Bailando

Manuel Cabral Aguado Bejarano

Cabral Aguado Bejarano, Manuel

Sevilla, 1827 - Sevilla, 1891

Bailando, 1889

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado y fechado en el ángulo inferior derecho: ''Manuel Cabral Bejarano, 1889''
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo gratuito Museo Carmen Thyssen Málaga

Óleo sobre lienzo

56 x 44 cm

CTB.1993.13

Historia de la obra

  • Fernando Durán, Madrid, 25 de mayo de 1993. lote 84.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

1996

De Canaletto a Kandinsky. Obras maestras de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, n. 20, p. 88, lám. 89.

1998

El mantón de Manila, Granada, Fundación Rodríguez-Acosta. Salas de la Fundación Caja de Granada.

2004 - 2005

Pintura andaluza en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza; Sevilla, Museo de Bellas Artes; Málaga, Palacio Episcopal. Sala de Exposiciones; Almería, Centro de Arte Museo de Almería, n. 25, p. 98, lám. p. 99. (sólo en Madrid, Málaga y Almería).

2005

Pintura andaluza na Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Pontevedra, Fundación Caixa Galicia-Café Moderno; Lugo, Fundación Caixa Galicia, n. 12, p. 72, lám. p. 73.

2008

Pintura andaluza en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Los Arcos (Navarra), Casa de Cultura Carmen Thyssen-Bornemisza; Tudela (Navarra), Museo Muñoz Sola, n. 2, p. 48, lám. p. 49.

  • -De Canaletto a Kandinsky. Obras maestras de la colección Carmen Thyssen-Bornemisza Museo Thyssen-Bornemisza. [Cat. exp. Museo Thyssen-Bornemisza]. Llorens Serra, Tomàs (ed.). Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 1996 , n. 20, p. 88. [Ficha de Enrique Valdivieso].

  • -Museo Carmen Thyssen Málaga. Colección. Catálogo razonado Museo Carmen Thyssen Málaga, Fundación Palacio de Villalón, Málaga, 2014. Pág. 152-153 (Ficha Enrique Vadivieso).

Informe del experto

En los últimos años de su vida, este artista hubo de ver cómo la tradición de la pintura romántica, que había venido realizando desde su juventud, se había agotado prácticamente. Sin embargo, y pese a haber incidido levemente en el ejercicio de pinturas historicistas y realistas, siguió pintando obras de temas costumbristas como esta escena que comentamos, ejecutada solamente dos años antes de su fallecimiento.

El asunto de esta pintura no deja de pertenecer a la visión amable e intrascendente que este artista había entendido siempre de la vida cotidiana. Por otra parte, se advierte que en ese punto final de su vida renuncia a composiciones complejas y realiza obras de sencilla plasmación y con un solo personaje. Así, en esta obra describe un patio en el que sobre una mesa baila una joven que dirige su mirada hacia el punto de vista del espectador, donde probablemente hay una persona que la mira. En torno la mesa sólo hay dos sillas, lo que indica que la joven está bailando para su cortejador o enamorado cuyo sombrero de catite está en el suelo. Allí aparece también una botella y un plato roto que aluden a la precipitación con que se ha limpiado la mesa para que la joven pudiera bailar sobre ella. Es, pues, una pequeña fiesta privada entre dos enamorados la que el artista describe.

Hay en la pintura detalles de cierto interés, como el fondo vegetal del patio cerrado por una frondosa vegetación, que el artista ha descrito con su habitual habilidad.

Enrique Valdivieso