Pobla de Segur, 1934

Miquel Villà i Bassols

Villà i Bassols, Miquel

1901, Barcelona - 1988, el Masnou, Barcelona

Pobla de Segur, 1934

© Miquel Villá Bassols, VEGAP, Madrid, 2018

Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre tela

65 x 81 cm

CTB.1995.113

Historia de la obra

  • Galería Barcino Art, Barcelona, 30 de junio de 1995.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

2019 - 2020

“Influencers” en el arte. De Van Goyen al “Pop Art”. Museu Carmen Thyssen Andorra. p. 66, 67, 154 y 155.

  • -Gasch, Sebastián: «El retorn al realisme», Art, Barcelona, vol. II, n. 9, octubre de 1934, pp. 194-200, p. 196, repr. (como: «Miquel Villa. Paisatge de Pobla de Segur. 1934. 81 X 65. Foto Godes»).

  • -“Influencers” en el arte. De Van Goyen al “Pop Art”. Museu Carmen Thyssen Andorra.[Cat. Exp. Museu Carmen Thyssen Andorra], Andorra, 2019, p. 66, 67, 154 y 155 [Ficha de G. Cervera]

Informe del experto

Comentario de la obra:

Villà i Bassols fue un pintor viajero: de muy joven estuvo cuatro años en Colombia estudiando en la Escuela de Bellas Artes de Bogotá, más adelante pasó diez años en París junto a Duchamp, Togores y Gargallo, conociendo la obra de Cézanne y Vlaminck. También viajó a Holanda para conocer la obra de Rembrandt y Van Gogh, y finalmente en su tierra pasó temporadas en Barcelona, el Masnou, Ibiza y la Pobla de Segur.

Pintor inconformista, adquirió notables influencias de todos los lugares que había recorrido, desarrollando un estilo propio. Su obra se caracteriza por una combinación muy particular de técnicas fruto de sus experiencias por los diferentes países que había visitado. La combinación de colores en Pobla de Segur pone en evidencia la belleza paisajística de la comarca prepirenaica del Pallars con la intensidad y la sensación de movimiento característicos del fauvismo y de la estela de Matisse, que tanto influyó a muchos artistas del siglo XX. En Pobla de Segur, el pintor describe un fértil entorno rural considerado como uno de los mejores ejemplos de biodiversidad de Cataluña.

El artista ejecuta la obra a base de pintura intensa y pátina espesa enfatizando las tonalidades oscuras de la densa vegetación que aflora de la tierra rojiza. Siguiendo el estilo fauvista, la composición cromática de Pobla de Segur carece de sombras, aunque muestra todos los relieves, siendo un punto clave en esta obra. La técnica de aplicar trazos cortos superpuestos aporta energía y vigor al lienzo, que adquiere profundidad a partir de un origen plano.

Guillermo Cervera