Niño en la playa

José Moreno Carbonero

Moreno Carbonero, José

Málaga, 1860 - Madrid, 1942

Niño en la playa, s/f

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior derecho “J. Moreno Carbonero”
Colección Carmen Thyssen Bornemisza.

Óleo sobre lienzo

50 x 75 cm

CTB.2014.27

Historia de la obra

  • Sala Retiro Subastas, Madrid. Lote 696, mayo de 2014.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

2022 - 2023

Made in Paris: La generación de Matisse, Lagar y Foujita. Museu Carmen Thyssen Andorra. P. 46-47, 79, 116 y 168.

  • -Made in Paris: La generación de Matisse, Lagar y Foujita. Museu Carmen Thyssen Andorra. [Cat. Exp.], Ed. Fundació Museu Andorra (Museand),  Principado de Andorra, 2022, p.   46-47, 79, 116 y 168 [Ficha de  Guillermo Cervera]

Informe del experto

Comentario de la obra:

Moreno Carbonero mostró su inquietud para pintar siendo muy joven y como pintor malagueño  destacó por su gran proyección nacional e internacional.

Inició su formación académica en Málaga y prosiguió su carrera en Roma, París y Madrid. En la ca­pital italiana despuntó por sus lienzos de escenas históricas. En París amplió sus conocimientos de pintura académica y orienta­lista trabajando en el estudio de Jean-Léon Gérome, del que he­redó un esmerado trato de la luz y del color; y en Madrid alcanzó tal prestigio como pintor de re­tratos de la aristocracia española que acabaría siendo académico en la Real Academia de San Fer­nando, ya en sus años de madurez.

Niño en la playa retrata una vista dominada por un camino de arena que divide la playa de los campos; a un lado de la senda se apea un niño descalzo que dirige su mirada al espectador. Siendo un artista con una técnica pictórica superior, Moreno Carbonero pone de manifiesto en esta obra cómo la simplicidad de un paisaje aparentemente plano puede estar ejecutado con excelente maestría.

En el lienzo se percibe una relajación visual de la playa. La marcada línea del horizonte se disipa sutilmente por el monte a la derecha ofreciendo dos partes debidamen­te diferenciadas en la composición: la mitad superior está consagrada a un suave cielo con unas delicadas nubes que no infringen la uniformidad del azul reflejado en el mar representado modestamente a la izquierda.

En la parte inferior del lienzo domina el terreno costero casi desierto, fuera de la lejana propiedad cercada que se observa en la distancia.

En el primer plano figura el niño protagonista de la obra en una posición relajada, detenido al borde de un camino predominante que se adentra en el paisaje, proporcionándole profundidad a la vez que delimitando la playa e arena y matorrales con el campo menos árido de la derecha.

La imagen transmite la realidad de una playa mediterránea desolada con el detalle costumbrista del muchacho en su entorno rural, una escena recurrente en los paisa­jes de los pintores andaluces contemporáneos a Moreno Carbonero. Asimismo, los pequeños matojos de la parte izquierda transmiten la realidad de una zona de litoral, puede que, en los alrededores de Málaga, en las afueras de alguna población como Mijas o Fuengirola.

En este paisaje marino de Mo­reno Carbonero se percibe la impregnación orientalista ad­quirida de su profesor Jean­Léon Géróme paralelamente a la influencia de Mariano For­tuny, con quien Moreno Car­bonero había viajado a Ma­rruecos. Teniendo en cuenta la proximidad de estos dos artistas en el tratamiento del paisaje, podría decirse que esta obra fue realizada poste­riormente al viaje a Marruecos que ambos hicieron en 1873 en el que Moreno Carbonero pudo captar el tratamiento paisajístico de Fortuny.

El camino de Niño en la playa, que genera el punto de fuga, recuerda a la obra de Mariano Fortuny Paisaje nor­teafricano, realizada hacia 1862 (también de la colección Carmen Thyssen) tanto en su profundidad como en la eje­cución del cielo, o la texturización del terreno, pudiendo apreciarse la similitud pictórica entre los dos artistas.

Guillermo Cervera