Paisaje urbano
Grau i Sala, Emili
1911, Barcelona - 1975, Barcelona
Paisaje urbano, s/f
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza
Gouache sobre papel
40 x 57 cm
CTB.1995.150
Historia de la obra
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Durán Subastas de Arte, Madrid, 20 de junio de 1995.
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Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.
Informe del experto
De nuevo la expresión cromática es el aspecto que más sorprende en esta escena ejecutada por Grau Sala al gouache y que evoca el pintoresco rincón de un típico pueblo francés. La viva combinación de colores otorga al conjunto una notable brillantez al reverberar sobre la superficie blanquecina del edificio protagonista, produciendo un intenso efecto visual. La composición se organiza en torno a un esquema de líneas verticales que actúan de armazón compositivo. De sólida elaboración, su factura refleja la madurez técnica que posee el pintor así como su carácter vivaz y optimista.
La anécdota de este Paisaje urbano centra la atención en la vida que se intuye pasa ante los dos establecimientos que aparecen en escena, principalmente el dedicado a útiles para excursionistas y campistas, a juzgar por el nombre de la tienda y por el amplio muestrario de bicicletas expuestas en el exterior, por lo que se intuye que nos hallamos ante un apacible destino de ocio y esparcimiento. De hecho, en muchos de sus paisajes urbanos, Grau Sala incorpora comercios tales como cafés –también presente en esta ocasión-, pastelerías, quioscos e incluso puestos de mercado con su género. De sabor muy afrancesado, los describe gráficamente con cierto detalle, plasmando su nombre y proporcionándoles personalidad propia.
Por su estructura y su visualidad, la composición corresponde probablemente al proyecto preliminar de un decorado escenográfico. El discreto y casi imperceptible personaje que aparece en primer término indicaría la situación del actor en el escenario y su proporción respecto al fondo. La escena aparece a su vez delimitada por la línea horizontal del escenario y las verticales de la pared y del árbol a izquierda y derecha. Cabe recordar en este sentido la notable producción escenográfica que Grau Sala llevó a cabo, ámbito artístico al que brindó todo su entusiasmo. Fueron especialmente celebradas por la crítica sus recreaciones de ambientes pasados: el salón decadente para La Galette des Rois de Roger Ferdinand y la farmacia para la opereta Plume au vent de Jean Nohain y Claude Pingault. Creó para la Comedie de Champs Elysées los decorados de La demoiselle de petite vertu de Marcel Achard y la Alborada del Gracioso de Maurice Ravel, entre otros. Fue autor también de los decorados para la adaptación de la historia de Claudine de Colette, colección que ilustró al completo para una edición de 1947. Especialmente activo en este tipo de creaciones durante los años cuarenta, sus decorados se caracterizaron por ser “joviales, irónicos, vivamente iluminados y poéticos”[1].
Aunque la composición obedezca a la concepción de un proyecto más ambicioso, es indiscutible que este gouache posee una distinción propia y que reúne las principales características estilísticas del pintor: color, fantasía, delicadeza y capacidad narrativa. Resultan elocuentes las consideraciones de Fernando Gutiérrez en relación a la obra de Grau Sala: “Hay por parte del artista, una complacencia en este mundo multiluminoso, un poco intemporal, pero delicada y sosegadamente nostálgico y recoleto […]. Pese a la desbordada alegría de su color, de la exuberancia de sus ritmos plásticos, el espectador tiene la impresión de que debe entrar de puntillas pero con alegría, en este mundo, sin hacer ruido para no turbarlo, para no quebrar el hechizo”[2].
Lluïsa Sala Tubert
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[1] “Ayer falleció el pintor Emilio Grau Sala” en La Vanguardia, 22 de junio de 1975, p.33.
[2] Gutiérrez, F. “Grau Sala, en Parés” en La Vanguardia, 29 de abril de 1972, p.44.