El campamento para la fabricación de azúcar de arce. La despedida

Eastman Johnson

El campamento para la fabricación de azúcar de arce. La despedida

Johnson, Eastman

Lovell, 1824 - Nueva York, 1906

The Maple Sugar Camp-Turning Off

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior derecho con las iniciales: ''EJ''.
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo en el Museo Thyssen-Bornemisza.

Óleo sobre tabla

26 x 57,7 cm

CTB.1981.51

Historia de la obra

  • Kennedy Galleries, Inc., Nueva York

  • Sra. de Norman B. Woolworth, Nueva York, 1970

  • Andrew Crispo Gallery, Nueva York

  • Thyssen-Bornemisza Collection, Lugano, 1981

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo en el Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

1970

The American Painting Collection of Mrs. Norman B. Woolworth, Nueva York, Coe Kerr Gallery, n. 64

1981

American Painting of the Nineteenth- Century, Nueva York, Andrew Crispo Gallery, n. 44

1981

Life in 19th Century America: An Exhibition of American Genre Painting, Evanston (IL), Terra Museum of American Art, n. 54

1982 - 1983

Nineteenth-Century American Landscape Painting: Selections from the Thyssen-Bornemisza Collection, Houston (TX), Museum of Fine Arts; Oklahoma City (OK), Oklahoma Art Center; Omaha (NE), Joslyn Art Museum, n. 29, p. 72

1983

Maestri Americani della Collezione Thyssen-Bornemisza, Ciudad del Vaticano, Musei Vaticani, n. 30

1984

Maestri americani della Collezione Thyssen-Bornemisza, Lugano, Villa Malpensata, n. 29

1984 - 1986

American Masters: The Thyssen-Bornemisza Collection, Baltimore (MD), The Baltimore Museum of Art; Detroit (MI), The Detroit Institute of Arts; Denver (CO), Denver Art Museum; San Antonio (TX), Marion Koogler McNay Art Institute; Nueva York (NY), IBM Gallery of Arts and Sciences; San Diego (CA), San Diego Museum of Art; Palm Beach (FL), The Society of the Four Arts, n. 31

1988 - 1989

Bilder aus der Neuen Welt. Amerikanische Malerei des 18. und 19. Jahrhunderts. Meisterwerke aus der Sammlung Thyssen-Bornemisza und Museen der Vereinigten Staaten, Berlín, Staatliche Museen Preussischer Kulturbesitz; Zúrich, Kunsthaus Zürich, n. 52, lám.

1996

De Canaletto a Kandinsky. Obras maestras de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, n. 43, p. 130

1996 - 1997

From Zurbaran to Picasso. Masterpieces from the Collection of Carmen Thyssen-Bornemisza, Shanghai, Shanghai Museum; Pekín, China National Art Gallery, p. 84

1997

Capolavori dalla Collezione di Carmen Thyssen-Bornemisza: 60º anniversario dell'apertura della Pinacotecca di Villa Favorita, Lugano, Villa Favorita, n. 52, p. 146

1997

Del vedutismo a las primeras vanguardias. Obras maestras de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Bilbao, Museo de Bellas Artes de Bilbao, n. 18, p. 96

1998 - 1999

Lyonel Feininger. Von Gelmeroda nach Manhattan. Retrospektive der Gemälde, Berlín, Neue Nationalgalerie; Múnich, Haus der Kunst, n. 52

1999 - 2000

Naturalezas pintadas de Brueghel a Van Gogh. Pintura naturalista en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, n. 36, p. 116

2000

De Corot a Monet. Los orígenes de la pintura moderna en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Valencia, Museo del Siglo XIX, pp. 84-86

  • Baur, John I. H.: Eastman Johnson, 1824-1906: An American genre painter. [Brooklyn], Brooklyn Museum, Brooklyn Institute of Arts and Sciences, 1940, pp. 20-21

  • Williams, H. W. (Jr.): Mirror of the American Past: A Survey of American Genre Painting: 1750-1900. Greenwich, 1973, pp. 146-147, lám. (fechado en 1875)

  • Williams, H. W. (Jr.): Mirror of the American Past: A Survey of American Genre Painting: 1750-1900. Greenwich, 1973, pp. 146-147, lám. (fechado en 1875)

  • Novak, Barbara: Nineteenth-Century American Painting: The Thyssen-Bornemisza Collection. Ellis, Elizabeth Garrity… [et al.]. Londres, Sotheby´s Publications, 1986 , n. 53, pp. 178-179, lám. [ – Ficha de Manthorne]

  • Gaehtgens, Thomas W. (ed.): Bilder aus der Neuen Welt. Amerikanische Malerei des 18. und 19. Jahrhunderts. Meisterwerke aus der Sammlung Thyssen-Bornemisza und Museen der Vereinigten Staaten. Adams, Willi Paul … [et al.]. [Cat. exp. Berlín, Nationalgalerie – Zúrich, Kunsthaus Zürich, 1988-1989]. Múnich, Prestel, 1988 , [ – Ficha de Von Bismarck]

  • Storm Nagy, E.: Europa e America. Dipinti e acquerelli dell’ Ottocento e del Novecento dalla Collezione Thyssen-Bornemisza. Guida delle opere esposte. Milán, 1993, n. 29, p. 50, lám.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Arnaldo, Javier (ed.). 2 vols. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2004, vol. 1, p. 284, lám. p. 285 [ – Ficha de Katherine E. Manthorne]

Informe del experto

Eastman Johnson se crió en Maine, donde comenzó su carrera como retratista. Pasó seis años viajando y estudiando por Europa y luego regresó a Estados Unidos, dirigiéndose hacia el oeste y posteriormente hacia el sur, en busca de oportunidades y temas de inspiración. En 1859 terminó un cuadro de grandes dimensiones tituladoLa vida de los negros en el sur (New York Historical Society), que lo consagró como autor de cuadros de género de gran popularidad. Parece ser que en 1860 llegó a un momento decisivo de su carrera y empezó a reivindicar su identidad como oriundo de Nueva Inglaterra, en su vida tanto profesional como privada. Aquel verano, y en muchas otras ocasiones durante toda la década, regresó a su Fryeburg (Maine) natal, donde encontraría los temas rurales que le dieron justa fama. En primer lugar practicó con una escena de desgranado de maíz, pero cuando regresó en el otoño de 1861 fue con la intención de pintar un campamento para la fabricación de azúcar de arce. Hizo bocetos de figuras individuales y en pequeños grupos mientras sangraban los árboles o hervían la savia, que luego pensaba utilizar en un gran cuadro panorámico que abarcaría todas las fases de la producción. Todo parece indicar que se trataría de un lienzo final de grandes dimensiones, una magna síntesis de las labores relacionadas con su estado natal. No se sabe si por falta de patrocinador o por otros motivos, pero el caso es que nunca llegó a ejecutarlo. Sin embargo, cuando murió, dejó al menos cuarenta estudios individuales, lo que da idea de la naturaleza de tan ambicioso proyecto.

Pintado sobre una tabla de una anchura casi el doble de su altura, el cuadro El campamento para la fabricación de azúcar de arce. La despedida es una composición con numerosas figuras, en diferentes etapas de la tarea. A la derecha vemos el barracón y la tina de hacer el azúcar; a la izquierda, un montón de leños que constituyen el punto de mira donde un grupo de personajes están sentados y contemplan la «acción». Otras viñetas de menor tamaño sugieren este tipo de relajada interacción que era distintiva de la vida en el campo. En el extremo izquierdo están representados dos hombres sentados en un banco bajo un árbol, charlando; los niños juegan por doquier mientras otros hombres y mujeres comen, beben y se solazan. A diferencia de otras representaciones de esta serie, que proporcionan imágenes detalladas de individuos y equipos, El campamento para la fabricación de azúcar de arce. La despedida es un cuadro abocetado, con las figuras y las estructuras someramente indicadas. Lo que Johnson capta aquí con singular habilidad es más bien la impresión de los bosques de Maine a finales del otoño, con manchas aisladas de nieve en el suelo y el ambiente brumoso que anuncian la proximidad del invierno en Nueva Inglaterra.

Tradicionalmente se han interpretado estos cuadros de Johnson como felices escenas rurales, evasiones emocionales para el artista y para su público durante los años de la guerra civil. Sin embargo, en los últimos tiempos los especialistas han empezado a detectar fisuras en el tejido de este trabajo comunitario. Qué duda cabe de la importancia de los ingresos que el azúcar de arce proporcionaba a las poblaciones rurales, pero en el cuadro no aparece ninguno de los modernos dispositivos tecnológicos de los que por aquel entonces se disponía -grúas para levantar las calderas, artesas para almacenar el jarabe. Además, el azúcar de arce era un ingrediente del whisky, y en el cuadro vemos a algunos hombres echando un trago subrepticiamente, cosa que tal vez signifique cierta falta de valores en las comunidades rurales. No obstante, estos detalles aparecen de forma muy velada, para no perturbar drásticamente el ideal de que estamos ante ciudadanos libres que trabajan en armonía en el marco de la naturaleza.

Katherine E. Manthorne