Pareja de Ángeles
Escuela Sevillana siglo XVII,
Pareja de Ángeles, s/f
Anónimo (Atrib. Escuela Sevillana, S. XVII)
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo gratuito al Museo Carmen Thyssen Málaga.
Madera tallada, policromada y dorada
91 cm (altura)
DEC.2013.95.1-2
Historia de la obra
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Colección particular, Madrid.
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Subastas Segre, Madrid, Subasta 90, lote 518, 30 de octubre 2013.
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Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.
Informe del experto
La iconografía religiosa sufrió una profunda transformación tras la Contrarreforma Católica, especialmente las artes figurativas después del Concilio de Trento (1545-1563). Esta transformación dio lugar a la proliferación de la imaginería, concretamente en el Barroco, creando nuevas tipologías de imágenes muy del gusto popular. Especialmente, en la Andalucía renacentista y barroca, el arte del retablo adquirido gran importancia. El retablo andaluz tuvo su máximo auge en el período Barroco y en sus programas decorativos predominó la escultura de madera policromada y dorada. Entre estas figuras cabe destacar las imágenes de los ángeles, que formaban parte o enmarcaban diversas escenas o se colocaban en las calles laterales u hornacinas. Los ángeles, serán representados con diferentes atributos y vestimentas según su categorización y funciones dentro de la jerarquía celeste.
Es posible que la Pareja de Ángeles, atribuidos a la Escuela Sevillana del S. XVII, de la Colección Carmen Thyssen perteneciesen a un conjunto retablístico. Los huecos de la parte trasera de ambas tallas nos hacen pensar que estarían adosados a las columnas, bien de las entrecalles, banco o sotabanco, o bien flanqueando la escena de algún retablo. Estas esculturas han perdido sus símbolos, como las alas y posiblemente los incensarios o cirios que sostuviesen en las manos (lo que les caracterizaría como ángeles turiferarios o ceroferarios). Habitualmente los brazos, las alas y los objetos portantes eran elementos separados de la escultura que se encajaban en la misma con clavijas o clavos, por lo que en algunos casos estas partes no se conserven. Estos ángeles poseen dos marcas en la espalda, a la altura de las escapulas, que podrían ser las marcas de los clavos para para sujetar posiblemente las alas, hoy perdidas.
En este caso los ángeles son representados como niños de piel blanca y pelo castaño de mechones ondulados. Van vestidos con ricas túnicas de amplios pliegues y decoración floral y vegetal a base de flores y roleos, muy del gusto del barroco andaluz. La parte superior de la vestimenta está formada por una camisa de mangas anchas dobladas sobre los codos y cuello redondo decorado con un medallón. La amplia falda, que consta de varias capas, se levanta ligeramente y deja ver una de las piernas y las botas ricamente decoradas. En el proceso de realización de este tipo de figuras intervenía el escultor, que ejecutaba la talla de la figura, mientras que los pintores y doradores realizaban las diferentes técnicas de policromía: el dorado, estofado (técnica que imita ricas telas) y las carnaciones (pintura de la piel a la vista). Las figuras están soportadas sobre una estructura metálica con peana circular de añadido posterior.
María Luisa García Serrano