Vista de la ciudad de Manila

Adolphe Ludovic Hastrel

Vista de la ciudad de Manila

Hastrel, Adolphe Ludovic

Neuwiller-lès-Saverne (Bas-Rhin), 1805 - Nantes, 1874

Vista de la ciudad de Manila, s/f

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior derecho: "A.L. Hastrel"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

Óleo sobre lienzo

66 x 100 cm

CTB.2001.14

Historia de la obra

  • Castellana La Habana, Madrid, Septiembre de 2001, lote 612.

  • Colección Carmen  Thyssen-Bornemisza.

2018

Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, p. 48-49 y 161.

  • -Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, 2018, p. 48-49 y 161 [Cat. Exp.]  [ Ficha de Pilar Giró].

Informe del experto

Durante casi veinte años, Hastrel aprovechó las misiones militares que le encomendaban para poder viajar y, al mismo tiempo, dibujar y pintar escenas cotidianas de los sitios que visitaba.

En este sentido, su obra es una importante fuente de documentación del siglo XIX para conocer la historia y las costumbres de muchas de las colonias.

Es un artista especialmente sensible a lo que representa todo el entorno cultural representativo de un pueblo. Su interés no se limita a la representación pictórica de una temática o encuadre paisajístico elegido, sino que su interés pasa a ser transversal, puesto de manifiesta por ejemplo en el ámbito musical o en la exploración de nuevas técnicas, como la emergente fotografía, que en el su caso será la elaboración de daguerrotipos.

Las obras Vista de la Ciudad de Manila y Vista de la Ciudad Lima, tienen características similares. A parte de la connotación de unidad que les puede dar el tener las mismas dimensiones y la estética de cariz naturalista. Ambas son representativas del género de pintura de paisaje colonial, que pone de manifiesto las escenas de la vida cotidiana. El objetivo de esta pintura es testimonial y propagandístico. Testimonial en su carácter de representación de interés historicista y antropológico.

En el cuadro Vista de la Ciudad de Manila se puede distinguir claramente al fondo el puente de Binondoc. Hay un grabado que ilustra el libro Aventures d‘un Gentilhomme Breton aux iles Philippines, de Paul de la Gironiere, publicado en 1855, que tiene una composición muy similar a la del cuadro de Hastrel. Si tenemos en cuenta las variaciones constructivas que ha sufrido este puente, el grabado nos podría ayudar a fechar la obra en una cronología similar.

Hace especialmente interesante esta obra los personajes que se representan en ella, tanto por el reflejo de la multiculruralidad que reúne como por las diferentes actividades que están realizando. La obra de Hastrel deja constancia de lo que es la historia de Filipinas, un lugar con una gran cantidad de influencias, culturas y razas que se instalaron y se mezclaron ahí: desde el mundo hindú, el musulmán, China, Japón y, evidentemente, el europeo. Es como una instantánea de la vida cotidiana.

En la parte izquierda del cuadro, en la línea de las edificaciones, se distingue ondeando la bandera española. Desde 1565 hasta 1821, Filipinas y el resto de colonias de las Indias Orientales forman parte del Virreinato de Nueva España, que a partir de entonces y hasta 1898 pasarán a ser una capitanía general.

Pilar Giró