Noche de campo

Carlos Alberto Castellanos

Noche de campo

Castellanos, Carlos Alberto

Montevideo, 1881 - 1945

Noche de campo, s/f

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre lienzo

99 x 101 cm

CTB.2005.3

Historia de la obra

  • Galeria Sur, Montevideo, Uruguay, 4 de febrero de 2005.

  • Colección Carmen Thyssen Bornemisza

2024 - 2025

Sons. Analogías musicales en la pintura. Museu Carmen Thyssen Andorra. P. 30, 31, 81, 118, 119, 200 y 201.

  • Sons. Analogías musicales en la pintura. Museu Carmen Thyssen Andorra [Cat. Exp. Com.: Giró,P.], Ed. Fundació  Museu Andorra (Museand), 2024. P. 30, 31, 81, 118, 119, 200 y 201 [Ficha de Pilar Giró]

Informe del experto

Del conjunto de la obra de Carlos Alberto Castellanos se desprende la personalidad de un artista atento a los nuevos lenguajes estéticos que se desarrollan desde principios de siglo XX. Reseguir a grandes trazos parte de su biografía proporciona importantes datos para comprender cómo va construyendo e incorporando los aprendizajes a su pintura.

Con veintitrés años deja su Montevideo natal y realiza su primer viaje por Europa para conocer de primera mano las vanguardias artísticas. Sabemos que durante su estancia en Madrid en 1904 asiste a clases de pintura con Joaquín Sorolla. La obra que nos ocupa, Noche de Campo, es una muestra del dominio del uso del blanco y de la aplicación del luminismo, aunque con un estilo muy alejado del que fuera su maestro. Castellanos demostrará que es capaz de dar personalidad propia a todos aquellos conocimientos e influencias que recibe.

Tras una breve temporada en Sudamérica, que coincide con su participación en 1910 en la Exposición del Centenario de la Revolución de Mayo, regresa a Europa. En este segundo viaje acontece otro encuentro para tener en cuenta para el análisis de esta obra. Se trata del pintor Anglada Camarasa, quien en 1914 conforma en la isla de Mallorca una verdadera colonia de artistas que huyen de la Gran Guerra, entre los que se encuentra Castellanos.

Noche de Campo es una composición armoniosa que combina el verismo y una cierta visión poética e idealizada de la naturaleza con el uso de un fuerte cromatismo que permite establecer paralelismos con la libertad de aplicación del color del maestro catalán. El tema de esta obra de Castellanos también permite establecer lazos de conexión con Anglada Camarasa, quien durante su estancia en Pollença se centró en la representación de ambientes campesinos y costeros.

Finalizada la guerra, Castellanos regresa a París en donde permanece hasta 1929, cuando decide regresar y establecerse definitivamente en Montevideo. Muy probablemente realizase esta obra durante este período. Estéticamente puede ser interpretada como un compendio de aprendizajes, tras haber asimilado los lenguajes de la vanguardia europea para hablar con voz propia. Castellanos encuentra en los paisajes extremos de América un excelente escenario para su pintura.

Noche de Campo es una escena de un grupo de campesinos cuya vestimenta, rasgos, vegetación y arquitectura permite situarla fácilmente en Uruguay. Una noche estrellada, que evoca el lenguaje postimpresionista de Van Gogh, unas tejedoras que invitan a pensar en los paraísos de Tahití y la Martinica de Gauguin. Una escena bucólica de perfumes novecentistas, narrada con un hermoso cromatismo modernista, cuya luz es tan hipnótica como la mirada de la muchacha que descubre al espectador que la contempla, mientras el resto de los personajes permanecen absortos en sus tareas y conversaciones.

Pilar Giró