Cerca de Palermo

Sanford Robinson Gifford

Cerca de Palermo

Gifford, Sanford Robinson

Greenfield, 1823 - Nueva York, 1880

Cerca de Palermo, 1874 (Near Palermo)

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado y  fechado en el ángulo inferior izquierdo: ''S. R. Gifford 1874''.
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo en el Museo Thyssen-Bornemisza.

Óleo sobre lienzo

40 x 75 cm

CTB.1982.42

Historia de la obra

  • Mary Gifford (hermana del artista), Hudson (NY)

  • Hirsch & Adler Galleries, Inc., Nueva York, 1982

  • Thyssen-Bornemisza Collection, Lugano, 1982

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

1874

Exposición, Brooklyn (NY), Brooklyn Art Association, n. 338

1874

Exposición, Nueva York, Century Association, n. 27

1874

Exposición, New Haven (CT), Yale School of Fine Arts, n. 60

1876

Near Palermo, Nueva York, National Gallery of Design, n. 312

1880 - 1881

The Memorial Collection of the Works of the Late Sanford R. Gifford, Nueva York, The Metropolitan Museum of Art, n. 31

1982 - 1983

Lines of Different Character: American Art from 1727 to 1947, Nueva York (NY), Hirschl & Adler Galleries, n. 34, p. 50

1983 - 1984

The Rediscovery of Nature: An Anthology of 19th Century Lanscape Painting in the West, Kobe, Hyogo Prefectural Museum of Art; Morioka, Iwate Prefectural Museum; Urawa, Saitama Prefectural Museum; Hiroshima, Hiroshima Prefectural Museum; Kitakyushu, Kitakyshu Municipal Museum, n. T. 69

1984 - 1986

American Masters: The Thyssen-Bornemisza Collection, Baltimore (MD), The Baltimore Museum of Art; Detroit (MI), The Detroit Institute of Arts; Denver (CO), Denver Art Museum; San Antonio (TX), Marion Koogler McNay Art Institute; Nueva York (NY), IBM Gallery of Arts and Sciences; San Diego (CA), San Diego Museum of Art; Palm Beach (FL), The Society of the Four Arts, n. 22

1988

Mestres americans del segle XIX de la Col-lecció Thyssen-Bornemisza, Barcelona, Palau de la Virreina, n. 32

1996

De Canaletto a Kandinsky. Obras maestras de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, n. 46, p. 136

1996 - 1997

From Zurbaran to Picasso. Masterpieces from the Collection of Carmen Thyssen-Bornemisza, Shanghai, Shanghai Museum; Pekín, China National Art Gallery, p. 76

1997

Del vedutismo a las primeras vanguardias. Obras maestras de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Bilbao, Museo de Bellas Artes de Bilbao, n. 13, p. 86

1999 - 2000

Naturalezas pintadas de Brueghel a Van Gogh. Pintura naturalista en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, n. 28, p. 98

2000

De Corot a Monet. Los orígenes de la pintura moderna en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Valencia, Museo del Siglo XIX, p. 78

2003 - 2004

Sanford Robinson Gifford, 1823-1880, Nueva York, The Metropolitan Museum of Art; Fort Worth (TX), Amon Carter Museum of Western Art; Washington (DC), National Gallery of Art, n. 17

2012

Paisatges de llum, paisatges de somni. De Gauguin a Delvaux. Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Sant Feliu de Guíxols, Espai Carmen Thyssen, p. 62, lám. p. 63

  • -A Memorial Catalogue of the Paintings of Sanford Robinson Gifford N. A. Nueva York, 1881 , n. 619.

  • -Weiss, I.: «Sanford R. Gifford in Europe: A Sketchbook of 1868». En The American Journal. Noviembre 1977, vol. 9, n. 2 , p. 99.

  • -Weiss, I.: Sanford Robinson Gifford (1823-1880). Nueva York, 1977, pp. 312-312.

  • -Novak, Barbara: Nineteenth-Century American Painting: The Thyssen-Bornemisza Collection. Ellis, Elizabeth Garrity… [et al.]. Londres, Sotheby´s Publications, 1986 , n. 39, pp. 148-149, lám. [ Ficha de Manthorne]

  • -Hudson River School Visions. The Landscapes of Sanford R. Gifford. Avery, K. J. y Kelly, F. (eds. lit.).[Cat. exp. Nueva York, Metropolitan Museum of Art – Washington (DC), National Gallery of Art, 2003-2004]. 2003 , n. 17, pp. 67, 121, 124-125, 164, lám. [ – Ficha de Avery/ Kelly]

  • -Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Arnaldo, Javier (ed.). 2 vols. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2004, vol. 1, p. 288, lám. p. 289 [ – Ficha de Katherine E. Manthorne]

Informe del experto

El itinerario de Gifford durante su segunda gira por Europa incluyó una parada en Sicilia. Desembarcó en Messina el 7 de septiembre de 1868 y viajó por la isla antes de llegar a Palermo a finales de ese mismo mes. A Palermo, la capital de Sicilia, se la conoce como La Città Felice, reputación basada en su clima semitropical, su fértil vegetación y sus espléndidos alrededores. El monte Pellegrino se alza sobre la Conca d’Oro, en la punta noroeste de la bahía de Palermo. Ya Goethe, un siglo antes, había alabado su belleza en los siguientes términos: «Una gran masa rocosa más ancha que alta [.] no hay palabras para describir la hermosura de su forma». Gifford captó su aspecto como parte del paisaje montañoso que se extiende por el horizonte en este cuadro. Se yergue sobre el primer plano bajo, con el espacio abierto del mar y la lisa y ancha carretera que conduce la mirada del espectador hasta los edificios de la ciudad que se levantan en el extremo más alejado de la costa. El artista plasmó esta escena en, al menos, un dibujo a lápiz y tres cuadros. Éste, que es el de mayores dimensiones y el último de la serie, perteneció a Mary, la hermana del artista, que le aguardaba en Roma mientras él exploraba la isla, de mala reputación.

Gifford viajó siguiendo, no sólo las huellas de Goethe, sino también las del paisajista norteamericano Thomas Cole, que había visitado el lugar más de dos décadas antes. Cole dejó testimonio de la fascinación que le había causado «la tierra clásica de Sicilia»: «las impresiones que dejaron en mi mente su pintoresquismo, su fertilidad y la grandiosidad de sus ruinas arquitectónicas tienen más fuerza y están cargadas de referencias más sublimes que cualquiera de las que recibí durante mi última estancia en Europa».

Cole, al igual que la mayoría de los artistas norteamericanos que llegaron a Sicilia, pintó Taormina y el Etna. Sin embargo Gifford halló en esta vía pública a orillas del mar, poblada de carruajes y viandantes, inspiración para una escena serena y contemplativa.

El artista recorrió la zona dibujando sus paisajes y costumbres a todas las horas del día, incluyendo el desfile vespertino de elegantes comitivas y atuendos de la sociedad de Palermo que siempre impresionaba a los forasteros. Sin embargo, en este lienzo plasma la carretera y los vehículos que por ella transitan bajo una intensa luz del sol (indicada por las sombras). Esta obra es un ejemplo de la extraordinaria sensibilidad artística de Gifford y de su planteamiento luminista. Al situar la línea del horizonte baja, la mayor parte de la composición queda iluminada por una luz gloriosa y delicadamente difusa que transmite una sensación de serenidad. El artista envuelve las montañas, como suele hacer a menudo, en un velo de niebla; éste es el corolario visual de su teoría de que «el tema que de verdad importa no es el objeto natural en sí sino el velo del medio a través del cual lo percibimos». Las diferentes superficies del cuadro están cuidadosamente moduladas. Se percibe una sutil gradación de tono de abajo arriba, combinada con una escala gradual de la aplicación de la pintura: las minuciosas pinceladas que definen el espacio del primer término conducen a un segundo plano más pictórico que, a su vez, deja paso a una aplicación más pulida en la parte superior del cielo. En este cuadro se puede estudiar la magia personal de su arte: su capacidad para crear un paisaje de Palermo cuidadosamente observado, en el que la especificidad topográfica queda subordinada a la gloriosa bruma del ambiente mediterráneo.

Katherine E. Manthorne