Niño y niña con gato, 1948

Joaquim Sunyer i de Miró

Sunyer i de Miró, Joaquim

Sitges, 1874 - 1956

Niño y niña con gato, 1948

© Joaquín Sunyer, VEGAP, Madrid, 2017

Firmado y fechado en el ángulo inferior derecho: "Sunyer 1948"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre lienzo sobre cartón

64,5 x 54 cm

CTB.1996.159

Historia de la obra

  • Subastas Brok, Barcelona, lote 518, 2 de mayo de 1996.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

2004

Pintura catalá do Naturalismo ao Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Santiago de Compostela, Fundación Caixa Galicia, n. 33, p. 108.

2004

Pintura catalana del Naturalismo al Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, n. 63, p. 174, lám.

2007

Pintura Catalana del Naturalismo al Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Oviedo, Sala de Exposiciones Banco Herrero, n. 63, p. 174, lám. p. 175.

2010

Del Naturalismo al Noucentisme en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Los Arcos (Navarra), Casa de Cultura Carmen Thyssen-Bornemisza; Tudela (Navarra), Catel Ruiz, n. 14, p. 48, lám. p. 49.

  • Pintura catalá do Naturalismo ao Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Santiago de Compostela, Fundación Caixa Galicia, n. 33, p. 108. Pintura Catalana del Naturalismo al Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Llorens Serra, Tomàs (ed.). [Cat. exp. Museo Thyssen-Bornemisza]. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2004, n. 63, p. 174. [Ficha de Vinyet Panyella].

  • Pintura Catalana del Naturalismo al Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Oviedo, Sala de Exposiciones Banco Herrero, 2007, n. 63, p. 174, lám. p. 175. [Cat. exp.]

  • -Del Naturalismo al Noucentisme en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Los Arcos (Navarra), Casa de Cultura Carmen Thyssen-Bornemisza; Tudela (Navarra), Catel Ruiz, 2010,  n. 14, p. 48, lám. p. 49. [Cat. exp.]

Informe del experto

A partir de nacimiento de sus hijos Victoria, en 1919, y Jaume, en 1921, Joaquim Sunyer dedicó parte de su creación artística al tema de la maternidad, y no sólo por razones de su intimidad familiar o de una determinada visión de la vida, sino porque dicho tema comportaba un cambio temático notable en su trayectoria artística.

A lo largo de los años veinte llevó a cabo diversos retratos de sus hijos y de los amigos de sus hijos y niños del vecindario de Sitges. Igualmente llevó a cabo un ciclo de escenas en las que se mezclaba la vida familiar con el retrato de grupo y, en tercer lugar, consolidaba una etapa, prolongada a lo largo de las siguientes décadas, de retratos inviduales y de grupos familiares. Entre éstos destacan los cuadros de retrato infantil, en los que Sunyer aplicaba su personal trazo de subjetividad y de ternura.

Es en este último apartado donde cabe situar el retrato de esta pareja de niños, Eulália y Xavier Rebull, hijos del escultor Joan Rebull. La amistad que unía ambos artistas duró hasta la muerte. Les habían unido no solamente la amistad personal y su vocación artística, sino también las adversidades del exilio que sufrieron ambas familias en la Francia de 1939-1941. Tras la muerte de Sunyer fue Joan Rebull quien esculpió su lápida con el poema que le dedicó Caries Riba, y que figura junto a su tumba en el cementerio de Sitges.

Joaquim Sunyer retrató varias veces los niños Rebull; existe también un retrato de la madre de éstos. Niño y niña con gato participa de las características generales de los retratos infantiles del pintor, aunque cada uno de ellos muestra trazos singularizados. En este caso, la mirada de la niña, levemente melancólica y expectante, no se cruza con la de su hermano que la mira atentamente. Sobrecoge la expresión ensimismada de ternura y de serenidad de ambos.

El detalle del gato no es nuevo en Sunyer. Uno de sus cuadros más célebres es Elvira y el gato (1918), donde la expresión de expectante serenidad de la que en breve sería su esposa se acentúa en la placidez del gato negro que descansa sobre su regazo. Igualmente ocurre con el siamés que la niña Rebull sostiene casi sin hacer falta que lo haga, ya que la expresión de sosiego del animal da a entender su momentáneo y quieto bienestar, participando así de la serenidad que transmite la obra en su conjunto.

A menudo Sunyer retrataba niños sujetando juguetes, objetos o gatos. La anécdota cuenta que lo hacía para evitar que se movieran durante las sesiones … aunque los resultados subrayan la dulzura y la mezcla de melancolía y serena felicidad del mundo infantil.

Vinyet Panyella