El baile improvisado
Alaux, Gustave
Bordeaux, 1887 - París, 1965
El baile improvisado, s/f (Le bal improvisé)
Firmado en el ángulo inferior derecho: Gustave Alaux.
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.
Óleo sobre lienzo
59 x 73 cm
CTB.2003.24
Historia de la obra
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Tajan Subastas, lote 199, París, diciembre de 2003
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Colección Carmen Thyssen-Bornemisza
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– Sons. Analogías musicales en la pintura. Museu Carmen Thyssen Andorra [Cat. Exp. Com.: Giró,P.], Ed. Fundació Museu Andorra (Museand), 2024. P.14-15, 90, 168 & 187 [Ficha de Pilar Giró].
Informe del experto
Gustave Alaux es un apasionado de los hechos marítimos y de las historias de ultramar. Su obsesión por pintar estas temáticas es motivo por el que solicita formar parte del cuerpo de pintores de la Secretaría de Marina, siendo aceptado en 1926. Durante su carrera artística realiza una prolífica serie de pinturas dedicadas a escenas y costumbres inspiradas en localizaciones de las Antillas francesas, de las cuales la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza cuenta con una buena muestra.
Gracias al preciosismo de detalles del paisaje de Alaux, es posible situar la escena de El baile improvisado en Cap-Haïtien, al norte de Haití. Durante el siglo XIX, esta bahía fue considerada el puerto más seguro de la isla. La cordillera del fondo está dominada por la montaña de Morne Jean.
Tanto por el tema de la pintura como por el estilo pictórico que adopta Alaux es inevitable hacer referencia a otro gran artista, Agostino Brunias, de origen italiano pero que en el siglo XVIII desarrolla gran parte de su carrera en las Indias Occidentales. Concretamente, forma parte de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza una obra de este artista titulada Aldea antillana con figuras bailando, que justifica este claro paralelismo. Comparando las dos obras, distanciadas cronológicamente por casi dos siglos, observamos semejanzas en la composición, como por ejemplo una palmera abriendo la escena por la izquierda, la bahía al fondo y la masa vegetal que cierra la obra en su parte derecha.
A diferencia del arte de Brunias, cuyas imágenes son bien consideradas por etnógrafos y antropólogos dada su autenticidad y fidelidad de observación, las representaciones de Alaux manifiestan un carácter de tintes «primitivistas» o naif. Según Javier Arnaldo, las obras de Brunias tuvieron un rol importante en la propaganda en favor de la manumisón en la época revolucionaria. En este sentido, sería muy probable que Alaux recurriera a estas imágenes para realizar una interpretación pictórica de las costumbres coloniales, basándose en una obra que había logrado un gran prestigio como iconografía antiesclavista.
Por último, en cuanto a los personajes podemos diferenciar dos grupos: ocupando toda la parte diagonal inferior de la pintura, los que participan en el «baile improvisado», personajes danzando, músicos, amantes … mujeres con vestidos de intenso colorido y ropa de lino para ellos. Detrás de esta escena, dos figuras de torso desnudo que no parecen participar en la fiesta, con quienes desde el lado opuesto al nuestro, como espectadores, parecemos compartir una misma acción: observar.
Pilar Giró