Cassone

Anónimo sienés S. XV

Anónimo sienés S. XV,

Siena, Italia, c. 1411-1412

Cassone, c. 1411-1412

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Pintura atribuida a Benedetto di Bindo (doc. 1411-1417)
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo en el Museo Thyssen-Bornemisza.

Madera de álamo, pastiglia, dorado al agua y temple

65,5 x 164,5 x 58 cm

CTB.DEC0032

Historia de la obra

  • Sacristía del Duomo, Siena

  • Colección Saulmann, Florencia

  • Colección Murray, Florencia

  • Colección Thyssen-Bornemisza , Lugano, adquirido antes de 1939

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

1991

Manifestatori delle cose miracolose. Arte italiana del '300 e '400 de collezioni in Svizzera e nel Liechtenstein, Lugano, Villa Favorita, n. 28, pp. 86-89

2010

Da Jacopo dellla Quercia a Donatello. Le arti a Siena nel primo Rinascimento, Siena, Santa Maria della Scala-Opera della Metropolitana-Pinacoteca Nazionale, n. E.25, p. 410, lám. p. 411

  • -Pope-Hennessy, John: Sassetta. Londres, 1939 , p. 41, nota 38.

  • -Feulner, Adolf: Stiftung Sammlung Schloss Rohoncz III. Plastik und Kunsthandwerk. Lugano-Castagnola, 1941. , n. 336, p. 111.

  • -Heinemann, Rudolf J.: Sammlung Schloss Rohoncz. Castagnola-Lugano, Stiftung Sammlung Schloss Rohoncz, 1958, n. 336, p. 142.

  • -Borghero, Gertrude: Thyssen-Bornemisza Collection: catalogue of the exhibited works of art. Lugano-Castagnola, Villa Favorita, 1981 , n. K336, p. 357.

  • -Alessi, C.: En La pittura in Italia. Il Quattrocento. Milán, 1986 , p. 360.

  • -Borghero, Gertrude: Thyssen-Bornemisza Collection, catalogue raisonné of the exhibited works of art. Lugano, The Collection – Milán, Electa International, 1986 , n. K336, p. 360.

  • -Watteville, Caroline de: The Thyssen-Bornemisza Collection. Guide to the Exhibited Works. Lugano – Milán, Electa, 1989 , n. K336, p. 376.

  • -Freuler, Gaudenz (ed.): Manifestatori delle cose miracolose: arte italiana del ‘300 e ‘400 da collezioni in Svizzera e nel Liechtenstein. [Cat. exp. Villa Favorita]. Lugano-Castagnola, Fundación Thyssen-Bornemisza, 1991 , pp. 86-89, 275, lám.

  • -Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Arnaldo, Javier (ed.). 2 vols. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2004, vol. 1, p. 46, lám. p. 47 [ Ficha de Sofía Rodríguez Bernis]

  • -Caciorgna, M. y Guerrini, R.: Alma Sena -Percorsi iconografici nell’arte e nella cultura senese. Florencia, 2007, p. 203.

  • -Mastacchi, Roberto: Il Kerygma cristiano nell’iconografia del Credo in Italia. Siena, Edizioni Cantagalli s.r.l., 2008. Strumenti; n. 6, pp. 18, 33 (fig. 1), 117 y 159.

  • -Seidel, Max: Da Jacopo della Quercia a Donatello. Le arti a Siena nell primo Rinascimento. [Cat. exp., Siena, Santa Maria della Scala-Opera della Metropolitana-Pinacoteca Nazionale]. Milán, Federico Motta Editore, 2010, n. E.25, p. 410, lám. p. 411 [Ficha de Lorenzo Sbaraglio]

Informe del experto

La estructura de este cassone es sencilla, sin complicaciones constructivas, como era habitual en el occidente mediterráneo de la época: está constituido por grandes tableros de madera unidos a lazo en las esquinas, en tanto que el abombamiento de la tapa se ha obtenido yuxtaponiendo varias tablas serradas en ligera curva. De este modo se consiguen amplias superficies homogéneas, adecuadas para una decoración enteriza cuya composición no se ha de someter a limitaciones impuestas por una estructura constructiva complicada.

La ornamentación de gesso dorado al agua sobre bol rojo se extiende sobre una tela empapada en cola fuerte adherida a toda la superficie externa, sobre la que se fija el acabado decorativo mejor que sobre la madera desnuda. Este gesso, formado por sulfato de cal (Bomford 1995), se empleaba comúnmente en Florencia y Siena en la última Edad Media tanto en el mobiliario como en los fondos dorados de la pintura. Se extendía en sucesivas capas que se bruñían para conferirles una textura suave, y sobre ellas se añadían con una brocha, por goteo, relieves (pastiglia o pastillaje) del mismo material, a los que se daba forma precisa una vez secos.

La composición del frente se estructura en tres campos separados por columnas torsas de capiteles de pencas, habituales en las decoraciones del trecento toscano, y por borduras en las que frases del Credo alternan con letras decorativas, que encierran rosetas multipétalas en cuyo interior se disponen tondos pintados al temple con motivos relacionados con la mencionada oración, y que han sido identificadas por Freuler (1991) como Dios Ominipotente, Dios creador del cielo y de la tierra, y Cristo hijo único de Dios, estigmatizado y rodeado de serafines. De estilo relacionado con Simone Martini y sus seguidores, su autoría ha suscitado un amplio debate. Pope-Hennessy (1939) las relacionó con los frescos de la sacristía del Duomo de Siena, dirigidas por Benedetto di Bindo (documentado entre 1411 y 1417) que contó con la colaboración de un grupo de pintores conocidos como los Maestros de la Catedral de Siena; más tarde, Feulner (1941) las atribuyó a Taddeo di Bartolo, hipótesis que se ha visto desechada por Freuler, que las ha identificado definitivamente como de mano de Bindo. Éste trabajó en la sacristía del Duomo, no sólo en los mencionados frescos (entre 1411 y 1412), sino también en otras obras: fue pagado por labores no identificadas en la primavera de 1412, y acometió inmediatamente después la decoración de la Arliquiera, un armario de reliquias que incluiría nueve tablas con asuntos también del Credo que se conservan en el Museo de l’Opera del Duomo. Freuler, defensor de esta hipótesis, concluye que el documento de la primavera de 1412 se referiría a la realización de este cassone. Los laterales ostentan las mismas rosetas con escudos inscritos y letras puramente ornamentales.

La pieza forma parte de un conjunto de cassoni de características semejantes a las de éste, en los que las escenas figuradas se ven sustituidas por escudos, que se producirían en el mismo taller sienés. Todos ellos muestran al frente grandes rosetas, tema habitual en la Toscana del último cuarto del siglo XIV -aparecen, por ejemplo, en el arca de pie de cama de la escena del sueño de José de los frescos de la nave central del Duomo de San Gimignano, de Taddeo di Bartolo-, se apoyan sobre pies, se recortan en arcos rebajados mixtilíneos y cuentan con inscripciones. Los ejemplares principales se conservan en la colección del príncipe de Liechtenstein (Vaduz), en el Victoria and Albert Museum, en el Museo d’Arti Aplicate de Milán y en Viena. Los cassoni de la Colección Thyssen-Bornemisza y de Vaduz son los de mejor calidad, y se sabe que fueron realizados para importantes instituciones sienesas (el segundo ostenta el escudo del Hospital de Santa Maria della Scala de Siena), por lo que es probable que fueran los primeros en fabricarse. Se observa en ellos una mayor complejidad estructural, su composición es más rigurosa -las columnas divisorias marcan el ritmo compositivo- y sus componentes decorativos son tradicionales. Los de Londres y Milán -el primero con el Credo y el segundo con versículos de los Evangelios y una reflexión moral derivada de los mismos- presentan una menor riqueza de planos y una ornamentación más plana y decorativa en la que los pilarcillos son un elemento más y no un criterio de orden, por lo que se puede colegir que son variaciones de un modelo que habría gozado de aceptación.

Sofía Rodríguez Bernis