Jóven sonriente a la luz de la luna, c. 1925-1931

Ramón José Izquierdo y Garrido

Izquierdo y Garrido, Ramón José

Sevilla, 1873 - Sevilla, 1931

Jóven sonriente a la luz de la luna, c. 1925-1931

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo superior derecho: "JRYzquierdo"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo gratuito Museo Carmen Thyssen Málaga.

Gouache sobre papel

41 x 24 cm

CTB.1997.106

Historia de la obra

  • Durán Subastas de Arte, Madrid, Lote 1196, 20-24 de octubre de 1997.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

2004 - 2005

Pintura andaluza en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza; Sevilla, Museo de Bellas Artes; Málaga, Palacio Episcopal. Sala de Exposiciones; Almería, Centro de Arte Museo de Almería, n. 102, p. 264.

  • -Pintura Andaluza en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. García Felguera, María de los Santos; Muñoz, Valme y Díez, José Luis. [Cat. exp. Museo Thyssen-Bornemisza]. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2004, n. 102, p. 264 [Ficha de Eduardo Alaminos López].

Informe del experto

Al igual que la obra Joven con mantón, ésta presenta un marcado tono ilustrativo, pero a diferencia de aquélla resulta más problemático adscribirla a un mensaje gráfico específico para una determinada firma comercial o un acontecimiento festivo. Cabe también la posibilidad de relacionarla con una ilustración para una portada de revista u obra literaria, próximas al tipo de publicación en las que colaboró Ramón José Izquierdo y Garrido como crítico. Ciertos detalles iconográficos, especialmente los zapatos, nos permiten fechar la obra en torno a esos años.

La complacencia en el detalle, así como el carácter casi retratístico de la figura, nos hablan de la clara predilección del artista por una estética realista contaminada por algunos de los recursos propios de las técnicas de la ilustración que nos hacen recordar el comentario que dedicó a Izquierdo la Revue Moderne des Arts en octubre de 1922: «He aquí un pintor sincero cuya técnica libre e independiente no retrocede ante ninguna audacia. Sus obras […] son de una gran verdad pictórica y una robusta factura. Ramón Izquierdo no obedece a ninguna escuela ni se encierra en ninguna fórmula […] y vive sólo para el Arte en un incesante esfuerzo hacia el ideal que se ha forjado».

Tanto la figura de cuerpo entero, subrayada por un cierto tono sensual muy propio de la época, como el retazo de paisaje con el que se cierra la composición, estilísticamente afín a los recursos figurativos modernistas, poseen un fuerte grado de ambigüedad que hace difícil precisar el significado de la obra y, sobre todo, el fin para el que fue realizada.

Eduardo Alaminos López