londres
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Thyssen-Bornemisza Collection, Lugano, 1961
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Colección Carmen Thyssen-Bornemisza
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-Fezzi, E.: L’opera completa di Renoir nel periodo impressionista, 1869-1883. Milán, Rizzoli, 1972. Classici dell’arte; vol. 59, n. 391, p. 106, lám.
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-Whitfield, Sarah: Impressionismo e Postimpressionismo. Collezione Thyssen-Bornemisza. [Cat. exp. Lugano, Villa Favorita]. Lugano, Fondazione Thyssen-Bornemisza – Milán, Electa, 1990. [Ed. al. e ing.] , p. 57 [Ficha de Whitfield].
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-Capolavori dalla Collezione di Carmen Thyssen-Bornemisza: 60º anniversario dell’apertura della Pinacotecca di Villa Favorita, Lugano, Villa Favorita [Cat. Exp.], 1997, n. 84, p. 222.
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-Del vedutismo a las primeras vanguardias: obras maestras de la coleccion Carmen Thyssen-Bornemisza. Llorens Serra, Tomàs (ed.). [Cat. exp. Bilbao, Museo de Bellas Artes de Bilbao]. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 1997, n. 40, p. 144. [Ficha de Ronald Pickvance].
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-Masterworks from the Carmen Thyssen-Bornemisza Collection, Tokio, Tokyo Metropolitan Art Museum; Takaoka, Takaoka Art Museum; Nagoya, Matsuzaka Art Museum; Sendai, Miyagi Museum of Art [Cat. Exp.], 1998, n. 60, p. 138.
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-Do impresionismo ó fauvismo: A pintura do cambio de século en París. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Santiago de Compostela, Centro Galego de Arte Contemporánea [Cat. Exp.], 1999, n. 17, p. 62.
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-Del impresionismo a la vanguardia en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Barcelona, Centre Cultural Caixa Catalunya [Cat. Exp], 1999, p. 56.
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-De Corot a Monet. Los orígenes de la pintura moderna en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Valencia, Museo del Siglo XIX [Cat. Exp.], 2000, p. 194.
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-Del impresionismo a la vanguardia en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, México, DF, Museo del Palacio de Bellas Artes [Cat. Exp.], 2000, p. 78.
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-Landschaften von Brueghel bis Kandinsky. Die Ausstellung zu Ehren des Sammlers Hans Heinrich Baron Thyssen-Bornemisza, Bonn, Kunst- und Ausstellungshalle der Bundesrepublik Deutschland [Cat. Exp.], 2001, n. 59, p. 156.
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-Il trionfo del colore. Collezione Carmen Thyssen-Bornemisza. Monet, Van Gogh, Gauguin, Toulouse-Lautrec, Matisse, Kandinsky, Roma, Palazzo Ruspoli [Cat. Exp.], 2002, p. 122.
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-Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Arnaldo, Javier (ed.). 2 vols. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2004, vol. 2, p. 36, lám. p. 37 [ Ficha de Isabelle Cahn].
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-Colin B. Bailey [et al.]: Renoir Landscapes 1865 – 1883. [Cat. exp. Londres, The National Gallery; Ottawa, The National Gallery; Filadelfia, Philadelphia Museum of Art, 2007-2008]. Londres, National Gallery, 2007 , n. 44, pp. 196-198, lám. p. 197 [Ficha de Colin B. Bailey].
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-Borobia, Mar y Alarcó, Paloma (eds.): Museo Thyssen-Bornemisza. Obras escogidas. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2011, p. 176, lám. p. 177.
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-Alarcó, P. y Borobia, M. (eds.): Guía de la colección. Museo Thyssen-Bornemisza. Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, 2012, p. 245, lám.
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-Paraísos y paisajes en la Colección Carmen Thyssen. De Brueghel a Gauguin, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga [Cat. Exp.], 2012, n. 29, p. 126, lám. p. 127.
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-L’ideal en el paisatge. De Meifrèn a Matisse i Gontxarova. Col·lecció Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, fundació Privada Centre d’Art Col·lecció Catalana de Sant Feliu de Guíxols [Cat. Exp.], 2014, p. 62, lám. p. 63.
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-Renoir. Intimidad. Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid, 2016 y Museo de Bellas Artes de Bilbao [Cat. Exp.], 2017. n. 39, pp. 133.
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-Colección Carmen Thyssen. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Ed. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid, 2024. P. 142-143 [Ficha de Isabelle Cahn]
Informe del experto
Al igual que su amigo Monet, Renoir consideraba que su verdadero estudio de pintor era la naturaleza y que la pintura al aire libre era la piedra angular del Impresionismo. A lo largo de su vida realizó espléndidos paisajes, hallando en este género una gran libertad de inspiración y un especial deleite. La mayoría de estas vistas no iban destinadas a exposiciones ni respondían a encargo alguno. Lo que el artista pretendía era sencillamente captar la fulgurante belleza de la luz, la animada masa de la vegetación que se tiñe con todos los matices de la paleta, las aterciopeladas lejanías y los nacarados cielos. Quería trasladar al lienzo las sensaciones atmosféricas más inmateriales, pintar la belleza del aire y nada más.
La técnica impresionista, que consistía en cubrir rápidamente el lienzo con pinceladas de color, le resultaba idónea para pintar paisajes al aire libre y para plasmar las impresiones efímeras de los fenómenos atmosféricos. Renoir utilizaba colores muy diluidos, que denominaba «jugos», con el fin de captar el panorama en grandes volúmenes, claros y oscuros, haciendo caso omiso de los detalles descriptivos. Esta capa fina y fluida, que dejaba entrever parcialmente el fondo blanco de la imprimación, constituía la base sobre la que el artista trabajaba el cuadro, aplicando toques de colores más vivos. «Poco a poco, las pinceladas rosas o azules, y luego tierra de Siena, se iban mezclando en perfecto equilibrio», cuenta Jean Renoir en Souvenirs, libro que trata sobre su padre. «[…] Al final, de la niebla surgía […] el paisaje, casi como habría surgido de una placa fotográfica inmersa en el baño revelador». El trigal, que ocupa la mitad de la superficie de este lienzo, está tratado como una masa desenfocada, puntuada en varios lugares con toques de un blanco rosado que indican las espigas y con otros rojos y verdes. Un grupo de árboles da peso a la composición por la izquierda, mientras que los campos que quedan en sombra en último término abren la perspectiva en profundidad. Por un efecto de distorsión visual, los árboles de la loma se funden con el follaje de los que están plantados a orillas del trigal, trazando una línea horizontal casi continua que marca el límite con el cielo. Éste, coloreado con una gama pálida y delicada, sugiere un tiempo algo inestable.
Renoir pintó probablemente este trigal al aire libre, en los alrededores de Wargemont cerca de Dieppe, en Normandía, donde el artista veraneó en 1879 en la finca de los Bérard. Existe un paisaje de la misma época, muy próximo en cuanto a estilo y paleta, titulado Paisaje de Wargemont, en el que se observan las mismas pinceladas arrastradas que puntúan la composición con colores vivos. De estos paisajes pintados en un momento en el que Renoir tenía cada vez más éxito y se veía obligado a realizar múltiples encargos de retratos, emana una gran serenidad. En ellos, la naturaleza se muestra bajo su aspecto más sencillo y bucólico: un trigal ya maduro, suavemente agitado por la brisa marina. Ningún detalle pintoresco, ninguna anécdota, perturban la majestuosidad del panorama.
Isabelle Cahn