Puerto de noche, c. 1900

Lluís Graner i Arrufí

Graner i Arrufí, Lluís

1863, Barcelona - 1929, Barcelona

Puerto de noche, c. 1900

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior izquierdo: ''L. Graner''
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre lienzo

55,5 x 70,5 cm

CTB.1995.65

Historia de la obra

  • Subastas Brok, Barcelona, 19 de diciembre de 1995. lote 521.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

1997 - 1998

El paisatgisme català del naturalisme al noucentisme en la Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Andorra, Sala d'Exposicions del Govern d'Andorra, n. 11, pp. 56, 58, lám. p. 59.

2003

De Fortuny a Tàpies. Aspectes de la pintura catalana moderna dins la Col.lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Barcelona, Museu Nacional d'Art de Catalunya, pp. 34, 36, lám. p. 35, detalle p. 37.

2003

El paisatge en la pintura catalana del canvi de segle (1870-1935). Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Manresa (Barcelona), Sala d'Exposicions del Centre Cultural el Casino, n. 12, p. 44, lám. p. 45.

2004

Pintura catalana del Naturalismo al Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, n. 47, p. 138, lám.

2012 - 2013

Rusiñol, Monet, Gauguin, Sunyer. El paisaje en la Colección Carmen Thyssen, Gerona, CaixaForum; Tarragona, CaixaForum; Lérida, CaixaForum, n. 20, p. 86, lám. p. 87

2013 - 2014

Courbet, Van Gogh, Monet, Léger. Del paisaje naturalista a las vanguardias en la Colección Carmen Thyssen, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga, n. 16, p. 82, lám. p. 83.

2014

L'ideal en el paisatge. De Meifrèn a Matisse i Gontxarova. Col·lecció Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, Espai Carmen Thyssen, p. 34, lám. p. 35.

  • -El paisatgisme català del naturalisme al noucentisme en la Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza. Llorens Serra, Tomàs (ed.). [Cat. exp. Andorra, Sala d’Exposicions del Govern d’Andorra, 1997-1998]. Andorra, Ministeri de Cultura, 1997, n. 11, p. 56 [Ficha de Josep Bracons i Clapés].

  • -Pintura Catalana del Naturalismo al Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Llorens Serra, Tomàs (ed.). [Cat. exp. Museo Thyssen-Bornemisza]. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2004, n. 47, p. 138. [Ficha de Lluïsa Faxedas].

  • -Rusiñol, Monet, Gauguin, Sunyer. El paisaje en la Colección Carmen Thyssen, Gerona, CaixaForum; Tarragona, CaixaForum; Lérida, CaixaForum, 2012,  n. 20, p. 86, lám. p. 87.

  • -Courbet, Van Gogh, Monet, Léger. Del paisaje naturalista a las vanguardias en la Colección Carmen Thyssen, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga, 2013, n. 16, p. 82, lám. p. 83.

  • -L’ideal en el paisatge. De Meifrèn a Matisse i Gontxarova. Col·lecció Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, Espai Carmen Thyssen, 2014, p. 34, lám. p. 35.

Informe del experto

Junto con las escenas costumbristas, el paisaje constituye el otro gran interés temático de la obra de Graner, en especial los paisajes urbanos captados durante la noche o en momentos de transición, al alba o al anochecer. En este sentido, su obra puede vincularse con la de muchos otros pintores catalanes de finales del xix que también hicieron del paisaje, y a menudo del paisaje nocturno, uno de sus temas favoritos; así por ejemplo destacan los nombres de Modest Urgell o Eliseu Meifrèn, o incluso el de Joaquim Mir, discípulo de Graner y el mejor paisajista de la generación modernista. En la producción paisajística de Graner destacan las obras de temática portuaria, como en el caso que nos ocupa, en las que no deja de trabajar su interés por los efectos lumínicos; con gran probabilidad se trata de vistas del puerto de Barcelona, aunque nunca nos da datos suficientes para situarlas geográficamente, por lo que queda patente de nuevo en estas obras que su interés no es el de retratar un lugar sino el de recrear un ambiente.

En esta pintura Graner juega compositivamente con el contraste entre los mástiles de los barcos, que se alzan oscuros y a contraluz en la parte derecha, y la horizontalidad del mar, realzada por los reflejos de la luna en las aguas tranquilas. La luz es de nuevo el elemento que da carácter al cuadro, tanto la de la luna llena que las nubes grisáceas no consiguen esconder como las de los faroles de los barcos que aparecen desperdigados y que contrastan con la oscuridad de los mismos. En realidad, aun tratándose en principio de un paisaje y por tanto de luz natural, la iluminación es muy artificiosa, y Graner la emplea a su antojo para acentuar el carácter expresionista de la obra. El esquema compositivo utilizado aquí, que divide el cuadro en tres planos, mar, barcos y cielo, fue frecuentemente utilizado por Graner en otras obras de la misma temática, que fue muy abundante en su producción en los primeros años del siglo xx. Destaca también de esta pintura el vigor de la pincelada, especialmente en la recreación de las nubes, con una textura que casi podríamos calificar de impresionista.

Las vistas portuarias son, pues, los paisajes más destacados de la primera etapa de la trayectoria de Graner, que podemos considerar que finaliza en 1904, cuando decide dedicarse a las actividades de empresario teatral; después del fracaso en este campo, en 1907, Graner se vio empujado a dedicarse de nuevo a la pintura y, en 1910, a emigrar a América. Una vez allí vivió en Cuba, Chile, Argentina y Brasil, pero pasó la mayor parte del tiempo en los Estados Unidos, en ciudades tan diversas como Nueva York, La Jolla o Nueva Orleans. La producción de este periplo americano la forman algunos retratos y, sobre todo, paisajes, en los que captó con gran frescor y espontaneidad la extrema variedad geográfica del país que lo acogió; según parece, llegó incluso a pintar, durante su estancia en California, paisajes submarinos, desde una campana de cristal hermética y ventilada desde la superficie. Los paisajes de esa época, diurnos y coloristas por lo general, contrastan pues con los primeros intereses de Graner, aunque compartan con ellos ciertas dosis de pintoresquismo

Lluïsa Faxedas