Paisaje de Montserrat

Ricard Canals i Llambí

Canals i Llambí, Ricard

1876, Barcelona - 1931, Barcelona

Paisaje de Montserrat, s/f

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior derecho: "R. Canals"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Pastel sobre papel

48 x 66 cm

CTB.1999.58

Historia de la obra

  • Durán Subastas de Arte, Madrid, 25-28 de octubre de 1999. lote 57.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

2004

Pintura catalana del Naturalismo al Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, n. 29, p. 98, lám.

  • Pintura Catalana del Naturalismo al Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Llorens Serra, Tomàs (ed.). [Cat. exp. Museo Thyssen-Bornemisza]. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2004, n. 29, p. 98. [Ficha de Jaume Socías Palau].

Informe del experto

Aunque en un sentido global se podría afirmar que Canals fue un pintor de figura más que un paisajista, tampoco es desdeñable esta última faceta de un artista que, como todos sus compañeros de generación, empezó abandonando tempranamente las aulas de Llotja para ir a captar la luz solar y el color directamente de la naturaleza. Precisamente fue un paisaje el primer cuadro que expuso (todavía no cumplidos los quince años, en 1891), en la Primera Exposición General de Bellas Artes de Barcelona (1). De todos modos, de los tres grandes pintores surgidos de la juvenil Colla del Setré, el que llegó a ser famoso como paisajista fue el genial Joaquim Mir, mientras que los otros dos, Nonell y Canals, destacaron especialmente en el estudio de la figura humana: Nonell con sus famosas gitanas y Canals con temas casi siempre de figura, aunque a veces éstas estuvieran inmersas en el paisaje. Más adelante la vida le llevaría a la dedicación casi exclusiva al retratismo, de la que hay por cierto muy buenos ejemplares hechos con la técnica del pastel.

De entre los paisajes conocidos de la época madura de Canals hay que destacar, aparte de unos pocos temas marinos y de pescadores, los pintados en Piera y sus alrededores. Piera, en la comarca de l’Anoia, había tenido siempre una gran importancia en la vida de Canals: allí vivía su padrino, el doctor Vidal, tío del pintor; por eso él pasaba los veranos en dicho pueblo, en el que pintó sus primeros cuadros infantiles. No es de extrañar, pues, que al alcanzar una cierta posición económica, ya instalado con su familia en Barcelona, Canals optara por pasar los veranos en Piera, primero alquilando una casa y luego haciéndose construir otra. Hay abundancia de bocetos y notas del pintor del pueblo de Piera y sus alrededores; los primeros paisajes de allí los expuso en 1918 (2) con sus compañeros noucentistas de Les Arts i els Artistes, agrupación de la que fue presidente durante muchos años. Los paisajes más conocidos de Ricard Canals pertenecen actualmente al Museu Nacional d’Art de Catalunya, procedentes de la Colección Plandiura; son pinturas al óleo, armoniosas de composición y con un color aplicado en toques paralelos y de una gama muy característica, en la que abundan los azules y los verdes amarillentos, sobre los que destacan los toques blancos de los caseríos. Lo mismo sucede con el pastel que hoy contemplamos, pintado sin duda desde las cercanías de su casa de Piera (que todavía permanece en pie, aunque abandonada) y mirando hacia el norte, con la imponente sierra de Montserrat cerrando el horizonte. El cielo y la montaña comparten colores muy personales de la gama de los azules, mientras que los primeros planos están resueltos con toques nerviosos de tiza blanca sobre los tonos amarillentos también característicos.

Jaume Socias Palau

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(1) Barcelona, 1891.

(2) Barcelona, 1918.