Baños en la playa de Sant Feliu, c. 1935

Josep Amat i Pagès

Amat i Pagès, Josep

1901, Barcelona - 1991, Barcelona

Baños en la playa de Sant Feliu, c. 1935 (Banys a la platja de Sant Feliu)

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en ángulo inferior izquierdo: "Amat"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre lienzo

50 x 61 cm

CTB.1991.12

Historia de la obra

  • Subastas BROK, Barcelona, 17 de diciembre de 1991. lote 357.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

1936

Pintura Catalana en Buenos Aires, Buenos Aires, Sociedad de Amigos del Arte.

1998

Josep Amat dins la col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Gerona, Museu d'Art de Girona, n. 6, p. 64, lám. p. 65.

2000 - 2001

L'impressionisme i la selva empremta en la col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Andorra, Sala d'Exposicions del Govern d'Andorra, p. 96, lám. p. 97.

2001

Josep Amat. Escenas d'estiu i de festa major, Sant Feliu de Guíxols, Museu d'Historia, n. 13, lám.

2002 - 2003

Josep Amat dins la Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Mataró (Barcelona), Ateneu Caixa Laietana, n. 6, p. 82, lám. p. 83.

2003

El paisatge en la pintura catalana del canvi de segle (1870-1935). Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Manresa (Barcelona), Sala d'Exposicions del Centre Cultural el Casino, n. 19, p. 66, lám. p. 67.

2014

L'ideal en el paisatge. De Meifrèn a Matisse i Gontxarova. Col·lecció Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, Espai Carmen Thyssen, p. 84, lám. p. 85.

  • -Josep Amat dins la col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Gerona, Museu d’Art de Girona, 1998, n. 6, p. 64, lám. p. 65. [Cat. Exp.]

  • L’impressionisme i la seva empremta dins la col.lecció Carmen Thyssen-Bornemisza. Tomàs Llorens (ed.). [Cat. exp. Andorra, Sala d’Exposicions del Govern d’Andorra, 2000-2001], Ministeri de Turisme i Cultura, Govern d’Andorra, 2000, p. 96, lám. p. 97 [Ficha de Jordi González Llàcer].

  • -Josep Amat dins la Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Mataró (Barcelona), Ateneu Caixa Laietana, 2002, n. 6, p. 82, lám. p. 83.[Cat. Exp.]

  • El paisatge en la pintura catalana del canvi de segle (1870-1935). Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Manresa (Barcelona), Sala d’Exposicions del Centre Cultural el Casino, 2003, n. 19, p. 66, lám. p. 67.[Cat. Exp.]

  • -L’ideal en el paisatge. De Meifrèn a Matisse i Gontxarova. Col·lecció Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, Espai Carmen Thyssen, 2014, p. 84, lám. p. 85. [Cat. Exp.]

Informe del experto

Sabemos que esta obra fue expuesta en Buenos Aires a principios del 1936 gracias a los restos de una etiqueta de inventario de esta exposición que se conserva en el reverso del bastidor. Así pues, es una tela que el mismo artista tenía en gran estima, hasta el punto que la escogió para su primera participación en un certamen de alcance internacional.

Pintada muy probablemente el verano de 1935. Durante una de sus frecuentes visitas que Amat hacía a la que entonces era su promesa, Isabel Girbau, en Sant Feliu de Guíxols, es un ejemplo ilustrativo de los progresos del pintor en su visión del paisaje mediterráneo después de las estadas en París del 1933 y el 1934. De hecho, en esta exposición celebrada en la capital argentina, la tela se subtituló precisamente Mediterrani, un subtitulo que evoca la vocación grecolatina y clasicista de algunas de las figuras del noucentisme catalán entre ellos diversos pintores a los cuales Amat admiraba y conocía bien, como Sunyer, Torres-García y Togores.

En obras como esta, pintada en su país natal y en la que tenía que ser su tierra de adopción, Amat aprovechó las lecciones de los impresionistas y los postimpresionistas y las pasó por el cedazo de su personalidad  de su orgullo de escuela. A Banys a la platja de Sant Feliu, o bien a Mediterrani, cómo se prefiera, la representación de la luz es sumamente diestra y desenvuelta,  y profundiza en estudios laboriosos de las vibraciones crepitantes que profundizan los rayos de sol en filtrarse entre las hojas de los árboles, unos ejercicios que, incluso antes que los maestros del impresionismo, habían emprendido Corot, Monet, Rousseau, Daubigny  y los paisajistas de la escuela de Barbizon. La pintura de Amat comparte con Monet, Renoir y sus acólitos la voluntad de atrapar los efectos más fugaces de la luz, pero prescinde del procedimiento técnico de división del color característico de la ortodoxia impresionista. El centelleo de la luz no se traduce en pinceladas breves de pigmentos sin agrisado o en una yuxtaposición de manchas de colores primarios y complementarios que producen efectos buscados de compensación óptica. La paleta de Amat mantiene casi incólume la tradición plenairista local del claroscuro, la combinación de contrastes de más tono que de tintas puras.

Sea cómo sea, Banys a la platja de Sant Feliu demuestra la perspicacia del pintor para captar cualquier ambiente, en su sentido de la unidad atmosférica, y una observación muy sutil de la luminosidad específica del tema escogido, en este caso una panorámica del paseo de Sant Feliu con un pequeño quiosco de lona azul y algunas casitas de baño alineadas al lado de la playa. Esta luz refulgente, diáfana del litoral empordanès, estimuló la amplificación de su paleta con nuevos registros de tono y con reverberaciones y contrastes nuevos y más claros.

Por otro lado, en esta tela se pone de manifiesto de una manera especial un rasgo técnico del conjunto de la obra de Amat: la manera inconfundible en que se mezclan los colores en cada pincelada. Una pincelada que es a la vez dibujo y color que discurren fluidamente de un sólido al otro y que, en su ágil circulación, atrapan las mutaciones de tonalidad, el movimiento de las figuras, los objetos y, a la vez, el aire que los rodea con una unidad  y ritmo.

Jordi González Llácer