Patio

Eliseu Meifrèn i Roig

Meifrèn i Roig, Eliseu

1858, Barcelona - 1940, Barcelona

Patio, s/f

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior derecho: "E. Meifren"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo gratuito en el Museo Carmen Thyssen Málaga.

Óleo sobre lienzo

49 x 62 cm

CTB.1995.96

Historia de la obra

  • Subastas Ansorena, Madrid, 24 de abril de 1995. lote 40.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

1997 - 1998

El paisatgisme català del naturalisme al noucentisme en la Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Andorra, Sala d'Exposicions del Govern d'Andorra, n. 22, p. 80, lám. p. 81.

2000 - 2001

Eliseo Meifrén i Roig. 1857-1940, Valencia, Museo del Siglo XIX.

2001

Eliseo Meifrén i Roig, Pamplona, Centro de Cultura Castillo de Maya, p. 64.

2013

Sisley, Kandinsky, Hopper. Col•lecció Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, Espai Carmen Thyssen, 2013.

2015

Barcelona, Paris, New York. D`Urgell a O´Keeffe. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen Sant Feliu de Guixols. Del 11 de julio al 18 de octubre de 2015.

  • -El paisatgisme català; del naturalisme al noucentisme en la Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza. Llorens Serra, Tomàs (ed.). [Cat. exp. Andorra, Sala d’Exposicions del Govern d’Andorra, 1997-1998]. Andorra, Ministeri de Cultura, 1997, n. 22, p. 80. [Ficha de Jaume Socias].

  • -Sisley, Kandinsky, Hopper. Col•lecció Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, Espai Carmen Thyssen, 2013 (Cat. Exp.)

  • -Museo Carmen Thyssen Málaga. Colección. Catálogo razonado, Fundación Palacio de Villalón, Málaga, 2014. Pág. 390-391 (Ficha Elvira Sánchez Gimeno).

  • -Barcelona, Paris, New York. D`Urgell a O´Keeffe. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen Sant Feliu de Guixols, 2015. (Cat. Exp.).

Informe del experto

De su amistad con Santiago Rusiñol surgió en Meifrèn el gusto por pintar jardines y patios a lo largo de su trayectoria artística. El Patio Azul (1891) de Rusiñol fue la obra que inauguró este género, marcando las pautas para el resto de artistas. Ese mismo año, Rusiñol y Meifrèn habían descubierto casualmente el pueblecito costero de Sitges y allí Rusiñol pinto ése y otros cuatro cuadros similares. En esta época Meifrèn ya había realizado un viaje a París en 1879, regresando en 1882 con motivo de su viaje de novios con Dolores Pajarín y estancias más o menos largas, con idas y venidas entre 1889 y 1893. Sin embargo, no asumió todavía la impronta del impresionismo tal y como lo haría posteriormente. El descubrimiento de Sitges le aportó el conocimiento y la influencia del luminismo, asimilando una temática similar a la de Roig i Soler. La temática naturalista de los patios interiores que Rusiñol inmortalizó, Meifrèn la asimiló y manejó posteriormente, creando variaciones sobre el tema, pues acostumbraba a pintar una y otra vez el mismo asunto. Una vez descubría un tema u objeto que le interesaba pasaba a formar parte de su universo y lo utilizaba, íntegramente o parcialmente, a lo largo de toda su carrera, dotándolo de una técnica personal en constante evolución. No existen etapas temáticas en la producción de Meifrèn, sino etapas estilísticas con influencias de estilos y artistas; fruto de ello es que sólo fechó sus obras en una primera etapa, creando así un problema a la hora de datar el resto.

En El Patio, obra de madurez estilística y técnica, podemos apreciar las premisas que Rusiñol puso en sus patios modernistas: un lugar cerrado, un microcosmos particular y privado, donde todo está ordenado, y donde las analogías formales hacen que se unan los elementos, determinando un ritmo. Aquí ese ritmo lo vemos en las macetas alineadas y semejantes. La explosión de la vida, en las flores rojas, frente a la soledad del patio, sin personas ni animales. La vegetación descontrolada y el espacio deshabitado son las características que le diferencian de las primeras obras de Rusiñol, donde los personajes son parte importante de la composición. En otras obras de Meifrèn con semejantes características formales, como Patio de Premià, Patio (1910), Macetas (Premià),Rincón del huerto y Macetas, podemos observar las variaciones sobre el mismo tema.

En este caso, Meifrèn ejecuta un cuadro con rapidez y gran habilidad, para lo cual la técnica impresionista resultaba sin duda la más adecuada. No aporta novedades técnicas ni formales, puesto que es un tema conocido en su trayectoria; sin embargo, el gusto de los coleccionistas que buscaban este tipo de obras rápidas y bien ejecutadas por artistas de prestigio en la época de preguerra fue sin duda su mayor logro y éxito. Un conformismo temático y estilístico frente al riesgo de la novedad.

Elvira Sánchez Gimeno