Retrato de dama

Francesc Masriera i Manovens

Masriera i Manovens, Francesc

1842, Barcelona - 1902, Barcelona

Retrato de dama, 1897

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior derecho: “F. Masriera / 1897”
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre lienzo

132 x 87 cm

CTB.2014.172

Historia de la obra

  • Ansorena Subastas de Arte, Madrid, Subasta 353, lote 187, noviembre de 2014.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

2023 - 2024

KHRÔMA. El Universo emocional del color. Museu Carmen Thyssen Andorra. P. 58, 59, 125 y 200.

  • – KHRÔMA. El Universo emocional del color. Museu Carmen Thyssen Andorra [Cat. Exp.], Ed. Fundació Museu Andorra (Museand), Principado de Andorra, 2023. P. 58, 59, 125 y 200  [Ficha de Guillermo Cervera].

Informe del experto

Comentario de la obra:

A lo largo de los siglos el retrato ha sido un elemento de estatus social. Poder encargar la realización de un retrato era algo reservado a las clases sociales más bien aposentadas. Desde el renacimiento, los pintores con mayor habilidad retratista se hallaban siempre más cercanos a las diferentes cortes, casas reales de Europa, así como a la Iglesia Católica, todos ellos grandes mecenas y benefactores del arte desde el siglo XIV hasta mediados del siglo XIX. El retrato ha tenido diferentes objetivos. Desde el recuerdo de la persona, la exploración identitaria de la misma (véase Leonardo da Vinci), hasta el retrato político y jurídico como método de identificación. En este sentido, se pueden apreciar dos tipos de retrato. El realista, que busca la percepción más acusada del modelo y el de apariencia, que realza una imagen concreta y los valores asociados o que se quieren asociar a ella.

En España, el siglo XIX trae consigo la aparición de grandes retratistas modernos como serían Federico de Madrazo, Román Ribera o el propio Francesc Masriera. Los tres llegaron a coincidir en París en su búsqueda del perfeccionamiento en la técnica del retrato.

Francesc Masriera i Manovens nació en Barcelona en 1842. Cursó sus estudios artísticos en la escuela Lonja, cuna del academicismo artístico de la ciudad condal. Considerado el pintor de la Restauración borbónica, pintó a la segunda esposa del Rey Alfonso XII, Reina Regente María Cristina de Habsburgo-Lorena, junto con su hijo Alfonso XIII.
Su obra La Esclava recibió la segunda medalla de la Exposición Nacional de Bellas Artes en el año 1878 y también fue adquirida por la Casa Real Española. En esta obra se puede percibir el carácter orientalista que definiría una parte importante de la obra de Masriera así como la de otros artistas contemporáneos suyos de toda Europa.
En la obra Retrato de Dama, realizada en 1897, Masriera desarrolla todo su potencial retratista para pintar a una joven ataviada con vestimentas de buena posición social. El color blanco inmaculado del vestido y la pamela contrastan vigorosamente con el fondo uniforme rojo. Un color que, sin duda, abría la puerta a un sentimiento de liberación y modernidad.

La máscara caída a los pies de la modelo es un elemento muy utilizado en el retrato de los últimos siglos. Pictóricamente, desde el siglo XIX, la máscara es sinónimo de fiestas de disfraces, un acto muy de moda entre la alta sociedad. Se trata de la representación de un rol ajeno desembarazándose de la rigidez que se espera de la persona en su comportamiento social. Siendo un componente de liberación y catarsis, la escenificación de la máscara en esta obra bien puede asociarse con la seguridad que demuestra la modelo en su expresión y con la «osadía» del artista al crear su composición sobre un fondo rojo muy asociado con la vida nocturna y el ocultismo.

Esta obra, con unas medidas muy apropiadas para las casas nobles de la época, concluye con un ramo de flores en el suelo, como si la modelo lo hubiese dejado caer para mostrar su seguridad femenina ante la mirada del pintor.
Los retratos, que tan importantes han sido a lo largo de los siglos, cobran una fuerza especial a partir de finales del siglo XIX, al llegar a estratos sociales antes impensables. La burguesía y la clase social media que crecía con fuerza tendrán un poder adquisitivo que les permitirá encargar obras de este tipo, acercándose a clases sociales antes inalcanzables y creando así lo que se conocería, un siglo después, como el inicio del coleccionismo privado.

Guillermo Cervera