Paralelo
Canals i Llambí, Ricard
1876, Barcelona - 1931, Barcelona
Paralelo, c. 1915-1920
Firmado en le ángulo inferior derecho
Firmado y titulado en el reverso
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza
Técnica mixta sobre papel
44 x 33,5 cm
CTB.1997.66
Historia de la obra
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Finarte Madrid, 11 de marzo de 1997, lote 76.
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Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.
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-Pintar la luz. Maestros catalanes de la Colección Carmen Thyssen. Museo Carmen Thyssen Málaga [Cat. Exp.], Ed. Fundación Palacio de Villalón, Málaga, 2021. Cat. 19 , p.66.
Informe del experto
Las escenas de tabernas, tugurios, cabarets y tablaos flamencos son una de las constantes de la producción de Canals en su etapa parisina, durante los primeros años de la década del siglo XX. Es la parte de su obra que más se aproxima a la coetánea realizada por Picasso. Pero si el malagueño se alejó pronto de estos temas, para adentrarse en el clasicismo y, después, el cubismo, Canals persistió en ellos, ya que fueron los que le proporcionaron un éxito internacional, especialmente los de tema español –que también cultivaban con grandes resultados, y asimismo en la capital francesa, Ignacio Zuloaga y Hermen Anglada Camarasa. En esta faceta, a parte de los lienzos de gran formato, como Las cigarreras, o Un palco en los toros, Canals produjo muchas obras de pequeño formato en papel realizadas con pastel y, a menudo, mezclando otras técnicas.
Cuando el artista volvió a Barcelona todos estos temas pasaron a un segundo plano, aunque no los abandonó completamente. Paralelo pertenece a este otro momento y mantiene una estrecha relación con las obras realizadas en París. Como fuente de inspiración Canals cambió el bajo Montmartre por el Paralelo barcelonés, el Broadway catalán, denominado oficialmente avenida del Marqués del Duero, el lugar por antonomasia de los cabarets, el vodevil, los café concierto, el circo y el teatro más popular, que hacían furor en la época, cuyo ambiente también fue retratado por muchos otros artistas catalanes como Isidre Nonell, Ricard Urgell o, más adelante, Emili Bosch Roger y Francesc Domingo.
Pero Canals se aleja del típico espectáculo de variedades para retomar el flamenco que, por otro lado, entonces también estaba muy presente en la concurrida calle que marca la línea de división entre los barrios de Ciutat Vella y el Poble Sec, ocupando el espacio del foso de las antiguas murallas del Raval barcelonés. En este Paralelo de Canals prima ante todo la atmósfera, incluso por encima de la composición, definida tan sólo por la sucesión de grandes arcos que soportan el la galería del primer piso –que aparecen también en otras obras del artista– y la forma apenas insinuada de una bailaora, mientras que el público queda reducido a unas manchas imprecisas pero potentes. Cabe destacar el movimiento que adquiere la escena que, por otra parte, tiene una clara adscripción goyesca y mantiene relación con las obras coetáneas de Ricard Urgell, mucho más próximas a Hermen Anglada Camarasa que a las de su propio padre y maestro, Modest Urgell, entonces convertido en un apóstata de la tradición simbolista finisecular.
Josep Casamartina i Parassols