Tepuyes, 2016

Georges Ward

Ward, Georges

1971, Zaragoza

Tepuyes, 2016

© Georges Ward

Serie de obras: A Tribute to Martin Johnson Heade, 2016
Firmado en la parte inferior central/derecha: “Georges Ward /2016”
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

Acrílico sobre tabla

31 cm. Diámetro

CTB.2016.113

Historia de la obra

  • Compra directa  al artista, noviembre de 2016.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

2016

Georges Ward. A tribute to Martin Johnson Heade. Palacio de Montemuzo, Zaragoza. [no aparece en el catálogo]

2018

Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, p. 102-103 y 172-173.

  • -Lledó, J.: “Georges Ward. A tribute to Martin Johnson Heade” en Album, Letras-Artes,  Madrid, Ed. Especial Otoño 2016, diciembre 2016, p. 20.

  • -Natura en evolució. De van Goyen a Pissarro y Sacharoff. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, 2018, p. 102-103 y 172-173.[Cat. Exp.]  [ Ficha de Georges Ward].

Informe del experto

La naturaleza ha sido la principal fuente de inspiración para materializar mis obras; una constante que me ha llevado a profundizar en las diferentes facetas del Paraíso. Con una labor documentativa rigurosa actúo como un observador que recaba datos y es testigo de la interrelación de macro con el micro universo. De esta forma elaboro unos jardines muy especiales, con especies documentadas que por medio de composiciones caleidoscópicas me llevan a mundos donde los pequeños seres nos muestran una nueva visión. Es allí donde podemos apreciar que los detalles del trabajo revelan mi ascendencia de Próximo Oriente por parte paterna. Las series que he dedicado a los paraísos del planeta las he desarrollado en los últimos 20 años.
He viajado por América, Asia, y Europa y he visitado los principales museos donde he podido descubrir pintores que me han dado las claves para resolver mi pintura. En una ocasión visitando el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza quedé cautivado con el pintor Martin Johnson Heade, al contemplar una de sus obras, Orquídea y colibrí cerca de una cascada. Ello me hizo reflexionar y así dedicar una serie a este magnífico artista, que realizó un gran viaje alrededor de 1838 desde su tierra natal, de Estados Unidos a Italia en la búsqueda del renacimiento. La presencia del colibrí y la orquídea son elementos recurrentes en sus óleos, que desarrolló en sus numerosos viajes al trópico.
De una manera simbólica, retrato diferentes rincones del planeta, unos Paraísos que no guardan relación en la convivencia del colibrí y la orquídea. Elementos que pinto habitualmente como elogio a los viajes y a la destacada serie que Martin materializa. Las montañas de fondo nos revelan una característica significativa y que interpreto como la superación o el contacto con el cielo, la misma idea que se aplicaba en el pasado con las catedrales apuntadas. Otro aspecto común en estas obras es la forma circular que simboliza el viaje en el tiempo, ya que nos invita a asomarnos por ventanas circulares, las del barco donde navega Martin Johnson, que ansía la llegada a tierras italianas en esa gran odisea a través del océano. Cabe decir que las atmósferas de mis paisajes tienen un papel importante ya que mayormente obedecen a esos cielos luministas de Johnson.
En Moncayo I reflejo mi procedencia materna que recoge los recuerdos de la infancia, los paseos por el bosque, las anotaciones de campo, el encuentro con los pequeños seres… Junto con la pintura Teide representaría el continente europeo. Los cielos los dispongo ocupando gran parte de la composición, recordándonos el terreno frente a la inmensidad del universo. En Tepuyes reflejo una zona abierta de la nube donde una estrella simboliza la búsqueda de lo desconocido, que con Alpamayo y Monte Elbert alude al continente americano, Fujiyama como Asia, Kilimanjaro como África y Uluru como Oceanía. Los cinco continentes conforman el viaje para completar el círculo perfecto.
Georges Ward