Paisaje con grupo de campesinos

Joan Pinós i Palà

Pinós i Palà, Joan

1852, Barcelona - 1910, Barcelona

Paisaje con un grupo de campesinos, c. 1891

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior izquierdo
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre lienzo

90,5 x 140 cm

CTB.1997.85

Historia de la obra

  • Sala Parés, Barcelona.

  • Colección particular.

  • Subastas BROK, Barcelona, 29 de abril de 1997. lote 360.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

2020

Paraísos. Impresionismo europeo y americano. Colección Carmen-Thyssen Bornemisza. Fundación Bancaja, Centro Cultural Bancaja, Valencia. p. 68-69.

  • -AA.VV.: Cien años de pintura en España y Portugal (1830-1930). Madrid, Anticuaria, 1992, p. 174, repr. (como «Los cavadores»).

  • – Paraísos. Impresionismo europeo y americano. Colección Carmen-Thyssen Bornemisza. Centro Cultural Bancaja. Fundación Bancaja [Cat. Exp.], Fund. Bancaja, Valencia, 2020.  p.   68-69 [Ficha  Juan Ángel López-Manzanares]

Informe del experto

Pinós prolongó la vigencia del paisajismo de Olot en los años de triunfo del modernismo. Con ocasión de la muestra individual del pintor catalán en la Sala Parés, en noviembre de 1892, Raimon Casellas dio testimonio del progresivo alejamiento de los antiguos miembros la Escuela de Olot de la pintura bucólica: «Ante tal deserción, sólo Pinós -acaso con Galwey- permanece abrazado a la antigua bandera, constituyéndose en el fiel guardador del olotismo, en legítimo hereu de esta casa paria/ de nuestro renacimiento pictórico. Al fin y al cabo, nadie como él parece más indicado para tan simpática misión, puesto que, como hombre y como artista, representa Pinós el tipo más acabado del pintor rural” (1).

En Paisaje con grupo de campesinos seis payeses de ambos sexos, divididos en dos cuadrillas, se inclinan sobre un campo de fajol (trigo sarraceno) para labrarlo y eliminar las malas hierbas. Tras la explanada de cultivo, un largo seto abre paso a una franja de árboles y bosques de baja montaña. Al fondo se destaca el perfil del monte Puigsacalm, en las proximidades de Olot.

Los payeses de Pinós, como señaló Alfred Opisso, «respiran toda la honradez de aquella buena gente de Olot y conservan en medio de su ruda labor como cierta gracia antigua, helénica, tan admirablemente expresada por Millet» (2). La comparación con la obra de Jean-Francois Millet no es casual. De hecho la figura más cercana al espectador del cuadro que nos ocupa está tomada, casi literalmente, de Las espigadoras, 1857 (Musée d’Orsay), del pintor francés. Como en Millet, Pinós dota a sus campesinos del porte propio de los cuadros de historia. Ahora bien, se aleja del sólido naturalismo de aquél fruto de la importancia concedida a la fuerte luz del mediodía, que desrealiza las figuras y acentúa la espiritualidad del paisaje. Su paleta también es más brillante y contrastada, semejante a la que se encuentra en la obra de artistas como Joaquim Vayreda y Dionís Baixeras.

Pinós ensayó una composición parecida a Paisaje con grupo de campesinos en Herbajadoras, c. 1891, hoy en el Museu Nacional d’Art de Cataluya. La figura que mira directamente al espectador es la misma en ambos cuadros. Asimismo se repite la mujer agachada de perfil (la tercera en el cuadro de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza y la segunda en Herbajadoras). Incluso la silueta del monte Puigscalm es similar.

Las diferencias también son notables. En Herbajadoras el formato es vertical y las payesas ocupan prácticamente la totalidad del cuadro. En la lejanía se entrevén algunas pequeñas figuras y varias casas de Olot, ausentes en Paisaje con grupo de campesinos. Frente al cuadro del Museu Nacional d’Art de Catalunya, el que comentamos es más abstracto y la luminosidad cobra un mayor protagonismo.

La mirada de Pinós a la Cataluña rural evidencia las tensiones que trajo consigo el fuerte desarrollo urbano de la Barcelona de fines del siglo XIX. Así, por lo menos, lo entendieron críticos como Alfred Opisso, para quien «esos paisajes de Olot son la reivindicación de la vida honrada y sencilla contra los que sólo encuentran placer en los refinamientos de las escenas de la ciudad; esas Herbajadoras, sanas, robustas y bellas, a su manera, son la antítesis de las neurasténicas y desequilibradas damiselas de las grandes capitales; esos campos, cubiertos de esmeraldas, de oro y de turquesas son la antítesis de nuestras calles rectilíneas y vulgares y de nuestros paseos tirados á cordet» (3). Tales tensiones se materializaron en la creación, en 1893, del «Cercle Artístic de Sant Lluc», asociación católica y catalanista escindida del bohemio «Círculo Artístico» barcelonés. Pinós fue uno de sus miembros.

Juan Ángel López-Manzanares

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(1) Raimon Casellas: «Juan Pinos» en La Vanguardia, Barcelona, año XII, n. 3436, 1 de diciembre 1892, p. 4.

(2) Alfred Opisso: Arte y artistas catalanes, Barcelona, La Vanguardia, S.A. p. 138.

(3) Idem. p. 139.