Fiesta en el campo

Pedro Figari

Fiesta en el campo

Figari, Pedro

Montevideo, 1861 - 1938

Fiesta en el campo, s/f

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior izquierdo: "F. Figari"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

Óleo sobre cartón

52 x 82 cm

CTB.2005.2

Historia de la obra

  • Galeria Sur, Montevideo Uruguay 4 de febrero 2005

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

2023 - 2024

KHRÔMA. El Universo emocional del color. Museu Carmen Thyssen Andorra. P. 38, 39, 112, 182 y 183.

  • -Colección Galería Sur. Catálogo. Punta del Este, Uruguay, 2005. p. 17.

  • – KHRÔMA. El Universo emocional del color. Museu Carmen Thyssen Andorra [Cat. Exp.], Ed. Fundació Museu Andorra (Museand), Principado de Andorra, 2023. P. 38, 39, 112, 182 y 183 [Ficha de Guillermo Cervera].

Informe del experto

Comentario de la obra:

 

A principios del siglo XX el continente americano se mueve en paralelo a las tendencias artísticas que evolucionan en Europa y en concreto en París como centro del arte.  Diferentes escuelas como la de los impresionistas americanos engloba a artistas, muchos de ellos norteamericanos, pero también a algún artista latino, como es el caso de Pedro Figari. Este artista también se engloba en la corriente de pintura de América Latina, junto con Fernando Botero, Joaquín Torres García, o los iconos latinos Diego Rivera y Frida Kahlo.

En el movimiento impresionista americano la posición de Figari se tiene en cuenta no solamente por sus dotes pictóricas, sino también por su labor activista y política, así como su voluntad americana. Pedro Figari, Nacido en Uruguay en 1861, cursa estudios de abogacía y toma partido en la política de su país, siendo nombrado defensor de los pobres en 1889. También se dedicó a la escritura y a la filosofía a lo largo de su vida. Su faceta como pintor no comienza hasta 1918, coincidiendo con el fracaso en su gestión al frente de la Escuela de Artes y Oficios y problemas familiares.
Unos años después decide mudarse a Argentina con cinco de sus hijos y evoluciona su estilo personal hasta exponer en varias galerías de Buenos Aires con el consiguiente éxito de ventas y crítica. En 1925 se traslada a París donde se consolida como pintor. Durante su estancia, se relaciona con Joaquín Torres García y Rafael Barradas, ambos uruguayos, quienes le introducen en el mundo del arte parisino. En breve recibe los elogios por parte de sus más ilustres compañeros de oficio como Pierre Bonnard, Édouard Vuillard, Pablo Picasso o Fernand Léger.

En la obra Fiesta en el campo, Pedro Figari representa una escena costumbrista típica de su tierra. En ella se puede apreciar una escena festiva en varios ambientes. Cabe destacar el central con el gran grupo de personas que contrasta con la pareja que se encuentra apartada a la izquierda de la obra, así como los caballos que rondan por la parte derecha. Todo ello queda englobado en la magnitud de los grandes árboles que encuadran la obra y le dan fuerza sobre un gran cielo nocturno coronado por una pequeña luna llena. De su técnica cabe destacar su visión personal sobre el primitivismo o nativismo que desarrolló con fuerza con la idea de reivindicar el origen precolombino de su continente.
A partir de un lenguaje plástico muy moderno relata escenas muy tradicionales. Este contraste, en el que defendía la modernidad artística, le proporcionó el éxito en las sociedades latinoamericana y europea. Con un lenguaje pictórico difuso, Figari busca sus raíces partiendo de una pintura densa y un cromatismo rico, muy cercano al post-impresionismo.
Esta espontaneidad en el pincel le proporcionó un espacio de originalidad que hace que, hoy en día, las generaciones actuales sigan entendiendo su obra gracias a esta visión del arte tan primitiva, sinónimo de Pedro Figari.

Guillermo Cervera