Playa de Vilanova, 1882

Joan Roig i Soler

Roig i Soler, Joan

1852, Barcelona, - 1909, Barcelona

Playa de Vilanova, 1882

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior derecho: ''Roig Soler''
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre lienzo

70 x 120 cm

CTB.2001.6

Historia de la obra

  • Sala Parés, Barcelona, 1951.

  • Barcino Art, (inv. n. 1826), Barcelona, 2001.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

1882

Exposició Regional, Vilanova i la Geltrú (Barcelona).

1884

Inaugural, Barcelona, Sala Parés.

1951

Gran Exposición Pintores de Fama, Barcelona, Sala Parés, n. 5, pp. 4, 7.

2002

L'Escola Luminista de Sitges. Els precedents del Modernisme, Sitges, Edifici Miramar, p. 134

2004

Pintura catalana del Naturalismo al Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, n. 25, p. 88, lám.

2012

Paisatges de llum, paisatges de somni. De Gauguin a Delvaux. Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Sant Feliu de Guíxols, Espai Carmen Thyssen, p. 52, lám. p. 53

  • -Gran Exposición Pintores de Fama. [Cat. exp.]. Barcelona, Sala Parés, 1951, pp. 4, 7, lám.

  • -Pintura Catalana del Naturalismo al Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Llorens Serra, Tomàs (ed.). [Cat. exp. Museo Thyssen-Bornemisza]. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2004, n. 25, p. 88. [Ficha de Francesc Fontbona].(Cat. Exp.)

  • -Paisatges de llum, paisatges de somni. De Gauguin a Delvaux. Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Sant Feliu de Guíxols, Espai Carmen Thyssen, 2012, p. 52, lám. p. 53. (Cat. Exp.)

Informe del experto

Roig i Soler, cofundador de la Escola Luminista de Sitges, basó su estética innovadora, de raigambre evidentemente fortunyana, al principio en paisajes marineros de la costa catalana de la comarca del Garraf, singularmente de las villas de Sitges —de donde procedía su familia y donde él residió largas temporadas— y de Vilanova i la Geltrú. En estos paisajes encontró Roig los estímulos para reflejar una luz intensa y un color vivo, que fueron los elementos que caracterizaron su estilo más personal y que lo pusieron en sintonía con una de las tendencias pictóricas internacionales más renovadoras de aquella época, la impresionista.

La primera pintura suya que Joan Roig i Soler consta que vendió fue precisamente una como ésta, y él la definía, en su libreta de cuentas conservada en la Biblioteca de Catalunya, como «una marina porchos [sic] de Villanueva». Esta primera venta registrada se produjo en mayo de 1881, y desde entonces el tema de los porches junto a la playa de Vilanova i la Geltrú fue muy frecuente en su obra. Según consta en el citado documento, esencial para el conocimiento de la carrera artística de Roig, éste vendió cuadros del mismo tema nada menos que en 1881, 1882, 1884, 1887, 1888, 1889, 1890, 1891, 1892, 1897, 1900 y 1904, y en más de una ocasión el cuadro vendido fue consignado por el propio artista como «igual» o incluso «enteramente igual» a otro anterior. Alguno de los cuadros de este tema consta que fueron no sólo duplicados por el pintor sino incluso triplicados, y sus magnitudes debían ser muy diversas ya que hay obras de éstas vendidas desde 58 a 550 pesetas. Ello indica que, en aquellos años en los que los pintores se especializaban en temas concretos que el público esperaba, Roig i Soler eligió el tema de las casas porticadas junto a la playa de Vilanova como uno de sus tópicos pictóricos más habituales. Por estos motivos es muy difícil identificar a cuál de las obras de Roig i Soler presentadas en distintas exposiciones con títulos parecidos a Playa de Vilanova o Porxos de Vilanova corresponde la que estoy comentando.

El edificio que protagoniza esta pieza sirvió al pintor para desarrollar diversos óleos, y fue también motivo central de obras de otros pintores de la Escola Luminista, como Joaquim de Miró. Sin embargo, de la comparación de las distintas obras conocidas de Roig i Soler que recrean la misma construcción se desprende que el pintor no pretendía ser fielmente realista en su obra, sino que utilizaba elementos reales para combinarlos con otros tal vez igualmente reales, pero procedentes de otro contexto geográfico. Ello le permitía realizar a veces composiciones que si bien tenían un aire de autenticidad sólo existían en la imaginación del artista y en su plasmación en diversos óleos suyos.

Francesc Fontbona