Paisaje con río

Olga Sacharoff

Sacharoff, Olga

Tiflis (Georgia) 1889 - Barcelona, 1967

Paisaje con río, s/f

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior izquierdo: "Olga Sacharoff".
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

Acuarela sobre papel

21 x 25,8 cm

CTB.2006.49

Historia de la obra

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

2018

Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, p. 110-111 y 174.

  • -Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, 2018, p. 110-111 y 174.[Cat. Exp.]  [ Ficha de Adela Laborda].

Informe del experto

De familia acomodada, la pintora rusa Olga Sacharoff realizó su primera formación en la Academia de Bellas Artes de Tiflis. A fin de ampliar sus estudios, en 1910 se trasladó a Munich y al año siguiente a París. En 1916, huyendo de la Primera Guerra Mundial, llegó a Barcelona en compañía del fotógrafo y pintor Otho Lloyd, con quien se casaría al año siguiente. En la capital catalana coincidió con un grupo de artistas e intelectuales refugiados: Francis Picabia, Albert Gleizes, Marie Laurencin, Jean Metzinger, Robert y Sonia Delaunay, Serge Charchoune y Hélène Grunhoff, o Arthur Cravan con quienes compartió experiencias vanguardistas. Entonces empezó a alternar largas temporadas en París con estancias en Tossa de Mar y Barcelona, y a partir de los años cuarenta del siglo pasado fijó su residencia en la ciudad condal, dejando una huella perdurable en el ambiente artístico catalán. 

Olga Sacharoff conoció de primera mano el cubismo y fue sensible a su influencia, como puede apreciarse en las naturalezas muertas y retratos que realizó entre los alrededores de 1913 y 1918. Sin abandonar el orden constructivo, pasó a conferir un gran lirismo a paisajes y escenas de arraigo popular –bailes, paseos, grupos familiares, meriendas…-. Modigliani, Ingres, Henri Rousseau, son algunos de los nombres que la crítica ha barajado para dar razón de ese mundo idealizado y voluntariamente ingenuo, característico de la vertiente más personal de la artista. Hay que añadir, sin embargo, que nunca reconoció maestros: “He estudiado en varios países, pero no he tenido propiamente un maestro. Pinto a mi manera, sin prejuicio alguno, contando las cosas tal y como las veo y las siento […] gracias al arte, no he conocido la tiranía bolchevique.” (1) En su última etapa continuó tratando temas amables y se dedicó sobre todo a la ejecución de retratos y floreros que tuvieron muy buena acogida en el mercado artístico

El presente paisaje está dominado por una sinfonía de verdes y una luz uniforme, cenital. Puede decirse que el tratamiento es esencialmente pictórico, ya que la técnica más propiamente dibujística de la acuarela se ciñe sobre todo a las casas y montañas del fondo. Contrastes de tonos y escasas sombras –como las que proyectan los dos grandes árboles del término medio- otorgan profundidad a la escena. Por el tipo de vegetación, creemos hallarnos ante la representación de un bosque caucasiano. Ello permite suponer que Paisaje con río pertenece a un momento inicial de la trayectoria de Olga Sacharoff, cuando establece sus fundamentos artísticos. Consta que a finales de su vida, hablaba con emoción y gran afecto de Tiflis: de su familia –su padre y su abuelo fueron médicos al servicio del zar-, de la ciudad llena de parques y jardines (2). En definitiva, de sus recuerdos de juventud en la capital caucásica, a donde parece que sólo regresó una vez, en 1922, poco tiempo después del final de la Revolución rusa (3).

Adela Laborda

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(1) S. Portell, “Olga Sacharoff i el seu entorn”, Olga Sacharoff, 1889-1967 (catálogo de exposición), Patronat Municipal de Cultura, Mataró/Ajuntament de Tossa de Mar, 1993, p. 10.

(2) M. Ll. Borrás, “El món d’Olga Sacharoff”, El món d’Olga Sacharoff. Exposició antològica (catálogo de exposición), Fundació Caixa de Catalunya, Barcelona, 1994, p. 38.

(3) A. Cirici, L’art català contemporani, Barcelona, 1970, p. 147.