Paisaje de Guayaquil

Ernest Charton

Paisaje de Guayaquil

Charton, Ernest

Sens (Francia), 1816 - Buenos Aires (Argentina), 1877

Paisaje de Guayaquil, 1849

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado y fechado en el ángulo inferior derecho: "CH" / Guayaquil 1849"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

Óleo sobre lienzo

42 x 60,3 cm

CTB.1999.30

Historia de la obra

  • Sotheby´s, Nueva York, Latin American Art, 3 y 4 de junio 1999, lote 3.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

2018

Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, p. 52-53 y 162.

  • -Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, 2018, p. 52-53 y 162.[Cat. Exp.]  [ Ficha de Pilar Giró].

Informe del experto

Charton fue un artista aventurero del siglo XIX en busca de las expresiones más exóticas de la naturaleza inexplorada, siguiendo en este aspecto a numerosos pintores europeos de la época.

En 1849 llega por primera vez a Guayaquil después de haber sido rescatado de la estafa de unos piratas que lo abandonaron a su suerte en las islas Galápagos. Charton dejará constancia de esta aventura en el libro Robo de un navío en el océano Pacifico.

Durante su primera estancia en Guayaquil es muy bien acogido y también es reconocido como un gran artista. Recibe la inestimable ayuda de Juan Antonio Gutiérrez, un argentino residente en Guayaquil. El apoyo que recibe de esta relación le permite poder seguir dedicándose a la pintura y realizar unas magníficas obras que han dejado constancia de aquellos momentos.

Entre las imágenes maravillosas que plasmó con sus pinceles está la obra Paisaje de Guayaquil, un retrato del estilo de vida colonial de la época en el que se puede observar el tipo de arquitectura adaptada a los recursos de material constructivo de la zona y la coexistencia del estilo de vida que procuraba seguir las pautas del estilo y moda europea, en un entorno exótico y paradisíaco a los ojos de los habitantes del viejo continente.

Las obras de Charton se caracterizan por su cromatismo vibrante y por la expresión realista de las costumbres y tradiciones populares. Después de este susto regresa a Francia, pero en 1855 lo hallamos nuevamente con su familia en Chile, donde adquiere una fama notable como retratista y paisajista. En 1862 vuelve a Ecuador y se establece en Quito, donde da clases de dibujo en la universidad y dirige el Liceo de Pintura Miguel de Santiago, predecesor de la Escuela de Bellas Artes.

Pilar Giró