Flores en el vaso

Rafael Durancamps i Folguera

Durancamps i Folguera, Rafael

1891, Sabadell - 1979, Barcelona

Flores en el vaso, s/f

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior derecho: "Durancamps"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre lienzo

46 x 37,5 cm

CTB.2017.63

Historia de la obra

  • Durán Arte y Subastas, Madrid, lote 7403 (161), 27 de abril de 2017.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

2021 - 2022

Talentos con Denominación de Origen. De Rigalt a Puigdengolas. Museu Carmen Thyssen Andorra. p.. 68-69 y 138-139.

  • -Talentos con Denominación de Origen. De Rigalt a Puigdengolas. Museu Carmen Thyssen Andorra [Cat. Exp. Museu Carmen Thyssen Andorra], Colección de Arte Crèdit Andorrà y Colección Carmen Thyssen, Andorra, 2021. p. 68-69 y 138-139.[Texto G. Cervera y N. Parés]

Informe del experto

Comentario de la obra:

En 1926 Rafael Durancamps se instaló en París, donde pintaba bodegones y paisajes con su propio estilo. Bajo una visión figurativa, pintó cuadros en los que aparecen influencias de artistas franceses, como los bodegones de frutas de Cézanne a los que recuerda Bodegón con manzanas (1946), de la colección Carmen Thyssen, o los elementos que componen los bodegones cubistas de Picasso o Braque que evoca la guitarra de Bodegón, expuesto en el Parador de Aiguablava (Gerona).

En esta obra, el artista trabaja con un realismo virtuoso dando el protagonismo al vaso de cristal y a las rosas, que contrastan con el fondo neutro del resto del cuadro. El fondo, resuelto con pinceladas de tonalidades ocres y ligeros toques de lila, permite que el objeto protagonista adquiera relieve en el conjunto del lienzo. La intensidad lumínica sobre las flores, los reflejos del vaso de cristal y la proyección de su sombra señalan que el foco de luz que los ilumina procede de la parte izquierda del cuadro. Esta iluminación sobre las rosas, además de proporcionar el volumen con mucha naturalidad, permite distinguir la frescura y la belleza de las flores expuestas. Se trata de una obra que, a simple vista, parecería de ejecución sencilla, pero que reúne los elementos de la composición de un modo muy estudiado. Teniendo en cuenta que retratar flores claras complica su definición, el pintor resuelve esta dificultad mediante sutiles matices de color que definen cada uno de los pétalos. Esta técnica también la aplica a las hojas, consiguiendo un equilibrio entre el cromatismo y la disposición de las mismas. El conjunto tiene todo el volumen necesario para poder verlo como un vaso de flores auténtico. La consecución de este objetivo sin llegar a colapsar la obra hace que el artista consiga el efecto deseado. Como el título de la obra indica, tan solo se trata de flores en un vaso, pero la simplicidad compositiva global da relevancia a los elementos representados.

La producción de bodegones de Durancamps comprende una gran variedad de composiciones de pequeño formato, entre las que destacan elementos como bandejas y platos con alimentos, libros de retratos abiertos sobre una mesa u otros jarrones con rosas.

Guillermo Cervera y Núria Parés