Barcas de pesca en la playa de Vilanova

Alexandre de Cabanyes i Marquès

Cabanyes i Marquès, Alexandre de

1877, Barcelona - 1972, Vilanova i la Geltrú

Barcas de pesca en la playa de Vilanova, s.f.

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior derecho
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre lienzo

95 x 100 cm

CTB.1997.64

Historia de la obra

  • Subastas BROK, Barcelona, 29 de abril de 1997. lote 326.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

2018

Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, p. 120-121 y 176.

  • -Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, 2018, p. 120-121 y 176.[Cat. Exp.]  [ Ficha de Pilar Giró].

Informe del experto

Alexandre de Cabanyes, a quien le gustaba llamarse «el último modernista», tiene una larga trayectoria artística.

La playa de Vilanova es uno de sus temas favoritos, uno que pinta recurrentemente antes de la construcción del puerto, de manera que sus obras pueden ser interpretadas en clave histórica como el testimonio de la memoria en color de unos lugares que, con el tiempo y las nuevas necesidades, se han ido transformando.

Cuando regresa a Vilanova ya no se mueve de la masía familiar. París quedaba muy lejos, pero no todo el conocimiento y la sensibilidad que allí había desarrollado. A menudo pasaba ratos en la playa observando la llegada de las barcas, los pescadores trabajando, los cambios de luminosidad, los reflejos …

En esta obra escoge una embarcación de pesca de vela latina para el primer plano, en la que exhibe un excelente dominio técnico tanto en la composición como en la resolución de las texturas de la ropa de la vela como en la madera del casco. La vela está arriada, de manera que la antena queda en posición horizontal. Los pescadores ponían el tendal por encima de la antena para protegerse del sol mientras hacían las reparaciones, normalmente de la red, después de la pesca. El reflejo del laúd en la grieta de la ola calmada aporta una gran dosis poética a la obra.

Su sensibilidad hacia el mundo de los pescadores se deja entrever en el detalle del niño que está pintando y el resto de personajes que están representados con la máxima naturalidad de sus gestos cotidianos.

El cromatismo que usa es exquisito, las notas de color violetas, verdes y rojas otorgan la fuerza que desprende de la dureza de la vida marinera que, juntamente con una atmósfera que acerca el olor a mar, impregna de realismo una obra en que el trato libre la pincelada pone de manifiesto su modernidad.

Pilar Giró