Paseo de Sant Feliu en invierno, 1945

Josep Amat i Pagès

Amat i Pagès, Josep

1901, Barcelona - 1991, Barcelona

Paseo de Sant Feliu en invierno, 1945

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado y fechado en el ángulo inferior derecho: "Amat/45"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre lienzo

54 x 73 cm

CTB.1996.72

Historia de la obra

  • Sala Parés, Barcelona, 1955.

  • Colección particular.

  • Sotheby’s, Madrid, 21 de noviembre de 1996. lote 65.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

1947

Josep Amat, Barcelona, Sala Parés, n. 15.

1998

Josep Amat dins la col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Gerona, Museu d'Art de Girona, n. 23, p. 98, lám. p. 99.

2002

Josep Amat en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Los Arcos (Navarra), Casa de Cultura Carmen Thyssen-Bornemisza; Teià (Barcelona), Casa Municipal de Cultura La Unió, n. 6, p. 30, lám. p. 31.

2002 - 2003

Josep Amat dins la Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Mataró (Barcelona), Ateneu Caixa Laietana, n. 24, p. 118, lám. p. 119.

2018

Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, p. 114-115 y 175.

  • -Josep Amat dins la col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Gerona, Museu d’Art de Girona, 1998, n. 23, p. 98, lám. p. 99. [Cat. Exp.]

  • Josep Amat en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Los Arcos (Navarra), Casa de Cultura Carmen Thyssen-Bornemisza; Teià (Barcelona), Casa Municipal de Cultura La Unió, 2002, n. 6, p. 30, lám. p. 31.[Cat. Exp.]

  • -Josep Amat dins la Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Mataró (Barcelona), Ateneu Caixa Laietana, 2002,  n. 24, p. 118, lám. p. 119. [Cat. Exp.]

  • -Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, 2018, p. 114-115 y 175.[Cat. Exp.]  [ Ficha de Pilar Giró].

Informe del experto

Ésta es una vista desde la balconada de la casa que había alquilado en el Paseo en 1940. La casa tenía dos grandes ventanales: uno daba al Paseo y el otro a la Rambla. El edificio no estaba nada acondicionado para pasar ahí el invierno, porque estos ventanales no cerraban demasiado bien y por eso el matrimonio solo residía ahí durante el buen tiempo. De todas formas, Amat procuraba alargar las temporadas en Sant Feliu lo máximo posible.

Desde el balcón, cada temporada, pintaba diferentes vistas con distintos encuadres, tiempos y luces. La que aquí nos ocupa es una buena muestra de la panorámica que tenía. Este cuadro de 1945 seguramente es de Semana Santa, antes de que los árboles del Paseo empezaran a brotar.

En primer término están los bancos del Paseo y los peatones. Más a la derecha se ven los soportes de fundación de los toldos del Bar Montserrat, que en algunos cuadros de verano, sus mesas y sillas le proporcionan un primer término.

Desde esta balconada pintó hasta 1966, momento en el que el nuevo propietario del edificio lo derribó, y a pesar de poder seguir estando en el nuevo edificio que se construyó, ya no dispuso de esta balconada. No volvió a realizar vistas del Paseo desde casa hasta que se trasladó a un nuevo piso que disponía de una amplia terraza sobre el Paseo en 1976.

A pesar de que la pintura Amat  no se puede considerar en absoluto detallista, sus cuadros constituyen también un documento de una época. Seguramente el artista era consciente de la fuerte transformación del paisaje que se produciría a lo largo del siglo XX, e incorpora elementos que después nos permiten relacionar el paisaje pintado con el tiempo vivido. Este cuadro también tiene algunos elementos en esta línea. El puerto aún no había sufrido los efectos del temporal de otoño del mismo 1945, un temporal que estropeó la punta del espigón. Se ve un mercante que se distingue claramente, por un lado, que es de la Compañía Ibarra, y por otro, que es del tipo Cabo Ortegal, unos mercantes que fueron construidos entre 1919 y 1922 y que prestaron servicio hasta bien entrado 1960. En Sant Feliu descargaban carbón. También se puede observar en medio del arbolado que, en el casco del barco, hay pintadas las banderas españolas que la marina mercante ponía para evitar los ataques de los submarinos alemanes durante la Guerra Mundial, por ser España un país neutral. Es evidente que estas pinceladas no eran para introducir una nota de color, ya que el mar y el paseo ya lo proporcionaban, sino para plasmar unos tiempos históricos que, por otra parte, él seguía intensamente.

Amat exponía en la Sala Parés cada dos años, alrededor del mes de febrero. Por eso este cuadro seguramente fue expuesto en la siguiente exposición, la de 1947.

Desde el punto de vista estilístico, se trata de una obra sobria y elegante, donde la cadencia de las verticales de unos árboles que trepan abrazando la luz integran la composición de las horizontales del paisaje. Un entorno en el que nuevamente pone de manifiesto la armonía de una naturaleza humanizada, como si se tratara de una alegoría que busca evocar la socialización inherente en el paseo y el goce cotidiano del litoral.

Pilar Giró