Gallinas

Emili Grau i Sala

Grau i Sala, Emili

1911, Barcelona - 1975, Barcelona

Gallinas, s/f

© Emilio Grau Sala, VEGAP, Madrid, 2018

Firmado en el ángulo inferior izquierdo: "Grau Sala"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre tela

81 x 100 cm

CTB.1995.104

Historia de la obra

  • Galería Barcino Art, Barcelona, 30 de junio de 1995.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

Informe del experto

Una muchacha en su habitación, una animada feria, una calle urbana, la plaza de un pueblo, una playa de cielo gris o un simple corral de granja habitado por sus animales, como es el caso del óleo Gallinas, fueron argumentos utilizados por Grau Sala para dar vida a su obra plástica. De carácter curioso y observador, el pintor aprovechó todo tipo de asunto, incluso los más sencillos de su entorno cotidiano, para reproducirlo con convicción y detenimiento. Su versatilidad, en este sentido, le permitió abarcar tantos registros temáticos como técnicos y cromáticos.

Los protagonistas de Gallinas son simplemente conejos, gallos y gallinas. Una escena, en conjunto, tan bucólica como real, tan sensible como divertida, tan sencilla como curiosa, en cualquier caso, de factura tan impecable como de vitalidad evidente. Los animales aparecen ordenadamente dispuestos en la composición y convenientemente coloreados para procurar un contraste equilibrado. Distribuidos por la animada superficie y a modo de reclamo visual, destacan los apuntes rojizos de las crestas, de una solitaria zanahoria y de un apartado macetero. Por lo que respecta al fondo, un enmarañado boscaje revestido de múltiples matices acoge la improvisada construcción en la que se acomodan ponedores, conejeras y útiles diversos de granja.

Cabe observar como en una composición de tan sencillo planteamiento, el pintor ha vertido su potencial creativo, desarrollando la fantasía cromática, los trazos quebrados y la consistencia compositiva característicos de su producción. A propósito del estilo de Grau Sala, el crítico Rafael Santos Torroella apuntaba: “Hay, en él, una inusitada fertilidad de recursos, hasta el extremo de que cabría establecer un copioso repertorio de las múltiples modalidades de manchas, trazos y sesgos, así como de la mayor o menor densidad, sentido y significación tanto plástica como cromática de las pinceladas de las que es capaz”[1] .

El apego del artista por los animales es evidente si fijamos la atención en la cantidad de lienzos en los que aparecen. Es recurrente la presencia de caballos en espectáculos de circo e imprescindible en  escenas ecuestres en las que los jinetes pasean por el paddock o se hallan en plena carrera hípica. Grau Sala sentía pasión por este deporte y acudía con frecuencia a los torneos celebrados en Deauville. Después plasmaba su ambiente en el lienzo tal y como en su momento hizo Edouard Manet y otras figuras de la pintura francesa. También las visitas a la Ferme de Saint-Siméon –frecuentada  des de mediados del siglo XIX por artistas de la época- y a la Ferme de la Grande Court[2],en las cercanías de su familiar Honfleur, así como la visión de los campos y patios de Barbizon, proporcionaron al artista la diversa oferta de modelos entre los que no faltaban gallos, patos o vacas. En otras ocasiones eran perros, gatos y pájaros en su jaula los que reproducía junto a sus personajes.

Ante una temática tan poco convencional como es la de la vida en un corral, resulta más que convincente el propósito expresado por el propio artista en relación a sus pretensiones expresivas: “Je ne prétends point apporter un message, mais simplement faire una petite chanson”[3], “revelando en sus más puras esencias el mundo grandemente pequeño y pequeñamente grande de la conmovedora y diaria anécdota de la vida”[4].

Lluïsa Sala Tubert

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[1] Referencia en Miralles, F. “Acuarelas de bella intensidad” en La Vanguardia (Suplemento), 21 de diciembre de 2001, p.15.

[2] Villefosse, R.H. y Warnod, A. Grau Sala. Les Cahiers de la peinture, núm. 3. Pesses artistiques,Paris, 1964.

[3] Vila-Sanjuán, S. “La gracia fin de siglo de Emili Grau Sala” en La Vanguardia (Suplemento), 29 de junio de 2001, p.9.

[4] Gutiérrez, F. “Grau Sala, en Paris” en La Vanguardia, 29 de abril de 1972, p.44.