El tren

Pedro Hernández Torres

Hernández Torres, Pedro

1953, La Habana, Cuba

El tren, 2004-2005 (Evocación de una bella dama)

© Pedro Hernández Torres, VEGAP, Madrid, 2018

Firmado en el ángulo inferior derecho:"Pedro Hdez Torres/2004-5"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

Óleo sobre lienzo

100 x 150 cm

CTB.2016.33

Historia de la obra

  • Subastas Ansorena, Madrid, subasta n. 367,  junio 2016, lote 638.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

2018

Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, p. 64-65 y 164.

  • -Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, 2018, p. 64-65 y 164.[Cat. Exp.]  [ Ficha de Pilar Giró].

Informe del experto

En la segunda mitad del siglo XX no es fácil encontrar un artista en Cuba que con su obra defienda el género de paisaje.

Pedro Hernández sabe pintar los silencios del paisaje y también el sonido de un lento despertar, como el que se deduce de la obra Evocaciónde una bella dama (también titulado El tren). Una pintura que hace pensar en la fotografía, sobre todo en el sentido de la atmósfera, pero que al observarla con atención se hace evidente que debe descartarse una definición de hiperrealismo. La composición está adaptada a la voluntad del artista y no responde a una mirada objetiva del entorno.

Las alteraciones de la perspectiva están muy bien pensadas para poder lograr que cuando el espectador mire la obra tenga la sensación de que está en aquel paraje, que forma parte de él. Esto lo consigue con el dominio y las alteraciones de la perspectiva angular.

La presencia de las casas y del tren son un espejo de presencia humana aunque no aparezca directamente ningún individuo. Las construcciones, los palos de luz, las vías del tren … para el artista simbolizan la deuda que tiene la humanidad con la naturaleza por las modificaciones y alteraciones que le hacen, y un tipo de recordatorio y alerta de necesidad de convivir en armonía.

Esta obra es un ejemplo de la voluntad del artista de dejar testimonio pictórico de su presente, en un sentido historicista. El cariz melancólico de un presente que parece vivir en el pasado y que refleja la subjetividad de los individuos de presencia ausente en el cuadro, dotan la obra de una gran poética.

Pilar Giró