Bajo el hayedo, 2010

Georges Ward

Ward, Georges

1971, Zaragoza

Bajo el hayedo, 2010

© Georges Ward

Obra de la serie: "Paraísos de Aragón".
Firmado en el ángulo inferior derecho: : “Georges Ward 2010”
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Acrílico sobre tabla

20 x 92 cm

CTB.2016.118

Historia de la obra

  • Compra directa  al artista, noviembre de 2016.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

2008

Paraísos de Aragón. Sala Barbasán, Zaragoza.

2012 - 2013

Life. Sala Municipal de Exposiciones de Can Jeroni, Sant Josep (Ibiza).

2016

Georges Ward. A tribute to Martin Johnson Heade. Palacio de Montemuzo, Zaragoza. [no aparece en el catálogo]

2018

Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, p. 104-105 y 173.

  • -Georges Ward. Life. Sala Municipal de Exposiciones de Can Jeroni, Sant Josep, Eivissa (Ibiza), 2012. P. 7 (fragmento) y contraportada. [Cat. Exp.]

  • -Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, 2018, p. 104-105 y  173.[Cat. Exp.]  [ Ficha de Georges Ward].

Informe del experto

A lo largo de los años mi trabajo ha girado en torno a una continua reflexión sobre nuestra naturaleza y la sinergia con el medio que nos rodea; estos paraísos son el fruto de las diferentes inquietudes que desde muy joven me persiguen, el color, la forma, el interés por lo desconocido, la biodiversidad… Impregnado del romántico expedicionario del pasado, confecciono coloridos y frondosos jardines, composiciones del pequeño universo llevado a su máximo exponente, donde lo grande está reflejado en lo minúsculo y viceversa. Mis orígenes asiáticos han sido uno de los factores que han influido en mi trabajo para crear unos fractales que configuran adamascados de vegetación y fauna. Estos matices son la causa de la influencia del olor de las especias de esas lejanas tierras, su cálida luz, mis vivencias de muy niño…. Por todo ello no es inadvertido el espíritu de Oriente en mis composiciones, donde además la entomología juega un importante papel. Elementos que nos hablan de la vida y de la muerte en su continua transformación.
El transcurso de los años me ha llevado a investigar la proporción aurea y su aplicación en mi obra, un entretejido que se esconde detrás de cada cuadro, por lo que la disposición de los motivos, las luces y las sombras y la medida del soporte son sumamente relevantes para obtener el resultado final. La representación de las especies es fidedigna tanto en el cromatismo como en la forma, aunque el efecto no nos lleva a un realismo propiamente dicho, sino a una realidad alterada, por la convivencia del color y el juego visual que establezco con los volúmenes, es lo que llamo realismo onírico.
Hará una década que desarrollé una serie titulada Paraísos de Aragón, unas pinturas dedicadas a los rincones del territorio aragonés. Algunas obras las traté como una composición de seres que conforman un paisaje y que marca significativamente mi estilo más conocido en los últimos veinte años. Los elementos construyen el jardín, como es en el caso de Bajo el hayedo. Esta pieza extremadamente apaisada, con una proporción meditada, es un Edén que construyo con seis especies vegetales y cuatro animales, todos ellos insectos. Con la predominante gama verde describo la coexistencia de cada ser en medio de un hayedo pirenaico, percepciones y encuentros que he tenido en la zona del Bosque de las hayas de Candanchú. Es característico encontrar insectos ocultos en mi pintura, como el pulgón blanco posado en el pétalo de la flor delas nieves, o el coleóptero Rhagium inquisitor localizado en la zona central de la obra, en una hoja seca de haya de tono marrón. Son detalles desapercibidos que tienen relevancia en la existencia del planeta.
Georges Ward