Madrid desde la Torre Cepsa
González Salvador, Agustín
1959, Cendejas de la Torre (Guadalajara)
Madrid desde la Torre Cepsa, 2018
Firmado y fechado en el ángulo inferior izquierdo: "A. González/2018"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza
Óleo sobre lienzo
114 x 162 cm
CTB.2018.127
Historia de la obra
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Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.
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-LXXXV Salón de otoño. Fundación Maxam, AEPE (Asociación Española de Pintores y Escultores). [Cat. Exp. Casa de Vacas, Parque del Buen Retiro. Madrid]. Madrid, 2018, Ed. Imart Artes Gráficas, p. 68.
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– Sons. Analogías musicales en la pintura. Museu Carmen Thyssen Andorra [Cat. Exp. Com.: Giró, P.], Ed. Fundació Museu Andorra (Museand), 2024. P. 38, 39, 85, 122, 206 y 207 [Ficha de Pilar Giró]
Informe del experto
A lo largo de la historia del arte encontramos el interés por la representación fiel de la realidad, ya desde la discusión sobre el arte de la pintura relatada por Plinio el Viejo en el libro XXXV de su Historia Natural, en la que da cuenta del reto por la mímesis entre arte y realidad expuesto en la competición pictórica entre las obras de Zeuxis y Parrasio. Recordemos que el primero consigue engañar a los pájaros con sus uvas pintadas, pero la obra del segundo logra confundir a los ojos de un artista.
Durante el Renacimiento, los artistas abducidos por el recurso de la perspectiva buscaron la manera más convincente de poder llevar la tridimensionalidad del mundo real a la bidimensionalidad del plano pictórico. Del preciosismo realista de las naturalezas muertas y bodegones barrocos, pasando por la recuperación de los valores del mundo clásico en el arte europeo del siglo XVIII, la maestría en la ejecución plástica de aspectos técnicos es altamente apreciada.
En 1960, en Francia, Henri Cardou funda el movimiento Trompe-l’oeil/Réalité, tomando el relevo al surrealismo dando una visión realista de pátina contemporánea a los temas representados. En Estados Unidos, en la década de los 70, encontramos una nueva variante del hiperrealismo, el fotorrealismo, género pictórico que se basa en realizar el cuadro a partir de una fotografía, tal como hace Agustín González.
González ama representar el mundo como su mirada lo percibe. Gran observador del paisaje urbano, focaliza su atención buscando un encuadre que le inspire, luego toma diversas fotografías en distintos momentos, para analizar con calma cuál es la luz que más le seduce. Madrid desde la Torre Cepsa (2018) es una obra que permite analizar su metódico proceso de trabajo. Como su nombre indica, la imagen de partida está tomada desde una de las oficinas de la Torre Cepsa, lo que le permite esta fantástica visión casi aérea sobre el Paseo de la Castellana en dirección hacia la Puerta de Europa.
Cuando González habla de su pintura le agrada el término realismo, pues no busca ni competir con la fotografía ni que sus obras lo parezcan. A él le apasiona el trazo del pincel, la pátina del óleo, único material con el que pinta, eso sí, como explica: muy disuelto para poder trabajar bien el detalle, para poder hacer pinceladas finas.
En sus obras, González detiene el tiempo y, en Madrid desde la Torre Cepsa, además, ha dejado la impronta de un silencio poco usual en la metrópolis, en un mediodía de estío, con apenas tráfico rodado. En el preciosismo de su representación ofrece una ventana al placer de la mirada, sobrevolando una nítida imagen de armónicas arquitecturas. Amor por su trabajo, respeto por el oficio, precisión en la obra y horas de dedicación se dejan entrever en cada uno de sus lienzos.
Pilar Giró