Paisaje con palmera

Joan Serra i Melgosa

Serra i Melgosa, Joan

1899, Lleida - 1970, Barcelona

Paisaje con palmera, 1945-1950

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior izquierdo: "J. Serra"
Fechado en etiqueta al dorso: 1964
Reverso: Etiqueta de la Sala Parés de Barcelona. n. 13.080
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre lienzo

80 x 100 cm

CTB.2020.21

Historia de la obra

  • Sala Parés, Barcelona.

  • Subastas Subarna, Barcelona, 12 de marzo de 2020, lote 947.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

1965

Sala Parés, Barcelona.

Informe del experto

El artista ilerdense fue miembro en su juventud de Els Evolucionistes (1918-1925), un grupo de la llamada generación del 17 en el que también militaron pintores como Alfred Sisquella y Ernest Enguiu, así como el escultor Josep Viladomat y el más tarde destacado crítico de arte Joan Cortès. Proponían un arte realista de orientación vagamente cezanniana en oposición al idealismo clasicista de Noucentisme, la corriente estética dominante en Catalunya durante la segunda y la tercera décadas del siglo XX.

Por otra parte, la pintura de Joan Serra en su conjunto está estrechamente emparentada con el paisajismo suburbial de la generación postmodernista, Nonell, Mir, Canals, así como con destacados especialistas en el paisaje urbano de su misma generación, como Emili Bosch Roger, Miquel Villà y Josep Amat, todos ellos nacidos a caballo del cambio de siglo.

En lo que atañe a Huerto con palmera, se trata de un cuadro de los últimos años de la trayectoria artística de Serra, posterior a su enfermedad cardiovascular y a la intervención quirúrgica a la que fue sometido en 1962. Sin embargo, conserva toda la fuerza y la vehemencia en los empastes característicos de sus obras anteriores. Probablemente lo pintó en los alrededores de Calella de Palafrugell, motivo habitual de sus marinas y también de sus temas de suburbio, en este caso representando uno de los huertos de los alrededores de Calella en los que se inspiró en diversas ocasiones.

En estos años postreros de su carrera, el realismo informal, la espontaneidad de la dicción, la inmediatez y densidad de la pincelada no sólo se mantienen vigentes sino que incluso se acrecientan, acercando su estilo a la abstracción.

Jordi González Llácer